Este libro consiste en una obra divulgativa ilustrada de carácter informativo, que presenta la fauna del Paleolítico y el arte rupestre europeo bajo la forma de bestiario.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un texto sobre Biología, más concretamente sobre el campo de Paleontología e Historia Natural.
Esta es una primera edición lanzada por la editorial Libros del Zorro Rojo en 2011. Esta editorial nace en Barcelona en el año 2004 y su principal ambición es la publicación de libros ilustrados, enfatizando el diálogo entre la imagen y el texto en diferentes obras. Así, en su catálogo se puede encontrar tanto literatura infantil (libros ilustrados y álbumes), como juvenil y adulta (clásicos literarios reinterpretados mediante la ilustración, libros sobre arte, naturaleza y conocimiento y obras de pensamiento crítico sobre temas complejos). Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 1998
País: Francia
Páginas: 80
Fecha de lectura: mayo de 2026
Puntuación: 3/5
Ianna Andréadis (Atenas, Grecia, 1960-) es una artista, pintora, fotógrafa y autora de diferentes libros. En 1978 estudió pintura y litografía en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de París, y posteriormente se interesó por la prehistoria, participando en trabajos arqueológicos. Su obra combina sus diferentes estudios con una presencia destacada de animales, naturaleza y viajes, sobre todo por África oriental. Fue reconocida con el Premio Nuevos Horizontes de la Feria del Libro Infantil de Bolonia en 2006, además de realizar un proyecto fotográfico internacional con motivo de los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004.
Otros libros publicados por ella son:
Cactus (2005)
Días/Tonaltin (2005)
Dentro del listado de otros libros publicados por el autor aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Desde siempre me ha ilusionado aprender sobre la Historia Natural, sobre el pasado de nuestro planeta y la fauna que lo habitaba. El arte rupestre, en ese contexto, ha sido muy sugerente para mi imaginación. Un arte que significa muchas cosas: los inicios de la expresión artística humana, la conexión del ser humano con su entorno y la naturaleza, los primeros símbolos religiosos y espirituales… A sabiendas de esa fascinación mía, una persona muy especial me regaló este libro. A ambos nos encantan los bestiarios, aunque eso es algo que ella me ha transmitido, ya que yo previamente no les prestaba gran atención. De esta manera, el poder acercarme a la fauna prehistórica mediante un libro así es una posibilidad que se me ha abierto gracias al regalo tan fabuloso de esta obra ilustrada.
«Imagínese estas regiones pobladas de mamúts, rinocerontes, leones, panteras, osos… Observando las pinturas dentro de las grutas ornamentadas o los libros que le son sagrados, intenté encontrar los gestos precisos de hombres de la prehistoria y mostrar diferentes interpretaciones del mismo animal. Imagínese…«.
Ianna Andréadis
El libro no contiene apenas texto. Cada par de páginas es una ilustración de un animal prehistórico, concretamente de una pintura rupestre del mismo, y del nombre de dicho animal. La fauna que muestra es bastante variada: bisontes, rinocerontes, caballos, cabras, ciervos, jabalíes, lechuzas, mamuts, leones, osos, peces, uros, etc. Al final del libro, viene además un índice con todas las ilustraciones de cada animal junto a la página donde se encuentra y, muy interesante, la ubicación geográfica donde se halla dicha pintura rupestre (todas de España y Francia).
«Ellos no hicieron esas pinturas simplemente por placer y no exploraron esas tenebrosas galerías solo por el gusto de aventuras. Creían que penetraban en el reino de las fuerzas oscuras, en un mundo sobrenatural donde los animales-espíritu estaban presentes ahí en la roca, invocándolos con el trazo de su mano, listos a aparecérseles. Pensaban que sus dibujos les permitían entrar en contacto con ellos, atraer sus poderes y su benevolencia».
Jean Clottes
Por un lado, ha sido un libro rápido de leer y muy disfrutable si te gusta el arte rupestre y el pasado de la humanidad, así como los animales. El saber en qué yacimiento o cueva se encuentra cada pintura rupestre también me ha parecido un puntazo. No obstante, tal vez por mi fascinación con el tema, el libro me ha resultado excesivamente sencillo. Me ha faltado un apartado hablando sobre el arte rupestre más extensamente, un mayor abanico de fauna representada en otros yacimientos o cuevas más allá de España y Francia, y quizás alguna descripción de la relación del ser humano con cada animal presentado teniendo en cuenta su dibujo, el lugar, etc.
«Estas pinturas, vestigios de ceremonias y de creencias desde hace tanto tiempo olvidadas, continúan hablándonos. Por medio de ellas se manifiesta la forma de pensar, la vida, las alegrías, las penas y las dificultades de las personas que, para haber vivido hace tantos milenios, no eran tan diferentes de nosotros«.
Jean Clottes
En conclusión, el libro es muy original, pues no conozco ningún bestiario más realizado con fauna prehistórica, y me parece de mucho interés en Historia Natural si te gustan estos temas. No obstante, excesivamente breve en mi opinión, si es un tema que te fascina. Uno se termina el libro y se queda con ganas de más y con que le ha sabido a poco. Quizás sea que no estoy acostumbrado a leer obras de ilustración, pero me hubiera gustado un poco más de texto y desarrollo, personalmente hablando.
Algunas reflexiones:
¿Podemos considerar arte unas imágenes creadas miles de años antes de que existiera nuestro concepto actual de «arte»?
¿Qué diferencias encuentras entre la manera en que los seres humanos de la prehistoria representaban a los animales y cómo los representamos nosotros actualmente?
¿Qué sensación te produce contemplar hoy imágenes realizadas hace miles de años?
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Este libro consiste en un ensayo personal y filosófico sobre la experiencia de tener depresión.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un ensayo y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una primera edición publicada por Katz Editores. Esta editorial surge en 2006 y persiguen contribuir a la ampliación de conocimiento, así como a poner en crisis muchas ideas que organizan las visiones del mundo contemporáneo. Se definen como espacio de diálogo diverso y como lugar de intercambio crítico. Así tratan de abarcar textos de política, sociología, historia, estudios culturales, derecho, comunicación y otras ciencias. Este libro sí está publicado en inglés.
Año de publicación: 2019
País: Países Bajos
Páginas: 141
Fecha de lectura: agosto de 2023
Puntuación: 5/5
Sobre la autora del libro, Eva Meijer (Hoorn, Países Bajos, 1980-) es escritora, filósofa y artista, reconocida por una obra que explora las relaciones entre humanos, animales, lenguaje y política. Formada en Bellas Artes y Filosofía, Meijer se doctoró cum laude en Filosofía por la Universidad de Ámsterdam en 2017. A lo largo de su trayectoria combina la investigación académica con la literatura, cuestionando las fronteras que tradicionalmente separan la experiencia humana de la de otros animales. Su libro «Cuando los animales hablan: hacia una democracia entre especies» publicado en 2019 fue galardonado con el ASCA Book Award en 2020. Ha publicado nueve novelas, así como muchos cuentos y poemas.
Otros libros publicados por ella son:
Animales habladores. Conversaciones privadas entre seres vivos (2016)
La casa de los pájaros (2016)
No es indiferencia. Sobre los silencios políticos (2022)
Dentro del listado de otros libros publicados por la autora aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
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Tras acabar las prácticas de Enfermero Interno Residente de Salud Mental en Zaragoza (EIR), decidí tomar un verano sabático y en ese espacio de tiempo hice varios viajes. Uno de ellos fue ir a Benidorm con mi madre y mi hermano. Este libro lo leí en aquel momento. No recuerdo dónde lo compré. Si fue por internet, durante unas charlas o si fue en una librería. El asunto es que fue una lectura muy oportuna. Pude desconectar del tema de salud mental, pero al mismo tiempo no olvidarme de lo importante gracias a la lectura de este libro, que recuerdo con cariño como uno de mis favoritos de 2023.
«Este ensayo es un reflejo de ello, una breve investigación filosófica sobre la depresión en la que recurro a mis propias experiencias. No para exponerme por completo sin callar ningún detalle, como escribe Rousseau al comienzo de Las confesiones. No me interesa bosquejar una imagen veraz de mi vida hasta la fecha o elaborar un autorretrato; utilizo mi propia vida como lente para investigar la estructura y el sentido de la depresión. Esto es solo una pequeña parte de lo que podría contar sobre mí misma (y los hechos convertidos en palabras siempre se desvían de los sucesos en los que se basan); pero no deja de ser una parte importante de mi vida, y algo que me ha formado fuertemente. No creo que entender mejor lo que es una depresión pueda curar a las personas. Y sin embargo, tiene su valor. La depresión es más que un problema químico: las cuestiones que preocupan a las personas deprimidas son las fundamentales del ser humano. Además, están vinculadas con todo tipo de cuestiones filosóficas, como la relación entre cuerpo y mente, el lenguaje, la autonomía, las relaciones de poder y la soledad. Este ensayo también trata sobre el otro lado de la depresión: los animales, los árboles, los demás, el arte; trata sobre el consuelo y la esperanza, y lo que puede darle sentido a la vida«.
Eva Meijer
En esta obra, Eva Meijer reflexiona en torno a la vivencia o experiencia de vivir con depresión. La reflexión no es solamente clínica, sino que también es humana, filosófica y poética. No es un libro cuya escritura lance pretensiones de tener algún tipo de verdad absoluta sino que es más bien una obra en la que ella revela de forma personal y particular su experiencia con la depresión y analiza muchas de estas vivencias con ideas filosóficas. La autora dialoga así, a lo largo del libro, con distintos filósofos y autores para tratar de comprender su propia experiencia.
«No me sentía enferma; me parecía que yo era mala y todo lo que hacía tenía que ver con eliminar ese sentimiento o hacerlo a un lado. Noche tras noche me sentaba en el marco de la ventana a escuchar música y fumar cigarrillos armados, mientras escribía poemas, canciones y también cartas, que a veces después quemaba. Todo giraba en torno a un abismo: esto es así, estoy aquí sola, hago todo mal; y así sucesivamente».
«A algunos de esos pensamientos (que soy mala, que todo es culpa mía) los veo en gran medida como falsos, y cuando vuelven a visitarme, en momentos de cansancio o tristeza o soledad, soy capaz de dejarlos suspendidos. Puedo darme cuenta de que, si bien es cierto que pienso esas cosas en ese momento, la situación va a cambiar; estoy cansada o triste o me siento sola, y es lógico que piense así. Los pensamientos no hablan de mí, hablan de cómo funciona mi pensamiento. Por lo general me doy cuenta de esto, pero no siempre. Cuando tanto la vida como el pensamiento se desmoronan, se enredan y tejen sus hilos oscuros a mi alrededor, esa técnica ya no me funciona tan bien. Entonces empiezo a dormir peor, y cuando duermo peor ya no puedo relativizar las cosas, y los pensamientos equivocados anidan dentro de mí, se traducen en sentimientos y a la inversa; luego los cubre el moho, que luego de tapar la alegría, tapa la lógica, la desdibuja, hasta que todo queda gris y borroso».
Eva Meijer
Al no separar la definición de los síntomas de la depresión de, por otro lado, la propia experiencia de sentirse deprimida, la autora logra elaborar descripciones poéticas y de gran profundidad y sentido, en las cuales, pesa la importancia de la fenomenología del sufrimiento psíquico, no solo el lenguaje diagnóstico o clínico. Más que presentar la depresión como tristeza, ella amplía el análisis para hablar de cómo cambia la percepción del tiempo, del cuerpo, de lo cotidiano y de las relaciones con los demás. Ello resulta difícil de encontrar en otros libros más clínicos sobre la depresión.
«A menudo, cuando se escribe o se habla sobre la depresión, se usan palabras fuertes. Siempre sentí aversión a comparar las depresiones con monstruos, demonios o bestias (en especial con perros, porque, ¿qué culpa tienen?), y también a las metáforas con el color negro. En parte porque esas imágenes son lugares comunes, y en parte porque veo a la depresión más como una ausencia que como una presencia. Todo lo que vale la pena se va borrando de a poco, y lo que queda es una roca desnuda. El miedo y la tristeza pueden causar un exceso de sentimiento; en cambio, la depresión elimina los sentimientos positivos hasta que todo queda más inhóspito y vacío, y deja la vía libre a los sentimientos negativos. Mientras que el miedo o la tristeza a menudo tienen que ver con lo que vale la pena, la depresión muestra que nada vale la pena. La depresión tampoco es negra, mucho menos un negro total. Oscura tal vez sí, en el sentido en que una noche es oscura cuando la luz se retira del mundo, de modo que el entorno parece más peligroso y uno no puede orientarse tan bien: todo está en silencio, más que durante el día, y lo que sigue ahí es más difícil de ver».
«En una depresión, además, las dimensiones temporales se entremezclan. El futuro se transforma en una especie de repetición del ahora (con suerte se logra pasar el día, pero a menudo se trata de resistir cada momento), el pasado se vuelve una extraña ficción, más lejos que de costumbre: sabes que alguna vez fue bueno, pero te resulta incomprensible cómo, es algo que solo sabes pero que no puedes sentir. Durante una depresión te encuentras con un nuevo mapa de tu vida: todo lo que ha sucedido hasta entonces se te vuelve a mostrar, pero esta vez desde la perspectiva de la depresión. Los acontecimientos se tiñen con los recuerdos, pero también sucede lo contrario: los recuerdos toman el color de tu estado de ánimo en un momento dado. El pasado no es algo fijo, te persigue (y, como buen perseguidor, cambia con regularidad de disfraz). La desesperación te remite a una desesperación anterior, que la refuerza, tal como la tristeza trae a la superficie otra tristeza previa. Asuntos del pasado pueden emerger de improviso; y durante una depresión son siempre las cosas malas las que surgen, nunca las buenas. Lo que te queda es un ahora vacío: ya no puedes orientarte en el tiempo».
Eva Meijer
La autora tampoco se detiene en hablar sobre la depresión y la tristeza o melancolía, sino que también aborda temas ligados a la comunicación. Asuntos como la vulnerabilidad, la sensibilidad y la propia naturaleza del lenguaje son sometidos a una reflexión cuidadosa e interconectada con el tema central del libro. Además, al igual que en el resto de la obra, lo poético y lo complejo de los temas abordados, en mi opinión, no afectan a la comprensión, pues el lenguaje no deja de ser cercano y cotidiano.
«Por cierto, el simple hecho de hablar con otros, que suele verse como importante o deseable para quienes lidian con dificultades psíquicas, no siempre es una opción. Durante una depresión a menudo tenemos que poner todo nuestro empeño solo para mantenernos en pie, y hablar con los amigos o con la familia puede hacerlo más difícil: nos enfrenta también a su tristeza, su temor, sus preocupaciones y su incredulidad (de esta lista, la incredulidad es lo más fácil de manejar). Y a veces hablar es literalmente imposible: pueden faltarnos las palabras. La depresión aísla a las personas del resto del mundo, hace que todo se vuelva muerto y frío».
«El lenguaje puede salvar la distancia con el otro y es a la vez eso que nos separa del otro: igual que nuestra piel. Quienes disponen de más palabras, aunque no tengan una vida emocional más rica que la de otros (la música es tan rica como el lenguaje, distintos idiomas ofrecen distintas formas de expresión, y muchos animales tienen lenguajes sin palabras), sí tienen una paleta más rica para interpretar y darle sentido a esa vida emocional».
«También funciona en sentido inverso: quizás mi sensibilidad sea la principal razón por la que me deprimo, pero es también la razón por la que puedo crear las obras que hago. Aunque sea un cliché, mi vulnerabilidad es al mismo tiempo mi mejor arma. Mis límites son porosos, mi piel no es un muro. Lo que está afuera fluye con facilidad hacia adentro, y lo que está en mí siempre encuentra una salida. Para mi trabajo, este constante ir y venir entre el mundo y yo es necesario».
«Después de todo, no somos sino cuerpos; eso es algo que todos compartimos, también con los otros animales. Allí radica nuestra vulnerabilidad. La vulnerabilidad no es algo que debamos sacudirnos o desechar: nos muestra también que las cosas valen la pena, y puede abrir la puerta a un encuentro con el otro, que es completamente diferente pero que, como mortal, está igual de arraigado en el mundo».
Eva Meijer
Unido a todo lo tratado sobre la vivencia corporal o perceptiva al vivir una depresión, la autora también relata sobre su anorexia en algunos momentos de su vida. En esos capítulos del libro se puede encontrar un vínculo entre la vivencia afectiva o emocional y el propio cuerpo y nuestra percepción de este.
«Duele no existir en un cuerpo que existe. Siempre tenía frío, siempre tenía hambre. Es un mito que los anoréxicos no tienen hambre. En esa época seguí estudiando filosofía y musicología por un año, pero de eso recuerdo poco. Cuando diez años más tarde volví a la facultad, resultó que ya había aprobado diez materias. Yo solo me acordaba de que tenía que volver a rendir un final; me había olvidado de todas las buenas notas».
«Pasé así varios años, flotando en un mundo al lado del mundo, regido por reglas extrañas acerca de caminar y andar en bici y, a veces, comer una manzana. Mi anorexia no era una cuestión de comida o de peso: era una manera efectiva de desaparecer. La desaparición literal tenía lugar a simple vista. La delgadez extrema llama la atención y te convierte ante la mirada de los demás en una persona enferma, y al mismo tiempo es una máscara. Un cuerpo reducido a sus huesos se vuelve anónimo de alguna manera: su forma desaparece, la persona que lo habita se convierte en un paciente. Pero para mí se trataba de hacer desaparecer otras cosas: el esfuerzo por no comer reduce casi toda tu experiencia a pensar en la comida y en tu cuerpo, lo que lo vuelve un método efectivo para distraerte de otros problemas».
Eva Meijer
En otra línea, es destacable algún momento de la obra en el cual se abre una dimensión más política y menos íntima, poniendo sobre la mesa una crítica al modelo clínico con más monopolio en salud mental, un modelo individualista.
«Además, hay personas para las que el modelo occidental individualista de cura de la depresión no funciona bien. Este modelo se basa en un tipo específico de persona, en un consumidor atomístico, y a ese consumidor le presenta una imagen ideal de sí mismo, a la que puede llegar tomando pastillas. Pero se ignora así el hecho de que las personas son más que consumidores, y que están siempre en relaciones con otros. También ignora las diferencias culturales. Por eso, entonces, es algo bueno echar una mirada crítica sobre nuestras ideas e imágenes sobre lo loco y lo sano».
Eva Meijer
En conclusión y dando un repaso a lo anterior y al libro en su totalidad, se puede afirmar que Eva Meijer no solo intenta describir la depresión desde dentro sino que explora también la dificultad misma de explicarla, pues como dice el título de la obra, el lenguaje tiene límites. Esto conecta con su reflexión en torno a la ética animal presente en sus otros trabajos, pues permite lanzar la cuestión: ¿qué ocurre cuando las palabras no bastan? Además resulta paradójico, pues la autora utiliza el lenguaje para mostrar exactamente dónde el lenguaje fracasa.
Me sorprendió que, además, fuera un libro tan corto en extensión. Los temas que aborda son complejos y yo no habría sabido escribir sobre ellos de forma tan concisa y hermosa, algo que valoro de la autora. Pienso que no deja, si las hay, apenas cuestiones que merecieran un mayor desarrollo, y que más bien, la brevedad de la obra agudiza su intensidad y favorece una lectura que mantiene la atención.
Como punto a mejorar simplemente diría que el equilibrio entre experiencia personal y reflexión teórica o filosófica no siempre es uniforme. A veces mutuamente se enriquecen, pero en otras ocasiones puede haber cierta dispersión de ideas y del hilo de narración. De esta manera, pienso que la brevedad y fragmentación de la obra es una de las virtudes, pero también uno de los límites del libro. Formalmente desarrolla bien una experiencia difícil de expresar y organizar, pero por otro lado, algunas de sus intuiciones pueden quedar por ampliar o a algunos lectores les puede dar esa sensación.
«Estamos conectados con quienes están cerca, con nuestros colegas o compañeros de clase, familiares, amigos; cada cual está arraigado en un contexto social que da por sentado, aunque a veces pueda implicar muchos roces. Charlas con un colega, bromeas con la vecina, le escribes a tu hermana, llamas a tu pareja, acaricias a tu gato. Todas estas interacciones crean a tu alrededor una fina capa que te protege de la soledad, y con esto no me refiero a esos momentos en que nos sentimos solos, sino a la conciencia existencial más fundamental de que en verdad todos estamos solos. Una depresión no solo te quita la necesidad de conectarte con otros (a la que normalmente uno responde sin pensarlo), sino que también hace imposible tender cables hacia esos otros. Cuando miras a tu alrededor solo ves lo que te separa de los demás, no lo que compartes con ellos».
Eva Meijer
Algunas reflexiones:
¿De qué manera cambia nuestra experiencia cuando conseguimos contar a otros lo que nos sucede?
¿Cómo influye la manera en que la sociedad habla de la tristeza, el sufrimiento o la vulnerabilidad en cómo los vivimos?
¿Hay experiencias o emociones que no pueden expresarse completamente con palabras? ¿Por qué?
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Este libro consiste en una guía breve sobre educación y comportamiento canino.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o ensayo práctico y subclasificar entre aquellos del campo de la Etología.
Esta es una única edición autopublicada por el propio autor y a la venta de forma independiente en su página web https://hablaconellos.com/ en formato digital. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2019
País: España
Páginas: 127
Fecha de lectura: marzo de 2022
Puntuación: 5/5
Rafael Cal Estrela es el autor de esta guía breve de comportamiento y educación canina. Trabaja como educador canino con un enfoque emocional y relacional del comportamiento animal y también actúa como divulgador ético sobre la educación y la convivencia humano-perro en redes sociales. Además, imparte varios cursos en su página web. El origen de su vocación comenzó a partir de su propia experiencia personal con su perro «Oso», el cual tenía problemas emocionales.
Parte del tiempo en el que viví en Zaragoza (2021-2024), mi pareja se propuso realizar un curso de Educación Canina pues desde siempre le han apasionado los animales y sobre todo, los perros. El curso incluía una parte teórica y otra práctica, y durante la realización del mismo, ella llegaba a casa y me hablaba de toda clase de asuntos relacionados con el comportamiento y la educación canina. El tema de la Biología y de la Psicología siempre me habían interesado, no obstante nunca había profundizado concretamente en los perros. Ella me recomendó seguir en redes a Rafael Cal, autor de este libro y educador canino profesional. Tras ver su contenido, me dio curiosidad leer el libro que vendía en su página web, así que lo compré y me decidí a leerlo por aquel entonces.
«¿Hay algún animal salvaje del planeta al que la comida le llegue en un cuenco, ya preparada, y que no le suponga ningún esfuerzo conseguirla? No, no lo hay. Estas facilidades para conseguir la comida solo se dan en el caso de los animales domésticos. Pero si estos animales estuvieran sueltos por el monte, nadie les pondría el alimento en bandeja, lo que les generaría una motivación continua por conseguirla«.
Rafael Cal Estrela
El libro, pese a manejar conceptos de etología o comportamiento animal, no es un libro académico por la forma en que está redactado. Pretende llegar más bien a un público amplio con un lenguaje formal que da seriedad al tema tratado, pero sencillo y cercano, utilizando ejemplos prácticos para comprender mejor algunos conceptos.
«El enfado está para que el perro se AFECTE. Al igual que con las personas. Yo no pretendo meter miedo a un ser querido con el que me estoy enfadando, quiero que entienda mi enfado y que se afecte por ello. Tenemos que saber bien qué es lo que pretendemos cuando nos enfadamos. No tenemos que enfadarnos con nuestro perro con intención de meterle miedo. El miedo es una emoción negativa, que causa inseguridad y una disminución del vínculo. Nadie quiere estar con una persona por la que siente miedo, y si lo siente, tenemos un problema en la relación. Tenemos que enfadarnos con nuestro perro con la intención de que se afecte, de que entienda que eso no nos gusta y que causa un malestar social en nuestro vínculo».
Rafaael Cal Estrela
El enfoque es emocional y basado en el vínculo humano-animal. Trata diversos temas desde el propio vínculo, el afecto, los límites, la modificación de conducta, las necesidades de la especie canina desde el paseo, el desarrollo de sus sentidos, hasta el tema del enriquecimiento ambiental. También dedica un apartado a explicar comandos de entrenamiento canino.
«Dejemos de lado pensamientos como: «Lo estoy mimando mucho» o «No le des tantos mimos.» Nadie lo piensa con su pareja, se intenta dar lo máximo en la relación. Con los perros pasa lo mismo. No pienses en si lo mimas mucho o no, simplemente, quiérelo, quiérelo mucho. Si quieres jugar con él a un juego que ambos disfrutáis, hazlo el tiempo que quieras».
Rafael Cal Estrela
Lo que más me ha satisfecho del libro es que resulta muy visual, lo que facilita la lectura junto a un lenguaje sencillo de entender incluso si nunca has tocado estos temas en profundidad. Desborda respeto y cariño hacia estos animales, y eso se denota que le apasiona su trabajo, lo cual pienso que enriquece la lectura también.
En conclusión, es una guía muy recomendable tanto si te interesa simplemente este tema, como si acabas de iniciar tus estudios de educación canina, o quieres comprender mejor a tu perro, o estás pensando en cuidar de uno.
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el perro es el mejor amigo del hombre?
¿Qué cosas has aprendido más recientemente sobre su cuidado?
¿Piensas que es posible cumplir sus necesidades en un entorno urbano?
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Este libro consiste en una guía genérica de salud mental para atender a la persona en crisis.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o ensayo práctico y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición (4ª reimpresión) lanzada de forma conjunta por Primera Vocal y por Biblioteca Social Hnos. Quero. Por un lado, Primera Vocal se define como un proyecto sencillo y humilde que aspira a hacer accesibles textos que ayuden a ver conexiones entre la salud mental y las críticas al capitalismo. Por otro lado, la Biblioteca Social Hnos. Quero nace en 2003 para responder a la necesidad colectiva de un espacio en Granada que fomente la formación política y la autoorganización. Se trata de un proyecto autónomo y autogestionado. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2016
País: España
Páginas: 74
Fecha de lectura: febrero de 2023
Puntuación: 5/5
Javier Erro es el autor de esta guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis. Trabaja como psicólogo e investigador. Además, es activista vinculado a la salud mental o psiquiatría crítica.
Otros libros publicados por él son:
Pájaros en la cabeza. Activismo en salud mental desde España y Chile (2021)
El malestar es otra cosa. Sobre la necesidad de ampliar nuestra noción de sufrimiento (2025)
Dentro del listado de otros libros publicados por el autor aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Durante el verano de 2022 viajé a Asturias con mi pareja y nos alojamos en Oviedo. En uno de nuestros paseos por la ciudad encontré una librería, de cuyo nombre no me acuerdo, la cual era a su vez un club social con un catálogo de libros de temática política, filosófica, social y crítica. Mirando en sus estanterías mis ojos se posaron sobre este libro. Estaba en la sección de psiquiatría crítica y pensé que podría serme útil en mi práctica clínica con pacientes y familiares, pues por aquel entonces yo estaba haciendo las prácticas de Enfermero Interno Residente de Salud Mental en Zaragoza (EIR).
«Un aspecto que hay que tener en cuenta es que los profesionales no «curan». Dan recursos, herramientas, información y pueden acompañar a la hora de expresar emociones. Con estas estrategias el sufrimiento se mitiga e incluso puede reducirse enormemente, pero en muy contadas ocasiones desaparece completamente. Entender estas limitaciones nos puede ayudar a tener unas expectativas más realistas y a que nos involucremos de una forma más sana, tanto nosotras como la persona en crisis«.
Javier Erro
El libro está escrito en un lenguaje sencillo y directo. Es perfecto para aquellas personas menos familiarizadas con los problemas de salud mental. Puede ser leído tanto por personas con estos problemas, como profesionales, como personas del entorno de aquel aquejado de sufrimiento psíquico. Creo que el libro logra un equilibrio perfecto entre ser crítico con temas como la ayuda, los límites, la medicación y la relación terapéutica, y ser conciliador y pacífico, ofreciendo un primer acercamiento humano a estas problemáticas.
«Algo que puede ayudar a entender el papel de los psicofármacos es el considerarlos como unas muletas. Estas no nos quitan el dolor de la pierna, ni tampoco hacen que un hueso fracturado se arregle en menos tiempo. Sin embargo, nos permiten andar cuando tenemos una pierna mal, y no se les puede pedir más ni menos».
Javier Erro
Los temas tratados son varios, así como las diferentes interrogantes. Algunos de ellos son por ejemplo el suicidio, las autolesiones, los síntomas psicóticos como delirios, paranoias y alucinaciones, la depresión, la manía… Eso en una categoría más clínica, pero no se olvida de tratar cuestiones relativas a la relación de ayuda, a los ingresos hospitalarios, al entorno social de la persona, a la comunicación con esta… Me parece que para ser un librito tan corto, es bastante conciso y va al grano, tratando lo importante.
«Si alguna persona cercana expresa que está teniendo una alucinación, o consideramos que la está teniendo por lo que dice o hace, ante todo hay que mantener la calma. Lo último que necesita es ver a alguien que reacciona con miedo, agresividad, incomprensión o riéndose. Tampoco hay que ser paternalista. Debemos tratar de comprenderle, hablar con ella si quiere hacerlo, ayudarle a tranquilizarse y hacerle ver que estamos con ella. También es posible que quiera estar sola. En este caso debemos respetarla siempre y cuando no se corra ningún riesgo».
Javier Erro
La parte que más me gustó es la del entorno social de la persona con problemas de salud mental. El cómo trata el asunto de la relación de ayuda, de la comunicación, de los vínculos, del estigma… es muy humano y sensible. A este factor le da un peso y una importancia bien merecidas que muchas veces no se tiene en cuenta. Esta parte contextual de la persona es esencial y vital en la recuperación y en el abordaje de las crisis y descompensaciones.
«En cualquier caso, hay que tener en cuenta que cuanta menos información tenga el entorno, menos apoyo social habrá, y cuanto menos apoyo, más esfuerzo requerirá para las personas que sí tienen dicha información».
«Esto no es un protocolo. En salud mental no puede haber protocolos. Las situaciones pueden ser extremadamente complicadas, con múltiples factores implicados que muchas veces ni siquiera conocemos en un primer momento, y que probablemente no llegaremos a conocer. Pero a su vez, partir desde el desconocimiento es mucho mejor que actuar conforme a ideas predeterminadas, rumores, consejos de dudosas webs, o profesionales con poca amplitud de miras. Para aprender hay que comunicarse, este puede ser un buen punto de partida. Así pues, esto es un llamamiento a perder el miedo. Si nos comunicamos con la persona y le ayudamos a superar este mal trago, no estamos siendo autoritarios, sino comprensivos. Lo más habitual es que su red social se vea mermada por lo que le está sucediendo, y como consecuencia, su libertad como persona se esté reduciendo. Sin el apoyo mutuo de su entorno le quedará solamente la ayuda profesional, y a veces esto es suficiente, pero lo más habitual es que no. Más allá de la efectividad de los tratamientos e intervenciones, en este pequeño texto trataremos de encontrar una nueva forma de relacionarnos, más sana y razonable. Si a nuestro amigo le quieren abducir los extraterrestres, o piensa que esta vida no merece la pena ser vivida, tendremos que ser las primeras en estar ahí. Contra los extraterrestres y, quizás, contra esta vida».
Javier Erro
El tono de escritura es humilde, cercano y autocrítico. Es de agradecer un libro así en este campo, que ponga sobre la mesa auténticos dilemas y la coherencia de quien solo busca ayudar y acompañar.
«Todas las personas tenemos salud mental, y esta puede ir mejor, peor, o en una montaña rusa. Desde hace muchos años se ha ido reduciendo la idea que tenemos de salud mental a los problemas de salud mental. Tenerla en cuenta únicamente cuando nos da problemas, da a entender que en el resto de circunstancias es un factor que no debemos atender y que la salud mental es un tema problemático en sí mismo. Esto nos lleva a no saber cómo reaccionar cuando dichos problemas son muy complejos o nos parecen extraños, olvidando la capacidad que tenemos de apoyarnos unas a otras, y ocultándonos, también, la realidad de que el sufrimiento psíquico es mucho más común de lo que creemos (si no universal). De esta manera, lo primero que queríamos dejar claro es que no solo se tiene que reaccionar ante los problemas de una persona cuando ya ha entrado en crisis, sino que lo ideal sería aprender a cuidarnos las unas a las otras de manera cotidiana».
Javier Erro
En conclusión, es una guía muy recomendable tanto para familiares y otras personas del entorno de aquel con problemas psíquicos, así como para este mismo, como para profesionales formados o en formación. He podido prestar este libro a residentes y estudiantes y les ha resultado una lectura muy satisfactoria, tanto si es introductoria como recopilatoria y sintética. Un libro para desintegrar el estigma psiquiátrico.
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el entorno de una persona es determinante en su recuperación? ¿Por qué?
¿Quién es tu mayor apoyo en los momentos difíciles?
¿Qué cosas te ayuda que haga la persona que está contigo para escucharte mejor?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental y situaciones complicadas que pueden tener lugar en la misma.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2014
País: España
Páginas: 450
Fecha de lectura: mayo de 2023
Puntuación: 4.5/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. El libro recoge 18 ensayos que abordan diferentes problemáticas en torno a los grupos de terapia en Salud Mental. Todos los autores pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, esta obra forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Este libro fue una de las lecturas que me fueron recomendadas durante mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza (2021/2023). Una de mis tutoras docentes, enfermera especialista en Salud Mental del Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me prestó esta obra para profundizar en los grupos operativos, en la teoría de Pichon-Rivière y en los problemas o fenómenos que podían suceder durante la realización de la terapia de grupo.
En los diferentes capítulos de la obra, cada uno de ellos un ensayo independiente, tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«Coincidiendo con varios autores, en lo personal, hemos caracterizado al grupo como heredero de la función yoica, aquella que se da en el protovínculo. El grupo sería entonces sostén del sujeto por su potencial capacidad para aportar continencia y desciframiento; ser espacio de procesamiento, elaboración y simbolización; por su posibilidad de generar condiciones para nombrar lo innombrable, dando lugar al pensamiento y la palabra»
«El dispositivo grupal tiene la particularidad de ser un espacio de reedición de lo cotidiano. A la vez ofrece la posibilidad de una ruptura con lo que se llamara una familiaridad acrítica respecto de nuestro ser y acontecer en el día a día»
Ana Pampliega de Quiroga
El enfoque prevalente y que atraviesa todos los capítulos de esta obra es el del psiquiatra Pichon-Rivière, creador de la teoría de grupo llamada grupo operativo. Esta teoría y su visión del sujeto, de la subjetividad y del vínculo es introducida exhaustivamente en la primera parte del libro. Se la diferencia del Psicoanálisis clásico y se la presenta como pieza clave de la Psicología Social o de un Psicoanálisis de aplicación grupal.
«Descendamos a la concreción de un ser arrojado al mundo, un ser social, que está vinculado a la comunidad del planeta y por esto inacabado y diferente, que trata de organizar su vida en torno a un proyecto que incluye su propia muerte. Un ser sin embargo que siente, que percibe que el núcleo candente de su ser no aparece en ningún lugar, sino que se está expresando mediante alusiones, indicios, (…). Este es el sujeto de la investigación, que aparece donde no se lo busca y escapa a cualquier control. Es el sujeto de la transformación continua de la realidad que nosotros llamamos el sujeto operativo»
Leonardo Montecchi
Es interesante apreciar la excelente introducción de nuestro contexto histórico y sociocultural en esta primera parte del libro. Dicha aproximación se realiza desde un punto de vista más sociológico, que no por ello deja de ser necesario, y que sirve de antesala a los siguientes 18 capítulos que abordan situaciones más concretas y cotidianas del trabajo con grupos en Salud Mental.
«Se anunció entusiastamente la llegada de una sociedad “abierta, plural, flexible, basada en la información, las necesidades humanas, y en que las instituciones se adaptarían a las motivaciones de los sujetos” (…). Esta nueva forma social se gestaría desde la ley del goce, con infinita libertad de elección en los distintos planos de la existencia, y en la que el acceso a los bienes sería absoluto. La realización personal, el ser uno mismo y desde sí mismo, se constituirían en el valor definitorio de la nueva sociedad. A la vez, la idealización de los propios anhelos, la fantasía de gratificación ilimitada, necesariamente replantearían el lugar del otro, de los otros, de los grupos en las necesidades y el proyecto de sujeto. Según este relato, en ese universo idealizado, reinaría el respeto por la diversidad. Sin embargo, desde esa mirada narcisista, ese otro perdía significatividad como fuente de gratificación, o lo que es más grave aún, podría ser un obstáculo para ella. El paraíso del individuo implicaba entonces atomización y fragmentación social. (…). Surgió entones para muchos en la relación con el poder, consigo mismos y con los otros, una desilusión, un padecimiento melancolizante, que se convirtió, y aun persiste, en una cultura de la queja, una percepción del mundo y de la propia vida desde lo que no fue ni será»
Ana Pampliega de Quiroga
«La situación grupal fue y es significada muchas veces ya no como sostén, sino como un ámbito extraño, de riesgo e inautenticidad. (…). Este posicionamiento, aunque en contradicción con otros, persiste aun hoy. Hablamos de contradicción porque también hallamos en el campo vincular-grupal el anhelo de protección, de escucha, de sentirse a salvo, de recuperar el sostén que estuvo en el origen de la propia subjetividad»
«Por último, quiero señalar otro rasgo presente hoy en la vida social, que impregna los vínculos y que nos interroga como trabajadores de la salud mental. Nos referimos a una nueva cultura: la de la inmediatez, la del todo ya, la de la intolerancia a la espera. (…). Esta cultura de la inmediatez, del consumo, de la rápida caducidad, nos remite a uno de los grandes padecimientos actuales. Hablamos de la ansiedad perturbadora que emerge cuando debemos situarnos, orientarnos, en un orden socio-histórico en crisis global. Un orden en el que dominan las condiciones ambiguas, inciertas, impredecibles. Un orden en el que está dificultada la anticipación de futuro, la necesitada elaboración de un proyecto. Esa instantaneidad, impuesta y asumida, la intensidad y vertiginosidad en la búsqueda de respuestas, instala una nueva vivencia de temporalidad y puede convertirse en una cultura del riesgo y la frustración. La ilusión de gratificación inmediata y su fracaso potenciaría-en un círculo vicioso- la sobre exigencia hacia si y hacia los otros, distintas formas de violencia en las relaciones, así como las vivencias de pérdida y amenaza»
Ana Pampliega de Quiroga
Ya refiriéndonos a los capítulos donde se reflexiona sobre diferentes problemas o dificultades que pueden surgir en torno a la realización de la terapia de grupo, cabe decir que son muy diversas las situaciones descritas. Hay ensayos que reflexionan sobre las familias y allegados del paciente y su participación en los grupos y en la comunidad. Otros reflexionan sobre situaciones muy delicadas y complicadas de manejar como el suicidio de un paciente del grupo, una situación de agresión física de un paciente hacia el equipo de salud mental o el que los pacientes no asistan al grupo.
El encuadre del grupo de pacientes descrito en cada ensayo es diferente, así pues hay una diversidad en cuanto a las edades y los diagnósticos de los mismos, así como en los objetivos y temas a tratar del propio grupo. También los dispositivos de la red de Salud Mental donde toma lugar el grupo de cada capítulo es variable.
«La disfunción familiar nos pone sobre las pistas de la trama familiar, son su emergencia, y los síntomas son las envolturas formales de los relatos que enmascaran»
«Es preciso crear el espacio (físico y simbólico) del grupo. Hay que ir conectando con la necesidad, abriéndole hueco en el imaginario. Y muchas veces hay necesidades que están invisibilizadas (…). Cuando una necesidad está invisibilizada o naturalizada, aunque existe y genera malestar a las personas, el malestar no actúa como motor de esa necesidad para pedir ayuda; pues que un malestar esté naturalizado implica que existe desconocimiento o negación de que hay cuestiones que se pueden trabajar y mejorar mediante un grupo»
Paloma de Pablos Rodríguez / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Podría seguir mencionando capítulos del libro sobre situaciones grupales complicadas y problemas que pueden tener lugar en un grupo de terapia, pero a partir de aquí me gustaría centrarme en otros capítulos que me han parecido muy necesarios e interesantes. Son aquellos dedicados a reflexionar sobre la labor del profesional de Salud Mental.
Hay dos tipos de capítulos del libro que tratan este tema, solo que desde diferentes ángulos:
Unos piensan en las dificultades que los trabajadores de Salud Mental podemos encontrar cuando estamos aprendiendo a mirar a estos pacientes, y cómo nuestra mirada ejerce un peso importante en la mejoría o rehabilitación de estas personas. Son reflexiones que apuntan a una autocrítica sana y necesaria para continuar mejorando como personas y como profesionales.
«Los profesionales nos empeñamos muchas veces en creer que los usuarios nos tienen que seguir, comportarse como nosotros necesitamos que lo hagan. Esto supone taparnos los sentidos para no ver o escuchar, con las siguientes consecuencias: se mantiene la cronicidad, así como la posición de sabiduría del profesional y los usuarios, mientras, están en su mundo, un mundo que no puede ser compartido porque tampoco parece ser escuchado»
«En ocasiones hay demasiados ruidos e interferencias (“este paciente está muy grave”, “no responde a los tratamientos”, “está en constante riesgo de suicidio”, “tiene demasiados ingresos”, “lleva años aislado”, “persiste la psicopatología psicótica”, “tiene una familia desestructurada”, “hay riesgo de cronificarse”). ¿Cómo escucha el equipo? ¿Cómo registra estas informaciones que parecen estar más cerca de lo emocional que del conocimiento?»
Inmaculada Casillas Tejeda / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Por otro lado, otros capítulos abordan el tema de la labor del profesional dedicado a la Salud Mental, analizando los conflictos internos que presentan como trabajadores en este ámbito. Tales reflexiones expresan el sentir y las dudas de aquellos que adoptan el rol de ayudar al otro, y ponen voz a la angustia que esto a veces comporta y por qué se hace, por tanto, tan necesario el compartirlas, el desahogarlas, el mirarlas y afrontarlas.
«El conflicto entre el deber de cuidar y el respetar la libertad del paciente se ve contaminado por las emociones que el rechazo me suscita. Cada una de estas reacciones me produce a su vez emociones encontradas, la culpa por la agresividad que la obligatoriedad conlleva, o la culpa por el abandono, el no cuidado y la claudicación de aquello que nuestra ética profesional nos impone. En otras ocasiones he podido sentir una especie de anestesia afectiva basada en el desatender, desestimar emocionalmente estas comunicaciones de fastidio y rechazo, y en otras un estado de desmoralización caracterizado por la eliminación de la posibilidad de sentir que guardo algo bueno en mí, que tengo algo bueno que ofrecer, que mi propuesta de tratamiento grupal es algo que puede resultarles útil»
«Trato de discriminar qué es lo que me daña en esta situación. No es tanto el rechazo del paciente cuanto el rechazo unido a la obligatoriedad del vínculo, casi vivido como una condena. ¿Quién me obliga? El mandato institucional. ¿Qué hay depositado en ese mandato? Un buen terapeuta es aquel que no rechaza nunca a los pacientes graves, sea cual sea su comportamiento, no renuncia nunca a curarlos, no puede experimentar odio hacia ellos y si lo experimenta deberá callarlo y hacerlo desaparecer o soportarlo»
Antonio Tarí García
Este libro me ha servido de mucho. He podido aprender más sobre la visión de Pichon-Rivière sobre los grupos y la subjetividad. Ha despertado mi interés en leer más de este autor, de abordar sus obras principales, y de continuar profundizando en el grupo operativo.
Los problemas o dificultades a aparecer durante un grupo de terapia deben ser tomados en cuenta para una adecuada resolución, adaptación o respuesta a los mismos. Considero que este libro presenta una variedad interesante de dichos fenómenos y es curioso leer sobre las experiencias de otros compañeros de Salud Mental afrontándolos.
Por último, quiero destacar que los capítulos o reflexiones que más me han gustado han sido aquellos en torno a la labor profesional, pues el preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos y pensamos lo que pensamos es la base de una buena práctica en Salud Mental, además de ponerle voz y saber compartirlo para darles expresión a nuestros conflictos internos.
En conclusión, una lectura más que recomendable para todo aquel dedicado a este campo de conocimiento y en especial, interesado en los grupos de terapia.
«Piden mediante actos, porque no han tenido acceso a pedir por el deseo. Un sordomudo y ciego (…) tose y como respuesta recibe una cucharada de jarabe»
Diego Vico Cano
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti la subjetividad?
¿Para qué crees que son necesarios los vínculos? ¿Qué es un vínculo?
¿Qué sentimientos puede tener una persona que trabaja en Salud Mental?¿A qué conflictos piensas que te enfrentarías?
¿Qué problemas o dificultades has tenido en los diferentes grupos de los que eres parte? ¿Han influido estos sucesos en tu autopercepción? ¿Influye tu autopercepción de ti mismo en tu salud? ¿De qué manera?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2013
País: España
Páginas: 252
Fecha de lectura: septiembre de 2022
Puntuación: 4.25/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. No obstante, el conjunto de autores de los ensayos recopilados aquí asciende al número de 24, pues el libro recoge las ponencias presentadas en las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental realizadas en 2011 en Madrid. Todos ellos pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, este libro forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Empecé mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza en julio de 2021. De dicha experiencia puedo decir que una de las intervenciones que me ha resultado más complicada, a la par que enriquecedora ha sido el trabajo grupal. Una de mis tutoras docentes, durante mi paso por el Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me enseñó el funcionamiento de los grupos operativos, de los cuales aun me queda mucho por profundizar. Entre sus lecturas recomendadas, me prestó el libro que abordo en esta entrada del blog.
Como ya he mencionado anteriormente, este libro es una recopilación de trabajos presentados durante las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental en 2011 celebradas en Madrid. En ellas tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«El paciente y su familia llevan al dispositivo, la propia ambivalencia en relación con el cambio y su propia contradicción entre el deseo consciente de cambiar y la inconsciente determinación de defender y mantener el propio estilo patológico de vida, al cual el paciente está necesariamente ligado, habiendo constituido para él, hasta el momento, el único modo, aunque insatisfactorio de convivir con las propias angustias, conflictos y déficits»
Antonio Tarí García
Si bien es cierto que en muchos ensayos del libro predomina la orientación psicoanalítica o psicodinámica, ésta no es uniforme sino más bien heterogénea. Toman lugar kleinianos, lacanianos, partidarios de la psicología del Yo, del psicodrama, de la concepción operativa de grupo… Distintos enfoques psicológicos, filosóficos y sociológicos están presentes. Todos ellos con un objetivo común que es el grupo.
Se insiste en que el psicoanálisis grupal es «otro psicoanálisis», con otra forma de organizarse en el que conviene continuar profundizando y llevando a la práctica clínica. Se habla así del concepto de «psicología social».
«El ingreso en una unidad psiquiátrica para pacientes agudos resulta habitualmente una segunda experiencia traumatizante añadida a la que provocó la crisis. La privación de libertad (se trata de una unidad cerrada) y los hábitos psicohigiénicos, para nosotros saludables, pero para el paciente impuestos y en ocasiones muy distintos a los de su domicilio; transforman en su imaginario fácilmente la unidad en un entorno hostil. No digamos respecto a las fantasías y prejuicios que alberga el paciente acerca de lo que es una unidad psiquiátrica y el miedo a que se le asigne de por vida el rol de persona mentalmente insana»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Por otro lado, la diversidad en este conjunto de ensayos no solo se aprecia en cuanto al enfoque teórico, sino en muchos otros aspectos relativos al encuadre de los grupos: edad de los pacientes del grupo, dispositivo donde se realiza, diagnósticos de los pacientes, objetivos del grupo, grupos multifamiliares, temas tratados, dilemas que puedan surgir… Toda esta amplitud de escenarios y el excelente análisis de la situación grupal, de su encuadre y de su desarrollo en cada capítulo, me ha ayudado a tomar conciencia de la complejidad de una buena terapia grupal.
Reflexionar es esencial, no solo en cuanto el mencionado encuadre grupal, sino respecto a la propia actuación que tenemos como profesionales hacia los pacientes, hacia nuestros compañeros y hacia nosotros mismos. Ese énfasis en una buena autocrítica sobre nuestras intervenciones es algo que me ha dejado con buen sabor de boca tras leer este libro.
«Los pacientes que ingresan, gran parte en contra de su voluntad, exhiben con fuerza lo único que poseen y pueden controlar, el síntoma»
«En tal desorganización mental es frecuente que en sus primeros días oscilen defensivamente entre el ataque y la fuga […] Ambas formas de comunicación les separan y protegen del otro con la misma fuerza con que le solicitan fervientemente auxilio»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Me gustaría destacar que uno de los capítulos que más me ha gustado es aquel en el que explica la puesta en marcha y desarrollo de un grupo conformado por pacientes de Hospital de Día, en el cual la terapeuta usa el cine como instrumento psicoterapéutico y cuenta su experiencia con los pacientes.
«Sabemos del sentido del humor que es un mecanismo de defensa de los más evolucionados con los que cuenta el ser humano. Las películas con frecuencia tienen momentos cómicos que nos ayudan a acercarnos a los problemas con una menor implicación emocional y a relativizar más nuestra anterior postura. La risa tiene una gran capacidad para modificar el estado de ánimo. Del mismo modo, el llanto es una forma de catarsis emocional, lloramos en el cine porque así podemos descargar nuestra pena sin ser censurados por hacerlo ni acusados de débiles o inadecuados, porque “sólo es una película”»
María Martín Martín-Blas
En conclusión, ha sido un libro que me ha motivado mucho a aprender sobre los grupos de terapia. No he estado de acuerdo en algunas afirmaciones o ideas de determinados capítulos, pero eso me ha incitado a la reflexión y a la toma de conciencia de la complejidad del trabajo de grupo en Salud Mental, en los cuales espero seguir aprendiendo.
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti sentirte parte de un grupo?
¿Dirías que absolutamente todos los seres humanos necesitamos de la interacción social grupal? ¿Qué obtenemos de ella? ¿A qué nos exponemos en ella?
¿Qué sentimientos puede tener una persona con problemas de salud mental a la hora de relacionarse con los demás?¿Cómo actuaríais si fuerais esa persona?
¿Cuál sería vuestra mayor preocupación si ingresarais en una planta de Psiquiatría de un hospital?
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