Este libro consiste en una guía breve sobre educación y comportamiento canino.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o ensayo práctico y subclasificar entre aquellos del campo de la Etología.
Esta es una única edición autopublicada por el propio autor y a la venta de forma independiente en su página web https://hablaconellos.com/ en formato digital. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2019
País: España
Páginas: 127
Fecha de lectura: marzo de 2022
Puntuación: 5/5
Rafael Cal Estrela es el autor de esta guía breve de comportamiento y educación canina. Trabaja como educador canino con un enfoque emocional y relacional del comportamiento animal y también actúa como divulgador ético sobre la educación y la convivencia humano-perro en redes sociales. Además, imparte varios cursos en su página web. El origen de su vocación comenzó a partir de su propia experiencia personal con su perro «Oso», el cual tenía problemas emocionales.
Parte del tiempo en el que viví en Zaragoza (2021-2024), mi pareja se propuso realizar un curso de Educación Canina pues desde siempre le han apasionado los animales y sobre todo, los perros. El curso incluía una parte teórica y otra práctica, y durante la realización del mismo, ella llegaba a casa y me hablaba de toda clase de asuntos relacionados con el comportamiento y la educación canina. El tema de la Biología y de la Psicología siempre me habían interesado, no obstante nunca había profundizado concretamente en los perros. Ella me recomendó seguir en redes a Rafael Cal, autor de este libro y educador canino profesional. Tras ver su contenido, me dio curiosidad leer el libro que vendía en su página web, así que lo compré y me decidí a leerlo por aquel entonces.
«¿Hay algún animal salvaje del planeta al que la comida le llegue en un cuenco, ya preparada, y que no le suponga ningún esfuerzo conseguirla? No, no lo hay. Estas facilidades para conseguir la comida solo se dan en el caso de los animales domésticos. Pero si estos animales estuvieran sueltos por el monte, nadie les pondría el alimento en bandeja, lo que les generaría una motivación continua por conseguirla«.
Rafael Cal Estrela
El libro, pese a manejar conceptos de etología o comportamiento animal, no es un libro académico por la forma en que está redactado. Pretende llegar más bien a un público amplio con un lenguaje formal que da seriedad al tema tratado, pero sencillo y cercano, utilizando ejemplos prácticos para comprender mejor algunos conceptos.
«El enfado está para que el perro se AFECTE. Al igual que con las personas. Yo no pretendo meter miedo a un ser querido con el que me estoy enfadando, quiero que entienda mi enfado y que se afecte por ello. Tenemos que saber bien qué es lo que pretendemos cuando nos enfadamos. No tenemos que enfadarnos con nuestro perro con intención de meterle miedo. El miedo es una emoción negativa, que causa inseguridad y una disminución del vínculo. Nadie quiere estar con una persona por la que siente miedo, y si lo siente, tenemos un problema en la relación. Tenemos que enfadarnos con nuestro perro con la intención de que se afecte, de que entienda que eso no nos gusta y que causa un malestar social en nuestro vínculo».
Rafaael Cal Estrela
El enfoque es emocional y basado en el vínculo humano-animal. Trata diversos temas desde el propio vínculo, el afecto, los límites, la modificación de conducta, las necesidades de la especie canina desde el paseo, el desarrollo de sus sentidos, hasta el tema del enriquecimiento ambiental. También dedica un apartado a explicar comandos de entrenamiento canino.
«Dejemos de lado pensamientos como: «Lo estoy mimando mucho» o «No le des tantos mimos.» Nadie lo piensa con su pareja, se intenta dar lo máximo en la relación. Con los perros pasa lo mismo. No pienses en si lo mimas mucho o no, simplemente, quiérelo, quiérelo mucho. Si quieres jugar con él a un juego que ambos disfrutáis, hazlo el tiempo que quieras».
Rafael Cal Estrela
Lo que más me ha satisfecho del libro es que resulta muy visual, lo que facilita la lectura junto a un lenguaje sencillo de entender incluso si nunca has tocado estos temas en profundidad. Desborda respeto y cariño hacia estos animales, y eso se denota que le apasiona su trabajo, lo cual pienso que enriquece la lectura también.
En conclusión, es una guía muy recomendable tanto si te interesa simplemente este tema, como si acabas de iniciar tus estudios de educación canina, o quieres comprender mejor a tu perro, o estás pensando en cuidar de uno.
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el perro es el mejor amigo del hombre?
¿Qué cosas has aprendido más recientemente sobre su cuidado?
¿Piensas que es posible cumplir sus necesidades en un entorno urbano?
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Este libro consiste en una guía genérica de salud mental para atender a la persona en crisis.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o ensayo práctico y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición (4ª reimpresión) lanzada de forma conjunta por Primera Vocal y por Biblioteca Social Hnos. Quero. Por un lado, Primera Vocal se define como un proyecto sencillo y humilde que aspira a hacer accesibles textos que ayuden a ver conexiones entre la salud mental y las críticas al capitalismo. Por otro lado, la Biblioteca Social Hnos. Quero nace en 2003 para responder a la necesidad colectiva de un espacio en Granada que fomente la formación política y la autoorganización. Se trata de un proyecto autónomo y autogestionado. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2016
País: España
Páginas: 74
Fecha de lectura: febrero de 2023
Puntuación: 5/5
Javier Erro es el autor de esta guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis. Trabaja como psicólogo e investigador. Además, es activista vinculado a la salud mental o psiquiatría crítica.
Otros libros publicados por él son:
Pájaros en la cabeza. Activismo en salud mental desde España y Chile (2021)
El malestar es otra cosa. Sobre la necesidad de ampliar nuestra noción de sufrimiento (2025)
Dentro del listado de otros libros publicados por el autor aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Durante el verano de 2022 viajé a Asturias con mi pareja y nos alojamos en Oviedo. En uno de nuestros paseos por la ciudad encontré una librería, de cuyo nombre no me acuerdo, la cual era a su vez un club social con un catálogo de libros de temática política, filosófica, social y crítica. Mirando en sus estanterías mis ojos se posaron sobre este libro. Estaba en la sección de psiquiatría crítica y pensé que podría serme útil en mi práctica clínica con pacientes y familiares, pues por aquel entonces yo estaba haciendo las prácticas de Enfermero Interno Residente de Salud Mental en Zaragoza (EIR).
«Un aspecto que hay que tener en cuenta es que los profesionales no «curan». Dan recursos, herramientas, información y pueden acompañar a la hora de expresar emociones. Con estas estrategias el sufrimiento se mitiga e incluso puede reducirse enormemente, pero en muy contadas ocasiones desaparece completamente. Entender estas limitaciones nos puede ayudar a tener unas expectativas más realistas y a que nos involucremos de una forma más sana, tanto nosotras como la persona en crisis«.
Javier Erro
El libro está escrito en un lenguaje sencillo y directo. Es perfecto para aquellas personas menos familiarizadas con los problemas de salud mental. Puede ser leído tanto por personas con estos problemas, como profesionales, como personas del entorno de aquel aquejado de sufrimiento psíquico. Creo que el libro logra un equilibrio perfecto entre ser crítico con temas como la ayuda, los límites, la medicación y la relación terapéutica, y ser conciliador y pacífico, ofreciendo un primer acercamiento humano a estas problemáticas.
«Algo que puede ayudar a entender el papel de los psicofármacos es el considerarlos como unas muletas. Estas no nos quitan el dolor de la pierna, ni tampoco hacen que un hueso fracturado se arregle en menos tiempo. Sin embargo, nos permiten andar cuando tenemos una pierna mal, y no se les puede pedir más ni menos».
Javier Erro
Los temas tratados son varios, así como las diferentes interrogantes. Algunos de ellos son por ejemplo el suicidio, las autolesiones, los síntomas psicóticos como delirios, paranoias y alucinaciones, la depresión, la manía… Eso en una categoría más clínica, pero no se olvida de tratar cuestiones relativas a la relación de ayuda, a los ingresos hospitalarios, al entorno social de la persona, a la comunicación con esta… Me parece que para ser un librito tan corto, es bastante conciso y va al grano, tratando lo importante.
«Si alguna persona cercana expresa que está teniendo una alucinación, o consideramos que la está teniendo por lo que dice o hace, ante todo hay que mantener la calma. Lo último que necesita es ver a alguien que reacciona con miedo, agresividad, incomprensión o riéndose. Tampoco hay que ser paternalista. Debemos tratar de comprenderle, hablar con ella si quiere hacerlo, ayudarle a tranquilizarse y hacerle ver que estamos con ella. También es posible que quiera estar sola. En este caso debemos respetarla siempre y cuando no se corra ningún riesgo».
Javier Erro
La parte que más me gustó es la del entorno social de la persona con problemas de salud mental. El cómo trata el asunto de la relación de ayuda, de la comunicación, de los vínculos, del estigma… es muy humano y sensible. A este factor le da un peso y una importancia bien merecidas que muchas veces no se tiene en cuenta. Esta parte contextual de la persona es esencial y vital en la recuperación y en el abordaje de las crisis y descompensaciones.
«En cualquier caso, hay que tener en cuenta que cuanta menos información tenga el entorno, menos apoyo social habrá, y cuanto menos apoyo, más esfuerzo requerirá para las personas que sí tienen dicha información».
«Esto no es un protocolo. En salud mental no puede haber protocolos. Las situaciones pueden ser extremadamente complicadas, con múltiples factores implicados que muchas veces ni siquiera conocemos en un primer momento, y que probablemente no llegaremos a conocer. Pero a su vez, partir desde el desconocimiento es mucho mejor que actuar conforme a ideas predeterminadas, rumores, consejos de dudosas webs, o profesionales con poca amplitud de miras. Para aprender hay que comunicarse, este puede ser un buen punto de partida. Así pues, esto es un llamamiento a perder el miedo. Si nos comunicamos con la persona y le ayudamos a superar este mal trago, no estamos siendo autoritarios, sino comprensivos. Lo más habitual es que su red social se vea mermada por lo que le está sucediendo, y como consecuencia, su libertad como persona se esté reduciendo. Sin el apoyo mutuo de su entorno le quedará solamente la ayuda profesional, y a veces esto es suficiente, pero lo más habitual es que no. Más allá de la efectividad de los tratamientos e intervenciones, en este pequeño texto trataremos de encontrar una nueva forma de relacionarnos, más sana y razonable. Si a nuestro amigo le quieren abducir los extraterrestres, o piensa que esta vida no merece la pena ser vivida, tendremos que ser las primeras en estar ahí. Contra los extraterrestres y, quizás, contra esta vida».
Javier Erro
El tono de escritura es humilde, cercano y autocrítico. Es de agradecer un libro así en este campo, que ponga sobre la mesa auténticos dilemas y la coherencia de quien solo busca ayudar y acompañar.
«Todas las personas tenemos salud mental, y esta puede ir mejor, peor, o en una montaña rusa. Desde hace muchos años se ha ido reduciendo la idea que tenemos de salud mental a los problemas de salud mental. Tenerla en cuenta únicamente cuando nos da problemas, da a entender que en el resto de circunstancias es un factor que no debemos atender y que la salud mental es un tema problemático en sí mismo. Esto nos lleva a no saber cómo reaccionar cuando dichos problemas son muy complejos o nos parecen extraños, olvidando la capacidad que tenemos de apoyarnos unas a otras, y ocultándonos, también, la realidad de que el sufrimiento psíquico es mucho más común de lo que creemos (si no universal). De esta manera, lo primero que queríamos dejar claro es que no solo se tiene que reaccionar ante los problemas de una persona cuando ya ha entrado en crisis, sino que lo ideal sería aprender a cuidarnos las unas a las otras de manera cotidiana».
Javier Erro
En conclusión, es una guía muy recomendable tanto para familiares y otras personas del entorno de aquel con problemas psíquicos, así como para este mismo, como para profesionales formados o en formación. He podido prestar este libro a residentes y estudiantes y les ha resultado una lectura muy satisfactoria, tanto si es introductoria como recopilatoria y sintética. Un libro para desintegrar el estigma psiquiátrico.
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el entorno de una persona es determinante en su recuperación? ¿Por qué?
¿Quién es tu mayor apoyo en los momentos difíciles?
¿Qué cosas te ayuda que haga la persona que está contigo para escucharte mejor?
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Este libro es un relato autobiográfico contemporáneo en formato cómic dentro de la literatura española.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género narrativo bajo la forma de cómic o novela gráfica y subclasificar entre aquellas de carácter autobiográfico.
Esta es una cuarta edición lanzada por Edicions Bellaterra., la cual es una editorial española fundada en 1973 especializada en obras divulgativas de ciencias sociales. Afirman que su objetivo es la publicación de libros que visibilicen ciertos sectores de la sociedad y sus problemáticas para abrir debate y sensibilidad. Este libro sí está publicado en inglés.
Año de publicación: 2018
País: España
Páginas: 125
Fecha de lectura: noviembre de 2023
Puntuación: 4.5/5
En la realización de este libro han participado el autor Fernando Balius (Barcelona, España, 1961-) y el artista Mario Pellejer Ruiz (Murcia, España, 1980-). Fernando es filósofo, exoficinista y trabajador precario en sus palabras. Ha publicado en la revista digital Ctxt varios artículos y es docente especializado en salud mental. Por otro lado, Mario estudió Bellas Artes en la Universidad de Granada. Ha trabajado en varios proyectos artísticos.
Conocí a Fernando Balius en octubre de 2023 en Valladolid. Acudí a unas Jornadas de charlas de la Revolución Delirante y él era uno de los ponentes de una charla. Me llamó la atención su manera filosófica de expresarse a la vez que cercana. Se identificaba como una persona con sufrimiento psíquico y un escuchador de voces. Presentó su libro Desmesura en el que narraba dicha experiencia de forma autobiográfica.
Compré su libro al salir de la charla y decidí leerlo al mes siguiente. Lo consideré una buena lectura para retomar el contacto con la salud mental tras un verano sabático.
«No hay cima que yo pueda ascender para esgrimir una sonrisa desafiante desde las alturas. Este no es un relato de superación individual, es parte de una construcción colectiva de sentido«.
Fernando Balius
En su obra, Fernando nos cuenta su experiencia con el sufrimiento psíquico, especialmente con temas como las voces internas, las crisis, las etiquetas diagnósticas, los diferentes tratamientos y la búsqueda de sentido a lo que le pasaba. Esta narración experiencial no sigue una estructura lineal, sino que el autor nos presenta diferentes estados interiores de episodios, sucesos, dudas, preguntas, retrocesos, relaciones, etc. Así pues, no se trata de un relato de superación individual sino más bien una narración de experiencias individuales situadas en un contexto vinculado a otros.
«Finalmente, hay que ponerle palabras a todo eso. Para curarse, para que no salga de otra manera. Al nombrar lo que he vivido, lo que vivo y lo que siento, cambio la forma en que me relaciono con mis voces. Me acerco a todo lo que llevo dentro de mí, aquello de lo que jamás sabrán hablar los hombres y mujeres de las batas blancas. Ya no hace falta hacerse daño para hablar del dolor. Compararse deja de ser un medio para tratar de saber quién eres. Si trato de inventariar (aunque sea de forma precaria) mi patrimonio, creo haber entendido que toda esta larga pelea no ha sido sino una acumulación de desobediencias, un lento y meticuloso entrenamiento en el arte de decir “no”. En mitad del desconcierto, cada negación (que por definición es algo íntimo, una decisión propia) me trasciende y tiene un impacto en mi alrededor. Cada vez que logro desobedecer a una de mis voces, me hago un poco más fuerte. Solo un poco. Suficiente. He perdido buena parte de mi impaciencia. La resistencia es fértil y hay que darle tiempo. La resignación, por el contrario, ofrece la inmediatez de lo que ya está muerto. Desafiar la propia servidumbre voluntaria y matar al juez que llevamos dentro es un acto elevado y exquisito. Supone adquirir el control tantas veces arrebatado. E incluso te coloca en la posición de poder llegar a anticipar la irrupción de las voces más agresivas. Caen las barreras de lo imposible…«.
«No acepto ningún paradigma cerrado, ninguna interpretación categórica. Nada que se parezca a un diagnóstico, a una sentencia. La mente humana es demasiado compleja para ceñirse a un manual de instrucciones. Me dedico a buscar, desbrozo y avanzo con lentitud. No hay un mapa. O mejor dicho, sí lo hay, pero se va dibujando a medida que se camina, y por tanto siempre estará inacabado».
Fernando Balius
Algunos de los momentos que aparecen en el libro son los primeros indicios de malestar psíquico, el desconcierto, los diagnósticos, las peores crisis, las estrategias de afrontamiento, reflexiones sobre la medicación, el apoyo en los vínculos sociales, el recomponerse y hallar el modo de estar en el mundo y de convivir con dichas experiencias…
Si bien todo ello son experiencias reales, no todo es narrado de forma realista. El autor recurre a pasajes simbólicos donde juega con imágenes y espacios vacíos que nos traen estados emocionales más que remitir a sucesos externos. Así, espacios en blanco que recogen al lector contrastan con páginas más densas y caóticas. Momentos de aceleración (colapso mental, crisis psicóticas, episodios intensos de voces) que crean sensación de vértigo y momentos de pausa con más silencio visual, diálogos escasos y viñetas más amplias. De esta forma el ritmo narrativo es más bien oscilante, con momentos de evocación emocional vertiginosa, momentos más ensayísticos y momentos de calma y silencio.
«Salí de la consulta con un secreto, una sentencia y un fajo de recetas de psicofármacos en el bolsillo. Había algo que no acababa de encajar en aquella escena. Experimentaba una sensación de desconcierto que iba más allá de las malas noticias que acaba de recibir. La entrevista con aquella mujer de mediana edad y mirada fatigada había finalizado de una manera demasiado abrupta. Una pesada puerta metálica se había cerrado a mis espaldas. ¡Clac! La suerte estaba echada. Entras sumido en una mezcla de miedo y confusión, y sales convertido en un loco con todos los papeles en regla».
«La locura puede ser algo casi indefinible, y sin embargo nos remite a un dolor, a un lugar que no conocemos, pero de donde se puede entrar y se puede salir… La enfermedad mental es otra cosa, una creencia firme en que de alguna manera irremediable —pese a que no se puede concretar objetivamente— estoy escacharrado y no puedo hacer nada al respecto. Solo esperar el fin».
Fernando Balius
Entre los aspectos que más me han gustado del libro han sido la honestidad del autor y cómo expone con vulnerabilidad sus experiencias de forma cercana, además de que trata la «locura» como algo complejo buscando alejarse de estereotipos. Me gustó también el lenguaje visual que acompaña al texto para transmitir estados emocionales. Además, no se limita como otras obras a ser un relato introspectivo e individual sino que busca enmarcarse en un plano colectivo de la salud mental dotándolo de valor terapéutico y educativo. El uso del humor también da espacio a la autocrítica, que suaviza la narración en algunos puntos.
«El humor sabotea las formas enfermizas de relacionarse con el mundo».
«La sutura permite cerrar heridas que por sí mismas se quedarían abiertas, dejando el cuerpo expuesto y sin posibilidad de curar. Los puntos agujerean la carne con precisión para que no se abra. La aguja cose ambos lados de la herida para que esta pueda cicatrizar. ¿Acaso no hay algo hermoso en eso? Detectar esos puntos y mostrarlos permite no caer en el bucle. Es por ellos… que se avanza».
Fernando Balius
Por otra parte, es preciso aclarar que su valor de subjetividad aparte de darle fuerza, también constituye un límite. Esto quiere decir que no puede abarcar o representar todas las variantes de experimentar el sufrimiento psíquico. Tampoco pretende hacerlo, y eso es lo que me gusta del libro. No pretende ser un manual ni ser aleccionador. Pese a que a mí me transmite esto, considero que como otras obras del mismo estilo, para algunos lectores puede comunicar cierta romantización o carácter inspirador, algo así como la idea de «el héroe loco» o «el sufrimiento elevado». Sin embargo, en mi opinión, pienso que el libro no busca eso y simplemente trata en algunos puntos de ser poético.
«No obstante, haber sido herido en los procesos de selección social no puede convertirse en una excusa para ser condescendiente con uno mismo. La legitimidad de la víctima excluye la posibilidad del victimismo. Intento conjurar ese riesgo pensándome como un superviviente. En tanto que me desvío de los relatos dominantes, no me queda otra opción que construir historias alternativas».
Fernando Balius
En conclusión, la obra Desmesura de Fernando Balius tiene valor educativo, social y terapéutico. Constituye un relato fragmentado y sin pretensiones de una forma de vivir y de convivir con el malestar psíquico. El acompañamiento de ilustraciones hace de la lectura algo muy personal y emocional. Es un libro que nos permite acercarnos al mundo de alguien que sufre de esta manera y a sus estrategias de afrontamiento con humanidad y honestidad. El lenguaje del libro permite al autor transmitir sus vivencias y reflexiones, a la vez que explorarse a sí mismo dando el matiz de inacabado. Muy importante el énfasis que hace de los vínculos sociales y del humor, así como la crítica social a la Psiquiatría más biologicista.
«Lo realmente jodido no es perder la cabeza, sino que no haya nadie cerca cuando intentas recuperarla».
Fernando Balius
Algunas reflexiones:
¿Opinas que leer testimonios de personas con problemas de salud mental puede ayudar a tener una visión más realista en lugar de solo leer libros clínicos?
¿Piensas que el arte puede ayudar a evocar ciertos estados mentales donde la palabra narrada no llega? ¿Te ha pasado alguna vez?
¿Conoces el término de «conocimiento situado»? ¿Qué entiendes por ello? ¿Pensarías en este libro como un ejemplo de ello?
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Este libro es una descripción de hechos autobiográficos de forma casi ensayística.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de memorias y subclasificar entre aquellas en forma de autobiografía.
Esta es una quinta edición lanzada por la editorial KIER S. A. en 1982, la cual es una editorial argentina especializada en libros sobre religiones orientales, yoga, esoterismo, autoayuda, etc. fundada en 1907. Este libro sí está publicado en inglés.
Año de publicación: 1948
País: Alemania
Páginas: 111
Fecha de lectura: noviembre de 2018
Puntuación: 4.5/5
Este libro fue escrito por el profesor de Filosofía alemán Eugen Herrigel (Alemania, 1884-Alemania, 1955). Él enseñó Filosofía en la Universidad Imperial de Tohoku en Sendai, Japón entre 1924 y 1929. Durante dicho periodo aprendió Kyūdō (tiro con arco japonés) de la mano de Awa Kenzō. Al volver a Europa, contribuyó a difundir el Zen a través de sus escritos en forma de artículos. Uno de esos artículos publicados en 1936 fue el corazón del posterior y presente libro que salió a la luz en 1948. Enseñó en la Universidad de Erlangen al volver a Alemania y, al inicio de la II Guerra Mundial, se afilió al Partido Nazi, lo que le hizo perder muchas amistades y, tras la guerra, no poder volver a enseñar por 3 años. Este aspecto de su vida política no fue mencionado por su viuda, la cual meramente se enfocó en difundir su lado espiritual al terminar el conflicto bélico. Entre sus escritos, se encontraron muchas notas sobre Zen que fueron póstumamente revisadas y editadas por Alan Watts antes de su publicación. Murió a la edad de 71 años.
Jamás había oído hablar de este libro hasta que lo encontré de casualidad. Fue durante mis primeras prácticas de Enfermería durante la carrera en la Universidad Autónoma de Madrid. Dichas primeras prácticas las estaba llevando a cabo en el Centro de Salud José María Llanos en Vallecas. A la entrada de dicho centro había una pequeña estantería con libros que donaba la gente y que se llevaban también para leer. Dada mi pasión por la lectura, no puedo pasar al lado de un estante de libros sin pararme un momento a echar un ojo. Quienes me conocen saben eso de mí y de lo rápido, por fortuna o por desgracia, que pierdo la conciencia del tiempo al entrar a una librería.
Recuerdo que el Zen en el arte del tiro con arco fue un libro que leí con avidez, absorbiendo hipnotizado sus palabras. Fue en una época en la que, como lector, estaba iniciando mi interés por la rama humanística de la psicología como sustitución a mi anterior interés por las lecturas místicas y espirituales orientales.
«El tiro adecuado en el momento adecuado no llega porque no te dejas llevar. No esperes la recompensa, sino prepárate para el fracaso«.
Awa Kenzō
El libro se trata de un texto autobiográfico sobre la experiencia del autor en la práctica del Kyūdō, también conocido como tiro con arco japonés, un arte marcial cercano a la tradición Zen en dicho país. La obra reflexiona sobre este arte y su filosofía, sobre el Zen, la naturaleza del aprendizaje y la consciencia, así como acerca del éxito y el fracaso. Por ello, a pesar de ser un texto autobiográfico, guarda una proximidad a lo ensayístico y lo filosófico.
Es de destacar que el autor no solo nos cuenta en primera persona su experiencia interna y técnica en dicho arte sino que también algunas de sus conversaciones con su maestro Awa Kenzō y observaciones como testigo de la enseñanza del mismo con el resto de discípulos.
«Cuanto más se concentra uno en la respiración, más se desvanecen en el trasfondo los estímulos externos… A su debido tiempo uno incluso se vuelve inmune a los estímulos mayores, y al mismo tiempo el desapego de ellos se hace más fácil y rápido. Sólo hay que procurar que el cuerpo esté relajado, ya sea de pie, sentado o tumbado, y si entonces uno se concentra en la respiración, pronto se siente envuelto por capas impermeables de silencio. Sólo se sabe y se siente que se respira. Y, para separarse de esta sensación y conocimiento, no se requiere ninguna decisión nueva, porque la respiración se ralentiza por sí misma, se vuelve cada vez más moderada en el uso del aire, y finalmente, deslizándose gradualmente hacia un monótono desenfoque, escapa por completo a nuestra atención».
Eugen Herrigel
El estilo de Eugen Herrigel es claro y sencillo de leer. A algunos lectores les puede exasperar el proceso de aprendizaje narrado detalladamente por el autor, pero esto es necesario para entender la culminación de su práctica. Además, en mi opinión, el libro es muy corto como para impacientarse en esa parte en la que habla de un proceso de aprendizaje con sus fracasos personales, sus dificultades y malentendidos, así como sus logros e insights.
Sobre su mensaje, no estaba seguro de la fidelidad a la tradición Zen que mantenía el autor en el texto. Había leído previamente en 2016 un libro sobre Zen llamado Mente Zen, Mente de Principiante de Shunryu Suzuki y había notado algunas diferencias. Por ello decidí investigar un poco y encontré que un tal Yamada Shōji defendía que el concepto de Zen de Herrigel no era representativo de dicha filosofía, sino que era, por el contrario, bastante atípico. A pesar de estar de acuerdo con ese argumento tras leer el libro y compararlo con otros de maestros Zen, no puedo evitar señalar que encontré acertadas las partes en las que Herrigel se refiere a la respiración para meditar así como aspectos sobre el desapego.
«Aprendí a perderme tan fácilmente en la respiración que a veces tenía la sensación de que yo mismo no respiraba, sino -por extraño que parezca- de que era respirado».
Eugen Herrigel
En conclusión, ha sido una lectura gratificante. Poder ahondar en el proceso de aprendizaje de una persona es siempre algo que me interesa. No recomendaría el libro a alguien que quisiera aprender sobre Zen ni sobre el Kyūdō en sí. Sí les incitaría a leerlo a aquellos interesados en conocer obras que han ayudado a difundir la filosofía oriental, en concreto el budismo, las artes marciales y la cultura japonesa en Occidente durante el siglo XX.
Me quedo con las ganas de probar este arte marcial en un futuro, el cual supe que era enseñado en Zaragoza, pero no tuve hueco en la agenda para llevarlo a cabo. Bastante que tuve algo de tiempo de iniciar mi práctica de Aikido durante esos años en la capital aragonesa. Ahora que ya no vivo allí, se queda como un sueño a futuro como he dicho.
«Sólo lo sientes porque en realidad no te has dejado ir. Todo es muy sencillo. Puedes aprender de una simple hoja de bambú lo que debe ocurrir. Se inclina cada vez más por el peso de la nieve. De repente, la nieve se desliza hasta el suelo sin que la hoja se haya movido. Permanece así en el punto de mayor tensión hasta que el tiro se desprenda de ti. Así es, en efecto: cuando se alcanza la tensión, el tiro debe caer, debe caer del arquero como la nieve de una hoja de bambú, antes incluso de que él lo piense».
Awa Kenzō
Algunas reflexiones:
¿Alguna vez realizando una actividad manual has percibido ese estado de alerta pasiva?
¿Cuál es el arte marcial que más te atrae practicar? ¿Por qué?
¿Ves en general en el mundo oriental una mayor atención a la espiritualidad en lo cotidiano, en concreto en actividades manuales o físicas?
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Este libro es una recopilación cronológica de cartas del artista neerlandés Vincent van Gogh a su hermano Theo.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de memorias y subclasificar entre aquellas en forma de cartas.
Esta es una octava reimpresión de 2020 de la segunda edición lanzada por Alianza Editorial S.A. en 2012, la cual es una editorial española fundada en 1966 durante la dictadura franquista con el fin de promover el debate y difundir el conocimiento. Este libro sí se encuentra publicado en inglés.
Año de publicación: 1914
País: Países Bajos
Páginas: 496
Fecha de lectura: diciembre de 2021
Puntuación: 4/5
El autor es Vincent Willem van Gogh (Zundert, Países Bajos, 1853-Auvers-sur-Oise, Francia, 1890). Fue un pintor neerlandés y uno de los mayores exponentes del postimpresionismo. Desde joven sintió inclinación por el dibujo, no obstante desempeñó varios trabajos antes de dedicar todas sus energías a su faceta artística a los 27 años. Solo tras su muerte (no se sabe con certeza si fue un suicidio o si fue un accidente), su obra fue ampliamente aclamada y sus cuadros alcanzaron en subastas cifras millonarias. Su influencia en el arte del siglo XX y XXI perdura.
Desde siempre he escuchado el nombre del pintor Vincent van Gogh y he admirado sus cuadros más emblemáticos. No obstante, no fue hasta el año 2020 cuando mi interés hacia su persona aumentó enormemente. En dicho año pude ir a una exposición en Madrid llamada Van Gogh Alive y luego visualicé la película Loving Vincent, la cual queda entre mis películas favoritas para siempre. Su banda sonora me resultó altamente inspiradora y, especialmente la versión de Lianne La Havas de la canción «Starry Starry Night«.
Mi interés por el arte del pintor neerlandés ya era notorio, pero no había planeado leer aún sus cartas. Fue entonces cuando conocí a una persona que se ha vuelto cada día más especial en mi vida. Ella es una gran amante del arte de Van Gogh y sobre todo, del género epistolar de literatura. Fue ella quien me instó a leer las cartas de las personas, sus biografías y autobiografías para ganar insight en sus obras. He de decir que fue una gran decisión abrirme más a este género, así que agradezco mucho sus palabras.
«No conozco mejor definición de la palabra arte que ésta: “El arte es el hombre agregado a la naturaleza”; la naturaleza, la realidad, la verdad, pero con un significado, con una concepción, con un carácter, que el artista hace resaltar, y a los cuales da expresión, “que redime”, que desenreda, libera, ilumina».
Van Gogh
Durante su vida errante, Vincent van Gogh, considerado como uno de los mejores pintores de la historia, escribió numerosas cartas. La mayor parte de ellas fueron a su hermano, con quien mantuvo una intensa correspondencia. No todas las cartas estaban fechadas, pero aquellas que sí, fueron publicándose en orden cronológico.
En el presente libro que reúne las cartas a su hermano Theo, conocemos la dura y sufrida vida del artista neerlandés, el cual creó gran belleza y genialidad más allá de las necesidades que le acuciaban y de su enfermedad.
«Desde el momento en que nos esforzamos en vivir sinceramente, todo será para buen fin, hasta si debemos inevitablemente tener penas sinceras y verdaderas desilusiones; cometeremos probablemente también gruesas faltas y haremos malas acciones, pero es verdad que es preferible tener el espíritu ardiente, aunque se deban cometer más faltas, que ser mezquino y demasiado prudente. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho».
Van Gogh
En las cartas toca diferentes temas. Unos son más relacionados con el arte, compartiendo su desarrollo pictórico, su estudio del color, su visión del arte y del ser artista, así como sus ideas acerca del trabajo de otros pintores que admira. Además, cuenta a su hermano acerca de su amor por la lectura, especialmente de obras literarias del realismo y naturalismo francés.
En otras cartas predominan temas y revelaciones más personales. Habla de los paisajes, de la naturaleza, de los trabajadores del campo, de las estrellas, de los lugares en los que se hospeda y de sus gentes… Todo ello desde una sinceridad conmovedora, impregnada de un existencialismo que reflexiona sobre su lugar en el mundo y de la soledad que le genera.
«Un pájaro en la jaula, en la primavera, sabe muy bien que hay algo para lo cual serviría, siente fuertemente que hay algo que hacer, pero no lo puede hacer. ¿Qué es? No lo recuerda bien, después tiene ideas vagas y se dice: “Los otros hacen sus nidos y tienen sus hijos y crían la nidada”; después se golpea el cráneo contra los barrotes de la jaula. La jaula sigue allí y el pájaro vive loco de dolor. (…) Tú sabes cómo puede desaparecer la prisión. A base de afecto profundo, serio. (…) Además, la prisión se llama algunas veces prejuicio, malentendido, ignorancia fatal de esto o aquello, desconfianza, falsa vergüenza».
Van Gogh
Todas las cosas bellas de las que habla Vincent en sus cartas a Theo contrastan con su vida al límite de la indigencia, pasando hambre y viviendo del poco dinero que su hermano le enviaba. En algunas cartas se deja entrever esta vida de pobreza que el pintor llevaba, y cómo eso fue un factor en su perjudicada salud.
«Pero al terminarse mis diez francos, las últimas noches tuve que pernoctar en pleno campo, una vez en un coche abandonado todo blanco de escarcha por la mañana, posada bastante mala; una vez en un montón de leña, y otra – y era un poco mejor- en una piedra de molino deteriorada, donde logré hacer un refugio algo más confortable; tan sólo una lluvia fina no aumentaba precisamente el bienestar. Pues bien, ha sido sin embargo en esta miseria cuando he sentido renacer mis energías y me he dicho: de cualquier modo, yo surgiré todavía, volveré a coger el lápiz que abandoné en mi decaimiento y volveré nuevamente al dibujo (…)».
«Después de la crisis que he pasado viviendo aquí, ya no puedo hacer jamás ni planes ni nada; ahora me encuentro decididamente mejor de salud; pero la esperanza y el deseo de triunfar está quebrantado y trabajo por necesidad, por no sufrir tanto moralmente, para distraerme».
Van Gogh
Es una paradoja trágica que Vincent no pudiera vender sus cuadros en vida, pero que una vez muerto se convirtiera en una leyenda, y su obra, en un hito pictórico único.
Está claro, que no hubiera podido pintar y realizar su pasión sin el apoyo de su hermano Theo. Ambos se amaban profundamente y la culpa y la angustia, así como el profundo agradecimiento y el amor que siente Vincent hacia él tampoco deja indiferente al lector de estas cartas.
«Yo siento, hasta el extremo de quedar moralmente aplastado y físicamente aniquilado, la necesidad de producir; precisamente porque en resumen no tengo otro medio de llegar a compensar nuestros gastos. Y no puedo hacer nada ante el hecho de que mis cuadros no se vendan. Llegará un día, sin embargo, en que se verá que esto vale más que el precio que nos cuestan el color y mi vida, en verdad muy pobre. No tengo más deseo ni más preocupación en cuestión de dinero o de finanzas, en primer lugar, que suprimir deudas. Pero, querido hermano, mi deuda es tan grande, que cuando la haya pagado, cosa que pienso llegar a hacer, el mal de producir cuadros me habrá robado la vida y me parecerá no haber vivido».
Van Gogh
Conforme avanzaba en la lectura de las cartas, podía notar cómo las dificultades y la salud de Vincent eran cada vez más inestables, y cómo éste revelaba a su hermano aún más su mundo interior. En el transcurso de las cartas que le escribe, el pintor va pasando de la alegría y del entusiasmo de pintar a la angustia y al sufrimiento psicológico. Necesitó ingresar en sanatorios psiquiátricos de lo cual habla también en las cartas, así como de los juicios médicos y de su convivencia con otros pacientes.
«Y provisionalmente deseo quedar internado; tanto para mi propia tranquilidad, como para la de los demás. Lo que me consuela un poco es que comienzo a considerar la locura como una enfermedad como cualquier otra y acepto la cosa como tal; mientras que, en las crisis mismas, me parecía que lo que imaginaba era la realidad».
«Por lo que sé, el médico de aquí está inclinado a considerar lo que he tenido como un ataque de naturaleza epiléptica».
«¡Uf!…, el segador está terminado; yo creo que éste será uno que guardarás para ti- es una imagen de la muerte, tal como nos habla en el gran libro de la naturaleza-, pero lo que he buscado es el “casi sonriente”. Es todo amarillo, salvo una línea de colinas violentas, de un amarillo pálido y rubio. A mí eso me divierte, después de haberlo visto así a través de las rejas de hierro de una casa de locos».
Van Gogh
Tras la lectura de Cartas a Theo, he podido conocer más a la persona detrás de los cuadros que ya tanto me gustaban. Resulta interesante para profundizar en la mente y vida de Vincent Van Gogh. Gracias a las cartas que escribía a su hermano Theo podemos conocer sus pensamientos, sus influencias, inquietudes y sobre todo, su dolor y mirada puesta en la eternidad. Es conmovedor el amor que le unía a su hermano y el que sentía por la pintura y los vibrantes colores de la realidad. Algunas cartas, sobre todo hacia el inicio de esta recopilación, me resultaron algo más densas debido a mi desconocimiento del tema porque hablan más de arte pictórico que de su mundo interno como artista, pero igualmente fue una lectura que mereció la pena. Me ha suscitado más curiosidad sobre su obra y sus circunstancias vitales.
Es un libro recomendable para todos aquellos interesados en la historia del arte, o concretamente en la vida y la persona de Vincent.
«Por encima de todo, yo quiero llegar a un punto en que se diga de mi obra: este hombre siente profundamente y este hombre siente delicadamente. A pesar de mi reconocida torpeza, ¿me comprendes, no?, o quizás a causa de ella. ¿Qué soy a los ojos de la mayoría de la gente?: una nulidad o un hombre excéntrico o desagradable, alguien que no tiene un sitio en la sociedad ni lo tendrá; en fin, poco menos que nada. Bien, supón que eso sea exactamente así; entonces quiero mostrar por medio de mi obra lo que hay en el corazón de un excéntrico, de una nulidad. Ésta es mi ambición, que está menos fundada sobre el rencor que en el amor “a pesar de todo”, más fundada sobre un sentimiento de serenidad que en la pasión. Aun cuando viva a menudo en la miseria, tengo en mí, sin embargo, una armonía y una música calma y pura. En la casita más pobre, en el rinconcito más sórdido, veo cuadros o dibujos. Y mi espíritu va en esta dirección por un impulso irresistible».
Van Gogh
Versión de «Starry starry night» de Lianne La Havas para la película «Loving Vincent»
Algunas reflexiones:
¿Qué le dirías a Van Gogh si pudieras tener una conversación con él?
¿Te identificas en algo de su obra?
¿Cuál es tu cuadro favorito del artista? ¿Piensas que es el mejor pintor de la historia?
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Este libro de carácter autoconclusivo es un tributo a la obra de Junji Ito, en conmemoración de sus 30 años de profesión. Recopila entrevistas, breves análisis de sus obras, aspectos biográficos del autor y de su método de trabajo…
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de memorias y subclasificar entre aquellas en forma de tributo.
Esta es una segunda edición lanzada por ECC Ediciones en 2021, la cual es una editorial española independiente que publica y distribuye cómics y mangas en castellano desde 2012. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2017
País: Japón
Páginas: 248
Fecha de lectura: febrero de 2022
Puntuación: 4/5
Al ser un libro conmemorativo, en su redacción se ha integrado contenido muy variado en relación a la vida y obra de Junji Ito. Por tanto no ha sido un libro tributo redactado por un sólo autor sino por el esfuerzo conjunto de múltiples personas. En adelante detallaré qué es lo que contiene este tributo hacia uno de los maestros del género de terror contemporáneo.
En 2019 fue cuando me hablaron por primera vez de Junji Ito, conocido como el maestro del manga de terror contemporáneo. Me lo dio a conocer una de mis mejores amistades durante unas vacaciones que pasé en Italia en verano de dicho año. Me llamó la atención desde un primer momento. Lo cierto es que no había leído por aquel entonces nada de literatura de terror y sigo sin haber profundizado lo suficiente en dicho género, pero al instante supe que quería leerme todas sus obras y ver todas sus creaciones. Su estilo de dibujo me resultaba extravagante, sus viñetas me despertaban asco a la par que fascinación.
«Estaba convencido de que dibujaba rápido, pero Urasawa me dijo que era el más lento de todos los mangakas (risas). Pensé que tal vez fuera porque, en mi caso, hago una línea con trazos cortos. Los que manejan la pluma rápidamente dibujan una línea larga de un tirón, pero yo soy incapaz. Al parecer, dibujo como si hiciera un grabado con líneas cortas».
Junji Ito
Comencé pues a leerme varios de sus mangas entre 2020 y 2021, de los cuales iré publicando reseñas en el blog poco a poco. Al fin, tras empaparme de su género de terror, quise profundizar más aún y ver si encontraba algún libro que analizara su estilo y sus creaciones.
Ahí fue cuando encontré este libro. Se trata de un homenaje, una conmemoración al autor Junji Ito por el aniversario de sus 30 años de profesión que alcanzó en 2017, fecha en la que se publica esta obra en Japón. Agradezco a la editorial española ECC Ediciones por haberlo traído a España en una edición traducida al castellano, ya que se trata de un tributo completo e interesante de leer.
«Ya había muchos autores extraordinarios trabajando en el campo de los fantasmas vengativos y de la subyugación de espíritus malignos, por eso no me apetecía mucho dibujar fantasmas. Creo que los espectros tienen la imagen de ser algo que “no se puede tocar” y yo sentía que quería dibujar el miedo físico de “algo anómalo que sin duda está ahí y se puede tocar”. Y si mi estilo tiende más a la ciencia ficción que al terror psicológico, creo que es porque yo tenía la imagen de que lo psicológico era muy elevado. Además, también había otros autores especializados en lo psicológico. Total, que soy algo retorcido (risas)».
Junji Ito
¿Por qué digo que es un tributo bastante amplio, completo? Debido a la variedad de contenido compartido en la redacción del texto. El libro tiene viñetas y arte del autor, entrevistas, testimonios de colaboradores especiales que conocieron a Junji Ito, diálogos entre el autor y otros mangakas y análisis de su universo de terror desde la crítica literaria. También posee una descripción del estudio y el espacio de trabajo de Junji Ito, aspectos biográficos, el impacto de sus creaciones en Japón y a nivel internacional, obras del autor no incluidas en otras publicaciones y comentarios detallados sobre las principales. Evidentemente el listado de sus obras llega hasta el año 2017, fecha de publicación de este tributo.
«Creo que, para que un hombre opte por una conducta inusual, por hacer algo que seguro que no haría normalmente, necesita un motivo como la fuerza del amor o una atracción que sea como una droga. Si estuviera sereno, seguro que no se acercaría a algo peligroso, y cuando lo hace, su historia evoluciona hacia un relato de terror. Por eso dibujo personas o cosas fascinantes que alteren la capacidad de los personajes de la obra para juzgar con serenidad».
Junji Ito
Como veis, es un pedazo trabajo de redacción el elaborar este libro con muy buen resultado en mi opinión. Me ha sorprendido no encontrar una edición en inglés por ello.
Tras la lectura de este libro, puedo decir que ha habido aspectos del autor que no conocía y que me han sorprendido de su forma de ser. Sus historias son muy perturbadoras y su arte, altamente incómodo. Sin embargo, en las entrevistas parece un tipo bastante normal. Uno se puede esperar una personalidad diferente, excéntrica, oscura tras ver o leer sus obras, pero no es así, o al menos no lo muestra. Entonces, poder profundizar mejor en la vida y en las reflexiones de Junji Ito como permite este libro conmemorativo me ha agradado bastante.
«Es la típica persona que está satisfecha con su vida real. Pero lo que dibuja es raro. Creo que está un poco, solo un poco, loco. A mí me gusta la gente así. Morohoshi es igual. Cuando uno habla de genios y hombres raros, uno imagina a personas que hablan y actúan de forma excéntrica y tienen un aspecto singular, pero no es así. Tanto Ito como Morohoshi son caballeros con buenos modales, serios y metódicos. Pero son raros. Y la suya es una rareza perfecta. Una rareza perfecta y una locura simpática».
«Para empezar, el manga de terror está formado por la estructura “introducción, desarrollo, giro y desenlace”; es decir, la base de la dramática, representada por las obras de Kazuo Umezu. Sin embargo, en las obras de Ito hay un planteamiento fascinante que atrae al lector y, a continuación, el desarrollo, el giro y el desenlace son totalmente imprevisibles».
Yôsuke Takahashi y Takashi Nagasaki
Por otro lado, disfrutar de reflexiones en torno al miedo, al terror, realmente originales, ha completado aun más la experiencia de lectura de este tributo. Además, el análisis de algunas de sus obras o personajes es muy recomendable para poder releer sus historias y entender mejor el género de terror usado por el autor y la perturbación que busca en la mente de los lectores.
En conclusión, este tributo me ha ayudado a entender mejor la obra de Junji Ito, profundizando en su vida, en su forma de trabajar y en sus ideas y comentarios sobre sus creaciones. Por ello, pienso que es un libro muy recomendable si ya habéis leído algo del autor y queréis entenderlo mejor u os da mucha curiosidad conocerle más.
«Desde hace mucho tiempo, pienso para mis adentros que mi propia existencia me asusta. Siento un terror inmenso ante la idea de un doppelgänger o de “haber visto a mi otro yo”. Siempre me sentía aterrorizado al pensar “¿Qué soy yo?”. Por eso me pareció que no había nada más espeluznante que un globo con tu propia cara que viene a atacarte. En la serie de Oshikiri también trato el tema del “otro yo”, y en la serie de Tomie, esta se reproduce y nacen “muchos yos”. Las Tomies se ven como enemigas unas a otras y, al final, la idea es que para Tomie “ella misma es su mayor amenaza”. En El muerto enfermo de amor también trato el tema del doppelgänger, es un tema que me interesa mucho. Últimamente ya no me pasa, pero antes mirar en un espejo también me asustaba. Sobre ese miedo dibujó Kazuo Umezu en Kagami (El espejo), y Oscar Wilde, en su novela El retrato de Dorian Gray, también trató el tema del “otro yo” en la forma del autorretrato que va envejeciendo en lugar de la persona real. Así que me parece que es un tema que provoca un miedo ancestral del hombre».
Junji Ito
Algunas reflexiones:
¿Qué relación encuentras entre el asco y el terror?
¿Qué te da más miedo? ¿Escuchar una historia de terror, verla (ya sea en vídeo o dibujo) o leerla en un libro de texto?
¿Qué piensas del talento de Junji Ito? ¿Es tan revolucionario como se le describe o es más bien una moda?
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Este libro es una introducción al arte Zentangle en forma de guía didáctica.
Así pues, se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o manual y subclasificar entre aquellos del campo del Arte.
Esta es una primera edición lanzada por la división en lengua española de Penguin Random House, una de las principales editoras internacionales en lengua inglesa del mundo fundada en 1927. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2021
País: España
Páginas: 296
Fecha de lectura: noviembre de 2021
Puntuación: 4/5
María Tovar (Madrid, España, 1963-) (derecha en foto) y Mercedes Pérez Crespo (Madrid, España, 1966-) (izquierda en foto) son ambas autoras de este libro. Por un lado María, cursó estudios de Ciencias Empresariales y como apasionada del arte obtuvo el título de profesora Zentangle e inauguró la primera escuela de ello en España (El último tangle). También se ha formado en Mindfulness y técnicas de reducción de estrés. Por otro lado Mercedes, es licenciada en Publicidad y Relaciones públicas. Una vez empezó a colaborar con María en El último tangle, también se formó en Mindfulness y técnicas de reducción de estrés y obtuvo el título de profesora Zentangle. Mercedes ayudó a darle un enfoque más terapéutico a esta práctica, motivada en gran parte al ser diagnosticada de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.
La primera vez que supe del método Zentangle fue en 3º de la carrera de Enfermería. No recuerdo bien si fue María, Mercedes, o ambas, quienes vinieron a dárnoslo a conocer a los alumnos de la asignatura de Enfermería de Salud Mental. En el seminario que nos impartieron nos dieron una breve charla teórica sobre el método Zentangle, hicimos una parte práctica y luego comentamos cómo nos habíamos sentido durante la misma y con su resultado. Fue un seminario muy participativo y en el que sentí mucho interés. Guardo de recuerdo con cariño mi papel con el dibujo que realicé en la parte práctica del mismo.
««Zentangle» proviene de la suma de las palabras «zen», que significa meditación, y «tangle», que significa»enredo» en inglés, pero más referido a un reto que a un lío engorroso, como podría interpretarse en español«.
María Tovar y Mercedes Pérez Crespo
A pesar de ser las autoras de este libro, no son María ni Mercedes las creadoras del método Zentangle sino las que le han dado mayor difusión en España. Los creadores del mismo son Maria Thomas y Rick Roberts, ambos de EEUU. Maria por un lado es acuarelista y calígrafa, mientras que Rick fue monje budista y ha dedicado gran parte de su vida a la meditación y al yoga. Idearon el método Zentangle en 2003 fruto de un suceso casual al que vieron un gran potencial meditativo. Desde entonces se ha ido expandiendo. Pero… ¿qué es el Zentangle?
El Zentangle se define como un método de relajación que está basado en el dibujo repetido de trazos sencillos en una secuencia concreta para crear patrones que destacan por su gran belleza.
«Hay una técnica similar, el garabateo (doodling en inglés), que es lo que la gente nos dice que hace cuando habla por teléfono o mientras escucha una conferencia. Hay una diferencia fundamental entre ambas técnicas y es la atención. Cuando hacemos garabatos, tenemos la atención puesta en la conversación o conferencia (o al menos así debería ser). En el método Zentangle, nuestra atención debe estar en los trazos que estamos haciendo porque, de otra manera, no formaremos el patrón que queremos; crearemos otro, probablemente bello también, pero nuestra mente seguirá lejos del papel y no nos habremos abstraído de nuestros pensamientos recurrentes».
María Tovar y Mercedes Pérez Crespo
Sigo en redes a El último tangle desde aquel seminario que nos dieron en la universidad y así fue cómo me enteré de la publicación de este libro. Su lectura ha sido muy gratificante. Además lo leí justo al poco de empezar mi formación en Salud Mental como Enfermero Interno Residente (EIR) y esto me ha ayudado a poder intuir su beneficio en los pacientes de salud mental.
Es un libro muy completo si quieres saber en qué consiste el método Zentangle. Se explican muy bien tanto la vertiente artística como la meditativa del mismo, así como sus principios básicos, historia, pasos, materiales y beneficios, los cuales son tanto mentales, psicológicos y sociales, como artísticos y creativos. Hay una segunda parte del libro en la que se muestran diferentes creaciones, patrones (tangles) de varios profesores Zentangle para poder apreciar la gran diversidad y amplitud de este método de mindfulness gráfico.
«Los tangles son patrones que vamos creando paso a paso; no tienen que parecerse a nada. Es un arte abstracto».
«En el método Zentangle vamos paso a paso, concentrándonos en el trazo que estamos haciendo en ese mismo momento. El trazo que hemos hecho antes es pasado y ya no nos importa; da igual si nos ha salido como esperábamos o no. Y el trazo que haremos a continuación es futuro, tampoco nos podemos ocupar aún de él».
María Tovar y Mercedes Pérez Crespo
El lenguaje del libro, al ser una guía didáctica y una presentación del arte Zentangle, es sencillo, sin tecnicismos. No está dirigido únicamente a profesionales sociosanitarios o de la educación que lo quieran aplicar en diferentes ámbitos sino a cualquier persona que quiera conocer de qué se trata este método.
Al haberlo practicado yo mismo en un seminario en la universidad he podido experimentar este arte en primera persona. He percibido y leído sobre su potencial terapéutico en la concentración y en la atención de las personas, así como su ayuda en el manejo del estrés y de la ansiedad. Por tanto, he llegado al punto de querer formarme como profesor Zentangle para aprender a aplicarlo en mi labor como enfermero de Salud Mental. Lo encuentro muy útil para aquellas personas que no se encuentran cómodas realizando técnicas de relajación basadas en contracción/relajación muscular, conciencia corporal, visualizaciones, respiraciones y demás. Creo que puede tener un gran interés en aquellos con rasgos de perfeccionismo, rigidez y obsesividad.
«Vivir es mucho más que cumplir todas las expectativas que la vida nos va poniendo delante de manera casi infinita. Ni tampoco hay que hacerlo todo con el máximo nivel de autoexigencia de que somos capaces. Eso solo nos convertirá en seres permanentemente insatisfechos que se juzgan y juzgan a los demás por no alcanzar esa quimérica perfección».
María Tovar y Mercedes Pérez Crespo
En conclusión, tras leer esta guía he podido entender mejor este arte y la encuentro de gran ayuda a cualquiera que esté interesado en zambullirse en el Zentangle. Siento no poder contar mi experiencia laboral realizando este método con los pacientes, ya que para enseñarlo uno ha de ser profesor certificado en el mismo, y en un futuro podré hablar más a nivel personal de ello, pero de momento eso os cuento.
Algunas reflexiones:
¿Consideras que todo el mundo puede hacer arte y ser creativo?
¿Qué es para ti la creatividad?
¿Te llama la atención o realizas alguna disciplina artística que te ayude a encontrar paz?
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Este libro es un recopilatorio de textos en forma de diario publicados en columnas semanales de periódico en un formato más literario que argumentativo. El propio autor los llama columnas literarias o estampas periodísticas.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de memorias y subclasificar entre aquellas en forma de diario.
Esta es una primera edición lanzada por Chamán Ediciones S.L., la cual es una editorial española especializada en poesía, aunque también publica otros géneros literarios. Edita libros que muestren a autores conocidos o desconocidos para el público. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2020
País: España
Páginas: 136
Fecha de lectura: febrero de 2022
Puntuación: 3.5/5
En la realización de este libro han participado el autor José Juan Morcillo Pérez (Albacete, España, 1969-) y el ilustrador José María Nieto González (Valladolid, España, 1971-). José Juan es Doctor Cum Laude en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca. Ha ejercido como profesor de Lengua y Literatura en varias universidades. Ha sido colaborador de la RAE y participado en Proyectos de Innovación Educativa. Por otro lado, José María es un ilustrador y humorista gráfico licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca también. Ha trabajado en varios periódicos.
José Juan es autor de dos poemarios y de varios relatos que no ha publicado o que como él dice «no quieren ver la luz».
Está claro que la pandemia del COVID-19 será algo que todos recordaremos en nuestras vidas. No solo como trabajador sanitario me interesan sus significados y repercusiones, sino que como amante de la literatura y de la reflexión, me siento hondamente atraído por leer acerca de este fenómeno histórico desde varias perspectivas.
Así pues, una de estas perspectivas es la del diario. Encontré en su momento varios libros en forma de memorias sobre la pandemia y/o el confinamiento, pero me decanté por este sin pensármelo mucho, por alguno tenía que empezar.
En la primera parte de su libro, José Juan narra en forma de diario su confinamiento en domicilio durante la primera ola en España de casos de COVID-19 en 2020. Los primeros días del diario, la narración de los hechos es meramente descriptiva tanto a nivel externo (noticias, quehaceres en casa…) como interno (mundo interior del autor). En esta parte me aburrí un poco porque me esperaba que el autor reflexionara más a nivel social o sobre sus sentimientos. Seguí leyendo, y mis expectativas fueron satisfechas. Cada vez el autor reflexiona más acerca del mundo que le rodea y de su vida diaria, según van pasando los días de confinamiento.
«Es muy diferente hacer de la prisión hogar que del hogar prisión (…). Hacer del hogar prisión, en cambio, consiste en transformar tu ámbito de libertad, tu patria más íntima, en jaula de hormigón, en pintar de incomodidad la comodidad de tu espacio vital. Por ello, la mente se resiste a aceptar la transgresión. Sospecho que los primeros días después del confinamiento viviremos en nuestras casas de una manera distinta, con una sensación paradójica entre la necesidad de seguir viviendo en ellas y desear estar el menor tiempo posible entre sus paredes«.
José Juan Morcillo Pérez
Estas reflexiones son realizadas desde un tono poético con un lenguaje familiar y sencillo que hace de la lectura en conjunto de este diario una experiencia muy amena. Es preciso destacar que esta obra no es un trabajo ensayístico por lo que no la recomiendo para analizar los efectos sociales, políticos, económicos o culturales de la pandemia del COVID-19. Más bien, pertenece a uno de esos libros a los que todos podemos tener acceso, que nos habla de sentimientos fácilmente entendibles con honestidad y simpleza, lo cual no le quita belleza ni peso al texto. Todo acompañado de las inquietantes ilustraciones de José María Nieto, que realzan dicha belleza.
«Tedio. Espesura de horas. Los minutos aplastan, los días confunden. Casi tres semanas metido en esta jaula de hormigón. He perdido la sensación del tiempo: no recuerdo si fue esta mañana o la mañana de ayer cuando leí este párrafo o aquel; por la tarde no logro acordarme de lo que he comido a mediodía.
Todo se ha ralentizado. Mi mente no está tan fresca y ágil. Cuando escribo o leo parece que voy caminando por barros cenagosos, por miasmas de segundos estancados. Apenas resisto un par de horas concentrado; luego, el cuerpo me arrastra a un pozo de quietud del que me cuesta mucho salir. Por videollamada me muestro espeso y articulo mal las palabras. El televisor solo despierta cuando quiero ver una película o escuchar música. Estoy calladamente aislado del exterior».
José Juan Morcillo Pérez
En la segunda parte del libro, el autor completa la obra con lo que él llama columnas literarias o estampas periodísticas. Se trata de reflexiones acerca de varias cuestiones relacionadas con temas tocados previamente en el diario. No obstante, su redacción tiene lugar antes y después del confinamiento. Son igualmente interesantes de leer pues, junto con la primera parte de diario, hacen de este libro un abrazo a la sencillez y al silencio, así como un rechazo a lo insustancial en lo que basamos a veces nuestras vidas cotidianas.
Así, ambas partes del libro, se complementan y enriquecen dicho mensaje.
«El tiempo, decía Ovidio, es el destructor de las cosas (edax rerum); con la lectura nos burlamos de él y acariciamos la eternidad. Miro hacia atrás y recuerdo el primer día de confinamiento, reparo en que estos cuarenta días me han sido leves e incluso fugaces gracias a la lectura y a la escritura».
José Juan Morcillo Pérez
En conclusión, ha sido una lectura llevadera e interesante, pese a carecer en los primeros días del diario de las reflexiones y la intimidad que busco en un texto de este género. Me han gustado el lenguaje y el tono empleado por el autor a lo largo de la obra, cercano a lo poético y de una sencillez pulida. Para empezar con las implicaciones de la pandemia de COVID-19 es un buen libro a leer previamente a aventurarse en un texto más ensayístico.
No termino esta reseña sin compartiros una parte de la obra, que veo de gran belleza, en la que el autor habla a su diario al acabar el confinamiento y por tanto su escritura.
«Estoy emocionalmente encadenado a ti. Es así. Has sido la libertad de mi prisión y el consuelo de mis incertidumbres durante estos dos meses de convivencia, por eso me cuesta un mundo llegar a este momento en el que he de poner el punto final. Hacerlo me duele tan hondo como si firmara tu sentencia de muerte, que es como si fuera la mía. Qué terrible la figura del creador cuando debe decidir el final de su obra. Quién sabe si, después de escribir tu último trazo, alguna noche, en sueños me hablarás y te recrearás recordándome que soy débil y caduco como una brizna de hierba arrastrada a capricho del viento, que cuando yo muera nadie me soñará ni me resucitará, mientras que tú, en cambio, permanecerás vigoroso y joven cada vez que te lean. Y es cierto: tú, diario, me sobrevivirás; la creación, hecha con mis palabras y con mi aliento, alcanzará una eternidad a la que yo, vano mortal, podré acercarme ligeramente en sueños.
La eternidad es tuya, te la he concedido, pero en ella llevas también un poco de mí porque has sido el yo que creía solo mío y que ahora no tiene sentido sin ti. En ti estoy yo, en mí estás tú. Quien te lea no debe encontrarme a mí, sino a los dos: yo, la carne y el músculo de ti, mi voz callada, mi locuaz silencio, mi alma sin garganta, mi yo».
José Juan Morcillo Pérez
Algunas reflexiones:
¿Has probado la experiencia de escribir? ¿Con qué fin? ¿Fue terapéutico?
¿A qué le llamas tú hogar? Cuando piensas en un espacio que te haga sentirte como en una prisión, ¿en qué lugar te sitúas?
¿Qué crees que hay de insustancial en nuestras vidas cotidianas?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental y situaciones complicadas que pueden tener lugar en la misma.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2014
País: España
Páginas: 450
Fecha de lectura: mayo de 2023
Puntuación: 4.5/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. El libro recoge 18 ensayos que abordan diferentes problemáticas en torno a los grupos de terapia en Salud Mental. Todos los autores pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, esta obra forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Este libro fue una de las lecturas que me fueron recomendadas durante mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza (2021/2023). Una de mis tutoras docentes, enfermera especialista en Salud Mental del Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me prestó esta obra para profundizar en los grupos operativos, en la teoría de Pichon-Rivière y en los problemas o fenómenos que podían suceder durante la realización de la terapia de grupo.
En los diferentes capítulos de la obra, cada uno de ellos un ensayo independiente, tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«Coincidiendo con varios autores, en lo personal, hemos caracterizado al grupo como heredero de la función yoica, aquella que se da en el protovínculo. El grupo sería entonces sostén del sujeto por su potencial capacidad para aportar continencia y desciframiento; ser espacio de procesamiento, elaboración y simbolización; por su posibilidad de generar condiciones para nombrar lo innombrable, dando lugar al pensamiento y la palabra»
«El dispositivo grupal tiene la particularidad de ser un espacio de reedición de lo cotidiano. A la vez ofrece la posibilidad de una ruptura con lo que se llamara una familiaridad acrítica respecto de nuestro ser y acontecer en el día a día»
Ana Pampliega de Quiroga
El enfoque prevalente y que atraviesa todos los capítulos de esta obra es el del psiquiatra Pichon-Rivière, creador de la teoría de grupo llamada grupo operativo. Esta teoría y su visión del sujeto, de la subjetividad y del vínculo es introducida exhaustivamente en la primera parte del libro. Se la diferencia del Psicoanálisis clásico y se la presenta como pieza clave de la Psicología Social o de un Psicoanálisis de aplicación grupal.
«Descendamos a la concreción de un ser arrojado al mundo, un ser social, que está vinculado a la comunidad del planeta y por esto inacabado y diferente, que trata de organizar su vida en torno a un proyecto que incluye su propia muerte. Un ser sin embargo que siente, que percibe que el núcleo candente de su ser no aparece en ningún lugar, sino que se está expresando mediante alusiones, indicios, (…). Este es el sujeto de la investigación, que aparece donde no se lo busca y escapa a cualquier control. Es el sujeto de la transformación continua de la realidad que nosotros llamamos el sujeto operativo»
Leonardo Montecchi
Es interesante apreciar la excelente introducción de nuestro contexto histórico y sociocultural en esta primera parte del libro. Dicha aproximación se realiza desde un punto de vista más sociológico, que no por ello deja de ser necesario, y que sirve de antesala a los siguientes 18 capítulos que abordan situaciones más concretas y cotidianas del trabajo con grupos en Salud Mental.
«Se anunció entusiastamente la llegada de una sociedad “abierta, plural, flexible, basada en la información, las necesidades humanas, y en que las instituciones se adaptarían a las motivaciones de los sujetos” (…). Esta nueva forma social se gestaría desde la ley del goce, con infinita libertad de elección en los distintos planos de la existencia, y en la que el acceso a los bienes sería absoluto. La realización personal, el ser uno mismo y desde sí mismo, se constituirían en el valor definitorio de la nueva sociedad. A la vez, la idealización de los propios anhelos, la fantasía de gratificación ilimitada, necesariamente replantearían el lugar del otro, de los otros, de los grupos en las necesidades y el proyecto de sujeto. Según este relato, en ese universo idealizado, reinaría el respeto por la diversidad. Sin embargo, desde esa mirada narcisista, ese otro perdía significatividad como fuente de gratificación, o lo que es más grave aún, podría ser un obstáculo para ella. El paraíso del individuo implicaba entonces atomización y fragmentación social. (…). Surgió entones para muchos en la relación con el poder, consigo mismos y con los otros, una desilusión, un padecimiento melancolizante, que se convirtió, y aun persiste, en una cultura de la queja, una percepción del mundo y de la propia vida desde lo que no fue ni será»
Ana Pampliega de Quiroga
«La situación grupal fue y es significada muchas veces ya no como sostén, sino como un ámbito extraño, de riesgo e inautenticidad. (…). Este posicionamiento, aunque en contradicción con otros, persiste aun hoy. Hablamos de contradicción porque también hallamos en el campo vincular-grupal el anhelo de protección, de escucha, de sentirse a salvo, de recuperar el sostén que estuvo en el origen de la propia subjetividad»
«Por último, quiero señalar otro rasgo presente hoy en la vida social, que impregna los vínculos y que nos interroga como trabajadores de la salud mental. Nos referimos a una nueva cultura: la de la inmediatez, la del todo ya, la de la intolerancia a la espera. (…). Esta cultura de la inmediatez, del consumo, de la rápida caducidad, nos remite a uno de los grandes padecimientos actuales. Hablamos de la ansiedad perturbadora que emerge cuando debemos situarnos, orientarnos, en un orden socio-histórico en crisis global. Un orden en el que dominan las condiciones ambiguas, inciertas, impredecibles. Un orden en el que está dificultada la anticipación de futuro, la necesitada elaboración de un proyecto. Esa instantaneidad, impuesta y asumida, la intensidad y vertiginosidad en la búsqueda de respuestas, instala una nueva vivencia de temporalidad y puede convertirse en una cultura del riesgo y la frustración. La ilusión de gratificación inmediata y su fracaso potenciaría-en un círculo vicioso- la sobre exigencia hacia si y hacia los otros, distintas formas de violencia en las relaciones, así como las vivencias de pérdida y amenaza»
Ana Pampliega de Quiroga
Ya refiriéndonos a los capítulos donde se reflexiona sobre diferentes problemas o dificultades que pueden surgir en torno a la realización de la terapia de grupo, cabe decir que son muy diversas las situaciones descritas. Hay ensayos que reflexionan sobre las familias y allegados del paciente y su participación en los grupos y en la comunidad. Otros reflexionan sobre situaciones muy delicadas y complicadas de manejar como el suicidio de un paciente del grupo, una situación de agresión física de un paciente hacia el equipo de salud mental o el que los pacientes no asistan al grupo.
El encuadre del grupo de pacientes descrito en cada ensayo es diferente, así pues hay una diversidad en cuanto a las edades y los diagnósticos de los mismos, así como en los objetivos y temas a tratar del propio grupo. También los dispositivos de la red de Salud Mental donde toma lugar el grupo de cada capítulo es variable.
«La disfunción familiar nos pone sobre las pistas de la trama familiar, son su emergencia, y los síntomas son las envolturas formales de los relatos que enmascaran»
«Es preciso crear el espacio (físico y simbólico) del grupo. Hay que ir conectando con la necesidad, abriéndole hueco en el imaginario. Y muchas veces hay necesidades que están invisibilizadas (…). Cuando una necesidad está invisibilizada o naturalizada, aunque existe y genera malestar a las personas, el malestar no actúa como motor de esa necesidad para pedir ayuda; pues que un malestar esté naturalizado implica que existe desconocimiento o negación de que hay cuestiones que se pueden trabajar y mejorar mediante un grupo»
Paloma de Pablos Rodríguez / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Podría seguir mencionando capítulos del libro sobre situaciones grupales complicadas y problemas que pueden tener lugar en un grupo de terapia, pero a partir de aquí me gustaría centrarme en otros capítulos que me han parecido muy necesarios e interesantes. Son aquellos dedicados a reflexionar sobre la labor del profesional de Salud Mental.
Hay dos tipos de capítulos del libro que tratan este tema, solo que desde diferentes ángulos:
Unos piensan en las dificultades que los trabajadores de Salud Mental podemos encontrar cuando estamos aprendiendo a mirar a estos pacientes, y cómo nuestra mirada ejerce un peso importante en la mejoría o rehabilitación de estas personas. Son reflexiones que apuntan a una autocrítica sana y necesaria para continuar mejorando como personas y como profesionales.
«Los profesionales nos empeñamos muchas veces en creer que los usuarios nos tienen que seguir, comportarse como nosotros necesitamos que lo hagan. Esto supone taparnos los sentidos para no ver o escuchar, con las siguientes consecuencias: se mantiene la cronicidad, así como la posición de sabiduría del profesional y los usuarios, mientras, están en su mundo, un mundo que no puede ser compartido porque tampoco parece ser escuchado»
«En ocasiones hay demasiados ruidos e interferencias (“este paciente está muy grave”, “no responde a los tratamientos”, “está en constante riesgo de suicidio”, “tiene demasiados ingresos”, “lleva años aislado”, “persiste la psicopatología psicótica”, “tiene una familia desestructurada”, “hay riesgo de cronificarse”). ¿Cómo escucha el equipo? ¿Cómo registra estas informaciones que parecen estar más cerca de lo emocional que del conocimiento?»
Inmaculada Casillas Tejeda / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Por otro lado, otros capítulos abordan el tema de la labor del profesional dedicado a la Salud Mental, analizando los conflictos internos que presentan como trabajadores en este ámbito. Tales reflexiones expresan el sentir y las dudas de aquellos que adoptan el rol de ayudar al otro, y ponen voz a la angustia que esto a veces comporta y por qué se hace, por tanto, tan necesario el compartirlas, el desahogarlas, el mirarlas y afrontarlas.
«El conflicto entre el deber de cuidar y el respetar la libertad del paciente se ve contaminado por las emociones que el rechazo me suscita. Cada una de estas reacciones me produce a su vez emociones encontradas, la culpa por la agresividad que la obligatoriedad conlleva, o la culpa por el abandono, el no cuidado y la claudicación de aquello que nuestra ética profesional nos impone. En otras ocasiones he podido sentir una especie de anestesia afectiva basada en el desatender, desestimar emocionalmente estas comunicaciones de fastidio y rechazo, y en otras un estado de desmoralización caracterizado por la eliminación de la posibilidad de sentir que guardo algo bueno en mí, que tengo algo bueno que ofrecer, que mi propuesta de tratamiento grupal es algo que puede resultarles útil»
«Trato de discriminar qué es lo que me daña en esta situación. No es tanto el rechazo del paciente cuanto el rechazo unido a la obligatoriedad del vínculo, casi vivido como una condena. ¿Quién me obliga? El mandato institucional. ¿Qué hay depositado en ese mandato? Un buen terapeuta es aquel que no rechaza nunca a los pacientes graves, sea cual sea su comportamiento, no renuncia nunca a curarlos, no puede experimentar odio hacia ellos y si lo experimenta deberá callarlo y hacerlo desaparecer o soportarlo»
Antonio Tarí García
Este libro me ha servido de mucho. He podido aprender más sobre la visión de Pichon-Rivière sobre los grupos y la subjetividad. Ha despertado mi interés en leer más de este autor, de abordar sus obras principales, y de continuar profundizando en el grupo operativo.
Los problemas o dificultades a aparecer durante un grupo de terapia deben ser tomados en cuenta para una adecuada resolución, adaptación o respuesta a los mismos. Considero que este libro presenta una variedad interesante de dichos fenómenos y es curioso leer sobre las experiencias de otros compañeros de Salud Mental afrontándolos.
Por último, quiero destacar que los capítulos o reflexiones que más me han gustado han sido aquellos en torno a la labor profesional, pues el preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos y pensamos lo que pensamos es la base de una buena práctica en Salud Mental, además de ponerle voz y saber compartirlo para darles expresión a nuestros conflictos internos.
En conclusión, una lectura más que recomendable para todo aquel dedicado a este campo de conocimiento y en especial, interesado en los grupos de terapia.
«Piden mediante actos, porque no han tenido acceso a pedir por el deseo. Un sordomudo y ciego (…) tose y como respuesta recibe una cucharada de jarabe»
Diego Vico Cano
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti la subjetividad?
¿Para qué crees que son necesarios los vínculos? ¿Qué es un vínculo?
¿Qué sentimientos puede tener una persona que trabaja en Salud Mental?¿A qué conflictos piensas que te enfrentarías?
¿Qué problemas o dificultades has tenido en los diferentes grupos de los que eres parte? ¿Han influido estos sucesos en tu autopercepción? ¿Influye tu autopercepción de ti mismo en tu salud? ¿De qué manera?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2013
País: España
Páginas: 252
Fecha de lectura: septiembre de 2022
Puntuación: 4.25/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. No obstante, el conjunto de autores de los ensayos recopilados aquí asciende al número de 24, pues el libro recoge las ponencias presentadas en las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental realizadas en 2011 en Madrid. Todos ellos pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, este libro forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Empecé mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza en julio de 2021. De dicha experiencia puedo decir que una de las intervenciones que me ha resultado más complicada, a la par que enriquecedora ha sido el trabajo grupal. Una de mis tutoras docentes, durante mi paso por el Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me enseñó el funcionamiento de los grupos operativos, de los cuales aun me queda mucho por profundizar. Entre sus lecturas recomendadas, me prestó el libro que abordo en esta entrada del blog.
Como ya he mencionado anteriormente, este libro es una recopilación de trabajos presentados durante las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental en 2011 celebradas en Madrid. En ellas tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«El paciente y su familia llevan al dispositivo, la propia ambivalencia en relación con el cambio y su propia contradicción entre el deseo consciente de cambiar y la inconsciente determinación de defender y mantener el propio estilo patológico de vida, al cual el paciente está necesariamente ligado, habiendo constituido para él, hasta el momento, el único modo, aunque insatisfactorio de convivir con las propias angustias, conflictos y déficits»
Antonio Tarí García
Si bien es cierto que en muchos ensayos del libro predomina la orientación psicoanalítica o psicodinámica, ésta no es uniforme sino más bien heterogénea. Toman lugar kleinianos, lacanianos, partidarios de la psicología del Yo, del psicodrama, de la concepción operativa de grupo… Distintos enfoques psicológicos, filosóficos y sociológicos están presentes. Todos ellos con un objetivo común que es el grupo.
Se insiste en que el psicoanálisis grupal es «otro psicoanálisis», con otra forma de organizarse en el que conviene continuar profundizando y llevando a la práctica clínica. Se habla así del concepto de «psicología social».
«El ingreso en una unidad psiquiátrica para pacientes agudos resulta habitualmente una segunda experiencia traumatizante añadida a la que provocó la crisis. La privación de libertad (se trata de una unidad cerrada) y los hábitos psicohigiénicos, para nosotros saludables, pero para el paciente impuestos y en ocasiones muy distintos a los de su domicilio; transforman en su imaginario fácilmente la unidad en un entorno hostil. No digamos respecto a las fantasías y prejuicios que alberga el paciente acerca de lo que es una unidad psiquiátrica y el miedo a que se le asigne de por vida el rol de persona mentalmente insana»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Por otro lado, la diversidad en este conjunto de ensayos no solo se aprecia en cuanto al enfoque teórico, sino en muchos otros aspectos relativos al encuadre de los grupos: edad de los pacientes del grupo, dispositivo donde se realiza, diagnósticos de los pacientes, objetivos del grupo, grupos multifamiliares, temas tratados, dilemas que puedan surgir… Toda esta amplitud de escenarios y el excelente análisis de la situación grupal, de su encuadre y de su desarrollo en cada capítulo, me ha ayudado a tomar conciencia de la complejidad de una buena terapia grupal.
Reflexionar es esencial, no solo en cuanto el mencionado encuadre grupal, sino respecto a la propia actuación que tenemos como profesionales hacia los pacientes, hacia nuestros compañeros y hacia nosotros mismos. Ese énfasis en una buena autocrítica sobre nuestras intervenciones es algo que me ha dejado con buen sabor de boca tras leer este libro.
«Los pacientes que ingresan, gran parte en contra de su voluntad, exhiben con fuerza lo único que poseen y pueden controlar, el síntoma»
«En tal desorganización mental es frecuente que en sus primeros días oscilen defensivamente entre el ataque y la fuga […] Ambas formas de comunicación les separan y protegen del otro con la misma fuerza con que le solicitan fervientemente auxilio»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Me gustaría destacar que uno de los capítulos que más me ha gustado es aquel en el que explica la puesta en marcha y desarrollo de un grupo conformado por pacientes de Hospital de Día, en el cual la terapeuta usa el cine como instrumento psicoterapéutico y cuenta su experiencia con los pacientes.
«Sabemos del sentido del humor que es un mecanismo de defensa de los más evolucionados con los que cuenta el ser humano. Las películas con frecuencia tienen momentos cómicos que nos ayudan a acercarnos a los problemas con una menor implicación emocional y a relativizar más nuestra anterior postura. La risa tiene una gran capacidad para modificar el estado de ánimo. Del mismo modo, el llanto es una forma de catarsis emocional, lloramos en el cine porque así podemos descargar nuestra pena sin ser censurados por hacerlo ni acusados de débiles o inadecuados, porque “sólo es una película”»
María Martín Martín-Blas
En conclusión, ha sido un libro que me ha motivado mucho a aprender sobre los grupos de terapia. No he estado de acuerdo en algunas afirmaciones o ideas de determinados capítulos, pero eso me ha incitado a la reflexión y a la toma de conciencia de la complejidad del trabajo de grupo en Salud Mental, en los cuales espero seguir aprendiendo.
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti sentirte parte de un grupo?
¿Dirías que absolutamente todos los seres humanos necesitamos de la interacción social grupal? ¿Qué obtenemos de ella? ¿A qué nos exponemos en ella?
¿Qué sentimientos puede tener una persona con problemas de salud mental a la hora de relacionarse con los demás?¿Cómo actuaríais si fuerais esa persona?
¿Cuál sería vuestra mayor preocupación si ingresarais en una planta de Psiquiatría de un hospital?
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