Este libro es el testimonio de la modelo Nieves Álvarez sobre su recuperación de anorexia nerviosa.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de memorias y subclasificar en la categoría de autobiografía.
Esta es una única edición lanzada por la Editorial RBA Coleccionables S. A. en 2004, la cual es una división del grupo editorial español RBA fundado en Barcelona en 1981. La división RBA Coleccionables se instauró en 1991 y está especializada en publicar colecciones por fascículos de diversas temáticas. Este libro no está traducido al inglés.
Año de publicación: 2001
País: España
Páginas: 176
Fecha de lectura: septiembre de 2025
Puntuación: 2/5
La autora es Nieves Álvarez (Madrid, España, 1974-). Es una modelo y presentadora de televisión española conocida internacionalmente. Su carrera la inició en el mundo de la moda a principios de los 90 al llegar a la final en el concurso Elite Look of the Year en 1992, lo cual le garantizó el poder desfilar para prestigiosas casas de alta costura como Prada, Armani, Christian Dior o Yves Saint Laurent. Al cabo del tiempo, inició otra carrera paralela en el mundo televisivo como presentadora del programa Flash Moda. En la actualidad ha dado sus primeros pasos como empresaria y en el mundo del cine.
Me topé con este libro de casualidad en una librería de libros de segunda mano en Madrid. Me llamó la atención en seguida dado que trabajo en el ámbito de la salud mental y me interesa mucho leer testimonios de personas que lidian o han lidiado con problemas de esa clase.
No sabía quién era Nieves Álvarez hasta que indagué un poco en internet, y en seguida su cara me era familiar de haberle visto en televisión. No obstante, fuera una celebridad o no, eso me era indiferente a la hora de sentirme atraído por la temática del libro.
«¿Pero por qué las mujeres tienen que ser perfectas para ser tenidas en cuenta? ¿No se trata de otra forma de violencia sobre ellas?».
Nieves Álvarez
El libro cuenta el testimonio real y personal de la modelo y presentadora de televisión Nieves Álvarez en su lucha contra la anorexia nerviosa. Se trata de un relato humano, escrito de forma bastante cercana, lo que facilita que el lector se pueda identificar con lo que cuenta.
Durante la lectura, la autora ayuda a entender cómo puede empezar una obsesión por adelgazar y cómo a veces puede evolucionar la enfermedad, relacionándola con inseguridades, problemas de autoestima y presión social. En su caso concreto, ella profundiza en el entorno social de su familia y en la reacción que tuvo cada miembro hacia sus problemas de anorexia, así como en el mundo de la moda y la imagen.
«Creo que, además, quería demostrar que no estaba enferma como decía mi familia, porque pensaba, en mi simplicidad, que cuando las adolescentes tienen un problema dejan de estudiar o de ir al colegio y yo hacía todo lo contrario. Jamás me acostaba hasta que no me sabía todo el cuestionario, jamás dejé una pregunta sin memorizar antes de un examen».
Nieves Álvarez
Otra cosa a destacar es que pienso que puede ayudar a aquellas personas con trastornos de la conducta alimentaria, pues la intención del libro es dar esperanza y su tono es claramente motivador. Además, se trata de una lectura sencilla y breve, escrita de manera muy accesible, lo cual facilita el poder llegar a un público más amplio.
«Y no saben que no deben decirlo, que no tienen que luchar para que te comas un trozo de tarta. Tienen que dejarte que te comas tu manzana, porque si te obligan a comer el bombón lo pasas muy mal. Lo peor que pueden hacer con una anoréxica es agobiarla con la comida, pero a veces es inevitable».
Nieves Álvarez
Por otro lado, precisamente por esto, no es un libro que profundice demasiado. Si uno busca un análisis de la experiencia de la anorexia más científico psicológico, pienso que el libro se puede quedar corto. Además, en algunos aspectos de la enfermedad, me dio la impresión de ser un poco escueta y poco profunda.
Tampoco ese entorno social del mundo de la moda es ampliamente abarcado. La autora se centra en su propia experiencia, y deja de lado un análisis que podría ser más sociológico.
En conclusión, Yo vencí la anorexia de Nieves Álvarez, pese a ser una lectura relativamente simplificada acerca de la experiencia de sufrir anorexia nerviosa, supuso en su momento una exposición del debate acerca de los estándares de belleza que promovía el sector de la moda y un cuestionamiento sobre la influencia que éstos podían ejercer en la juventud. Es un libro que contribuyó a visibilizar los trastornos de la conducta alimentaria y que, al venir de una modelo muy conocida, tuvo un peso mediático destacado. Es un libro que, en definitiva, no me ha dado a conocer nada de lo que no fuera medianamente consciente, pero que merece una lectura y ser conocido simplemente por su trascendencia social en el momento de su publicación a principios de los 2000.
«Es verdad que no puedes comer, hay algo dentro de ti que no te deja. La anorexia es una religión en la que tú impones tus propios mandamientos y reglas y los cumples a rajatabla porque cuando estás delgada piensas que lo tienes todo. Es como ser perfecta, eso es ser delgada. Nadie podía prohibirme nada, yo hacía lo que me daba la gana, no quería comer y no comía, pero llevaba una vida de monja, no me divertía, mi placer era estar sola, que nadie me molestase y que no hubiera comida».
Nieves Álvarez
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el mundo de la moda ha cambiado y que ahora no promueve un único estándar de belleza?
¿Piensas que los estándares de belleza cambian según el momento histórico y la cultura? ¿Se te ocurre algún ejemplo?
¿Conoces alguna otra celebridad que haya sufrido problemas similares? ¿Quién?
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Este libro consiste en una guía genérica de salud mental para atender a la persona en crisis.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o ensayo práctico y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición (4ª reimpresión) lanzada de forma conjunta por Primera Vocal y por Biblioteca Social Hnos. Quero. Por un lado, Primera Vocal se define como un proyecto sencillo y humilde que aspira a hacer accesibles textos que ayuden a ver conexiones entre la salud mental y las críticas al capitalismo. Por otro lado, la Biblioteca Social Hnos. Quero nace en 2003 para responder a la necesidad colectiva de un espacio en Granada que fomente la formación política y la autoorganización. Se trata de un proyecto autónomo y autogestionado. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2016
País: España
Páginas: 74
Fecha de lectura: febrero de 2023
Puntuación: 5/5
Javier Erro es el autor de esta guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis. Trabaja como psicólogo e investigador. Además, es activista vinculado a la salud mental o psiquiatría crítica.
Otros libros publicados por él son:
Pájaros en la cabeza. Activismo en salud mental desde España y Chile (2021)
El malestar es otra cosa. Sobre la necesidad de ampliar nuestra noción de sufrimiento (2025)
Dentro del listado de otros libros publicados por el autor aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Durante el verano de 2022 viajé a Asturias con mi pareja y nos alojamos en Oviedo. En uno de nuestros paseos por la ciudad encontré una librería, de cuyo nombre no me acuerdo, la cual era a su vez un club social con un catálogo de libros de temática política, filosófica, social y crítica. Mirando en sus estanterías mis ojos se posaron sobre este libro. Estaba en la sección de psiquiatría crítica y pensé que podría serme útil en mi práctica clínica con pacientes y familiares, pues por aquel entonces yo estaba haciendo las prácticas de Enfermero Interno Residente de Salud Mental en Zaragoza (EIR).
«Un aspecto que hay que tener en cuenta es que los profesionales no «curan». Dan recursos, herramientas, información y pueden acompañar a la hora de expresar emociones. Con estas estrategias el sufrimiento se mitiga e incluso puede reducirse enormemente, pero en muy contadas ocasiones desaparece completamente. Entender estas limitaciones nos puede ayudar a tener unas expectativas más realistas y a que nos involucremos de una forma más sana, tanto nosotras como la persona en crisis«.
Javier Erro
El libro está escrito en un lenguaje sencillo y directo. Es perfecto para aquellas personas menos familiarizadas con los problemas de salud mental. Puede ser leído tanto por personas con estos problemas, como profesionales, como personas del entorno de aquel aquejado de sufrimiento psíquico. Creo que el libro logra un equilibrio perfecto entre ser crítico con temas como la ayuda, los límites, la medicación y la relación terapéutica, y ser conciliador y pacífico, ofreciendo un primer acercamiento humano a estas problemáticas.
«Algo que puede ayudar a entender el papel de los psicofármacos es el considerarlos como unas muletas. Estas no nos quitan el dolor de la pierna, ni tampoco hacen que un hueso fracturado se arregle en menos tiempo. Sin embargo, nos permiten andar cuando tenemos una pierna mal, y no se les puede pedir más ni menos».
Javier Erro
Los temas tratados son varios, así como las diferentes interrogantes. Algunos de ellos son por ejemplo el suicidio, las autolesiones, los síntomas psicóticos como delirios, paranoias y alucinaciones, la depresión, la manía… Eso en una categoría más clínica, pero no se olvida de tratar cuestiones relativas a la relación de ayuda, a los ingresos hospitalarios, al entorno social de la persona, a la comunicación con esta… Me parece que para ser un librito tan corto, es bastante conciso y va al grano, tratando lo importante.
«Si alguna persona cercana expresa que está teniendo una alucinación, o consideramos que la está teniendo por lo que dice o hace, ante todo hay que mantener la calma. Lo último que necesita es ver a alguien que reacciona con miedo, agresividad, incomprensión o riéndose. Tampoco hay que ser paternalista. Debemos tratar de comprenderle, hablar con ella si quiere hacerlo, ayudarle a tranquilizarse y hacerle ver que estamos con ella. También es posible que quiera estar sola. En este caso debemos respetarla siempre y cuando no se corra ningún riesgo».
Javier Erro
La parte que más me gustó es la del entorno social de la persona con problemas de salud mental. El cómo trata el asunto de la relación de ayuda, de la comunicación, de los vínculos, del estigma… es muy humano y sensible. A este factor le da un peso y una importancia bien merecidas que muchas veces no se tiene en cuenta. Esta parte contextual de la persona es esencial y vital en la recuperación y en el abordaje de las crisis y descompensaciones.
«En cualquier caso, hay que tener en cuenta que cuanta menos información tenga el entorno, menos apoyo social habrá, y cuanto menos apoyo, más esfuerzo requerirá para las personas que sí tienen dicha información».
«Esto no es un protocolo. En salud mental no puede haber protocolos. Las situaciones pueden ser extremadamente complicadas, con múltiples factores implicados que muchas veces ni siquiera conocemos en un primer momento, y que probablemente no llegaremos a conocer. Pero a su vez, partir desde el desconocimiento es mucho mejor que actuar conforme a ideas predeterminadas, rumores, consejos de dudosas webs, o profesionales con poca amplitud de miras. Para aprender hay que comunicarse, este puede ser un buen punto de partida. Así pues, esto es un llamamiento a perder el miedo. Si nos comunicamos con la persona y le ayudamos a superar este mal trago, no estamos siendo autoritarios, sino comprensivos. Lo más habitual es que su red social se vea mermada por lo que le está sucediendo, y como consecuencia, su libertad como persona se esté reduciendo. Sin el apoyo mutuo de su entorno le quedará solamente la ayuda profesional, y a veces esto es suficiente, pero lo más habitual es que no. Más allá de la efectividad de los tratamientos e intervenciones, en este pequeño texto trataremos de encontrar una nueva forma de relacionarnos, más sana y razonable. Si a nuestro amigo le quieren abducir los extraterrestres, o piensa que esta vida no merece la pena ser vivida, tendremos que ser las primeras en estar ahí. Contra los extraterrestres y, quizás, contra esta vida».
Javier Erro
El tono de escritura es humilde, cercano y autocrítico. Es de agradecer un libro así en este campo, que ponga sobre la mesa auténticos dilemas y la coherencia de quien solo busca ayudar y acompañar.
«Todas las personas tenemos salud mental, y esta puede ir mejor, peor, o en una montaña rusa. Desde hace muchos años se ha ido reduciendo la idea que tenemos de salud mental a los problemas de salud mental. Tenerla en cuenta únicamente cuando nos da problemas, da a entender que en el resto de circunstancias es un factor que no debemos atender y que la salud mental es un tema problemático en sí mismo. Esto nos lleva a no saber cómo reaccionar cuando dichos problemas son muy complejos o nos parecen extraños, olvidando la capacidad que tenemos de apoyarnos unas a otras, y ocultándonos, también, la realidad de que el sufrimiento psíquico es mucho más común de lo que creemos (si no universal). De esta manera, lo primero que queríamos dejar claro es que no solo se tiene que reaccionar ante los problemas de una persona cuando ya ha entrado en crisis, sino que lo ideal sería aprender a cuidarnos las unas a las otras de manera cotidiana».
Javier Erro
En conclusión, es una guía muy recomendable tanto para familiares y otras personas del entorno de aquel con problemas psíquicos, así como para este mismo, como para profesionales formados o en formación. He podido prestar este libro a residentes y estudiantes y les ha resultado una lectura muy satisfactoria, tanto si es introductoria como recopilatoria y sintética. Un libro para desintegrar el estigma psiquiátrico.
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el entorno de una persona es determinante en su recuperación? ¿Por qué?
¿Quién es tu mayor apoyo en los momentos difíciles?
¿Qué cosas te ayuda que haga la persona que está contigo para escucharte mejor?
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Este libro es un relato autobiográfico contemporáneo en formato cómic dentro de la literatura española.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género narrativo bajo la forma de cómic o novela gráfica y subclasificar entre aquellas de carácter autobiográfico.
Esta es una cuarta edición lanzada por Edicions Bellaterra., la cual es una editorial española fundada en 1973 especializada en obras divulgativas de ciencias sociales. Afirman que su objetivo es la publicación de libros que visibilicen ciertos sectores de la sociedad y sus problemáticas para abrir debate y sensibilidad. Este libro sí está publicado en inglés.
Año de publicación: 2018
País: España
Páginas: 125
Fecha de lectura: noviembre de 2023
Puntuación: 4.5/5
En la realización de este libro han participado el autor Fernando Balius (Barcelona, España, 1961-) y el artista Mario Pellejer Ruiz (Murcia, España, 1980-). Fernando es filósofo, exoficinista y trabajador precario en sus palabras. Ha publicado en la revista digital Ctxt varios artículos y es docente especializado en salud mental. Por otro lado, Mario estudió Bellas Artes en la Universidad de Granada. Ha trabajado en varios proyectos artísticos.
Conocí a Fernando Balius en octubre de 2023 en Valladolid. Acudí a unas Jornadas de charlas de la Revolución Delirante y él era uno de los ponentes de una charla. Me llamó la atención su manera filosófica de expresarse a la vez que cercana. Se identificaba como una persona con sufrimiento psíquico y un escuchador de voces. Presentó su libro Desmesura en el que narraba dicha experiencia de forma autobiográfica.
Compré su libro al salir de la charla y decidí leerlo al mes siguiente. Lo consideré una buena lectura para retomar el contacto con la salud mental tras un verano sabático.
«No hay cima que yo pueda ascender para esgrimir una sonrisa desafiante desde las alturas. Este no es un relato de superación individual, es parte de una construcción colectiva de sentido«.
Fernando Balius
En su obra, Fernando nos cuenta su experiencia con el sufrimiento psíquico, especialmente con temas como las voces internas, las crisis, las etiquetas diagnósticas, los diferentes tratamientos y la búsqueda de sentido a lo que le pasaba. Esta narración experiencial no sigue una estructura lineal, sino que el autor nos presenta diferentes estados interiores de episodios, sucesos, dudas, preguntas, retrocesos, relaciones, etc. Así pues, no se trata de un relato de superación individual sino más bien una narración de experiencias individuales situadas en un contexto vinculado a otros.
«Finalmente, hay que ponerle palabras a todo eso. Para curarse, para que no salga de otra manera. Al nombrar lo que he vivido, lo que vivo y lo que siento, cambio la forma en que me relaciono con mis voces. Me acerco a todo lo que llevo dentro de mí, aquello de lo que jamás sabrán hablar los hombres y mujeres de las batas blancas. Ya no hace falta hacerse daño para hablar del dolor. Compararse deja de ser un medio para tratar de saber quién eres. Si trato de inventariar (aunque sea de forma precaria) mi patrimonio, creo haber entendido que toda esta larga pelea no ha sido sino una acumulación de desobediencias, un lento y meticuloso entrenamiento en el arte de decir “no”. En mitad del desconcierto, cada negación (que por definición es algo íntimo, una decisión propia) me trasciende y tiene un impacto en mi alrededor. Cada vez que logro desobedecer a una de mis voces, me hago un poco más fuerte. Solo un poco. Suficiente. He perdido buena parte de mi impaciencia. La resistencia es fértil y hay que darle tiempo. La resignación, por el contrario, ofrece la inmediatez de lo que ya está muerto. Desafiar la propia servidumbre voluntaria y matar al juez que llevamos dentro es un acto elevado y exquisito. Supone adquirir el control tantas veces arrebatado. E incluso te coloca en la posición de poder llegar a anticipar la irrupción de las voces más agresivas. Caen las barreras de lo imposible…«.
«No acepto ningún paradigma cerrado, ninguna interpretación categórica. Nada que se parezca a un diagnóstico, a una sentencia. La mente humana es demasiado compleja para ceñirse a un manual de instrucciones. Me dedico a buscar, desbrozo y avanzo con lentitud. No hay un mapa. O mejor dicho, sí lo hay, pero se va dibujando a medida que se camina, y por tanto siempre estará inacabado».
Fernando Balius
Algunos de los momentos que aparecen en el libro son los primeros indicios de malestar psíquico, el desconcierto, los diagnósticos, las peores crisis, las estrategias de afrontamiento, reflexiones sobre la medicación, el apoyo en los vínculos sociales, el recomponerse y hallar el modo de estar en el mundo y de convivir con dichas experiencias…
Si bien todo ello son experiencias reales, no todo es narrado de forma realista. El autor recurre a pasajes simbólicos donde juega con imágenes y espacios vacíos que nos traen estados emocionales más que remitir a sucesos externos. Así, espacios en blanco que recogen al lector contrastan con páginas más densas y caóticas. Momentos de aceleración (colapso mental, crisis psicóticas, episodios intensos de voces) que crean sensación de vértigo y momentos de pausa con más silencio visual, diálogos escasos y viñetas más amplias. De esta forma el ritmo narrativo es más bien oscilante, con momentos de evocación emocional vertiginosa, momentos más ensayísticos y momentos de calma y silencio.
«Salí de la consulta con un secreto, una sentencia y un fajo de recetas de psicofármacos en el bolsillo. Había algo que no acababa de encajar en aquella escena. Experimentaba una sensación de desconcierto que iba más allá de las malas noticias que acaba de recibir. La entrevista con aquella mujer de mediana edad y mirada fatigada había finalizado de una manera demasiado abrupta. Una pesada puerta metálica se había cerrado a mis espaldas. ¡Clac! La suerte estaba echada. Entras sumido en una mezcla de miedo y confusión, y sales convertido en un loco con todos los papeles en regla».
«La locura puede ser algo casi indefinible, y sin embargo nos remite a un dolor, a un lugar que no conocemos, pero de donde se puede entrar y se puede salir… La enfermedad mental es otra cosa, una creencia firme en que de alguna manera irremediable —pese a que no se puede concretar objetivamente— estoy escacharrado y no puedo hacer nada al respecto. Solo esperar el fin».
Fernando Balius
Entre los aspectos que más me han gustado del libro han sido la honestidad del autor y cómo expone con vulnerabilidad sus experiencias de forma cercana, además de que trata la «locura» como algo complejo buscando alejarse de estereotipos. Me gustó también el lenguaje visual que acompaña al texto para transmitir estados emocionales. Además, no se limita como otras obras a ser un relato introspectivo e individual sino que busca enmarcarse en un plano colectivo de la salud mental dotándolo de valor terapéutico y educativo. El uso del humor también da espacio a la autocrítica, que suaviza la narración en algunos puntos.
«El humor sabotea las formas enfermizas de relacionarse con el mundo».
«La sutura permite cerrar heridas que por sí mismas se quedarían abiertas, dejando el cuerpo expuesto y sin posibilidad de curar. Los puntos agujerean la carne con precisión para que no se abra. La aguja cose ambos lados de la herida para que esta pueda cicatrizar. ¿Acaso no hay algo hermoso en eso? Detectar esos puntos y mostrarlos permite no caer en el bucle. Es por ellos… que se avanza».
Fernando Balius
Por otra parte, es preciso aclarar que su valor de subjetividad aparte de darle fuerza, también constituye un límite. Esto quiere decir que no puede abarcar o representar todas las variantes de experimentar el sufrimiento psíquico. Tampoco pretende hacerlo, y eso es lo que me gusta del libro. No pretende ser un manual ni ser aleccionador. Pese a que a mí me transmite esto, considero que como otras obras del mismo estilo, para algunos lectores puede comunicar cierta romantización o carácter inspirador, algo así como la idea de «el héroe loco» o «el sufrimiento elevado». Sin embargo, en mi opinión, pienso que el libro no busca eso y simplemente trata en algunos puntos de ser poético.
«No obstante, haber sido herido en los procesos de selección social no puede convertirse en una excusa para ser condescendiente con uno mismo. La legitimidad de la víctima excluye la posibilidad del victimismo. Intento conjurar ese riesgo pensándome como un superviviente. En tanto que me desvío de los relatos dominantes, no me queda otra opción que construir historias alternativas».
Fernando Balius
En conclusión, la obra Desmesura de Fernando Balius tiene valor educativo, social y terapéutico. Constituye un relato fragmentado y sin pretensiones de una forma de vivir y de convivir con el malestar psíquico. El acompañamiento de ilustraciones hace de la lectura algo muy personal y emocional. Es un libro que nos permite acercarnos al mundo de alguien que sufre de esta manera y a sus estrategias de afrontamiento con humanidad y honestidad. El lenguaje del libro permite al autor transmitir sus vivencias y reflexiones, a la vez que explorarse a sí mismo dando el matiz de inacabado. Muy importante el énfasis que hace de los vínculos sociales y del humor, así como la crítica social a la Psiquiatría más biologicista.
«Lo realmente jodido no es perder la cabeza, sino que no haya nadie cerca cuando intentas recuperarla».
Fernando Balius
Algunas reflexiones:
¿Opinas que leer testimonios de personas con problemas de salud mental puede ayudar a tener una visión más realista en lugar de solo leer libros clínicos?
¿Piensas que el arte puede ayudar a evocar ciertos estados mentales donde la palabra narrada no llega? ¿Te ha pasado alguna vez?
¿Conoces el término de «conocimiento situado»? ¿Qué entiendes por ello? ¿Pensarías en este libro como un ejemplo de ello?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental y situaciones complicadas que pueden tener lugar en la misma.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2014
País: España
Páginas: 450
Fecha de lectura: mayo de 2023
Puntuación: 4.5/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. El libro recoge 18 ensayos que abordan diferentes problemáticas en torno a los grupos de terapia en Salud Mental. Todos los autores pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, esta obra forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
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Este libro fue una de las lecturas que me fueron recomendadas durante mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza (2021/2023). Una de mis tutoras docentes, enfermera especialista en Salud Mental del Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me prestó esta obra para profundizar en los grupos operativos, en la teoría de Pichon-Rivière y en los problemas o fenómenos que podían suceder durante la realización de la terapia de grupo.
En los diferentes capítulos de la obra, cada uno de ellos un ensayo independiente, tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«Coincidiendo con varios autores, en lo personal, hemos caracterizado al grupo como heredero de la función yoica, aquella que se da en el protovínculo. El grupo sería entonces sostén del sujeto por su potencial capacidad para aportar continencia y desciframiento; ser espacio de procesamiento, elaboración y simbolización; por su posibilidad de generar condiciones para nombrar lo innombrable, dando lugar al pensamiento y la palabra»
«El dispositivo grupal tiene la particularidad de ser un espacio de reedición de lo cotidiano. A la vez ofrece la posibilidad de una ruptura con lo que se llamara una familiaridad acrítica respecto de nuestro ser y acontecer en el día a día»
Ana Pampliega de Quiroga
El enfoque prevalente y que atraviesa todos los capítulos de esta obra es el del psiquiatra Pichon-Rivière, creador de la teoría de grupo llamada grupo operativo. Esta teoría y su visión del sujeto, de la subjetividad y del vínculo es introducida exhaustivamente en la primera parte del libro. Se la diferencia del Psicoanálisis clásico y se la presenta como pieza clave de la Psicología Social o de un Psicoanálisis de aplicación grupal.
«Descendamos a la concreción de un ser arrojado al mundo, un ser social, que está vinculado a la comunidad del planeta y por esto inacabado y diferente, que trata de organizar su vida en torno a un proyecto que incluye su propia muerte. Un ser sin embargo que siente, que percibe que el núcleo candente de su ser no aparece en ningún lugar, sino que se está expresando mediante alusiones, indicios, (…). Este es el sujeto de la investigación, que aparece donde no se lo busca y escapa a cualquier control. Es el sujeto de la transformación continua de la realidad que nosotros llamamos el sujeto operativo»
Leonardo Montecchi
Es interesante apreciar la excelente introducción de nuestro contexto histórico y sociocultural en esta primera parte del libro. Dicha aproximación se realiza desde un punto de vista más sociológico, que no por ello deja de ser necesario, y que sirve de antesala a los siguientes 18 capítulos que abordan situaciones más concretas y cotidianas del trabajo con grupos en Salud Mental.
«Se anunció entusiastamente la llegada de una sociedad “abierta, plural, flexible, basada en la información, las necesidades humanas, y en que las instituciones se adaptarían a las motivaciones de los sujetos” (…). Esta nueva forma social se gestaría desde la ley del goce, con infinita libertad de elección en los distintos planos de la existencia, y en la que el acceso a los bienes sería absoluto. La realización personal, el ser uno mismo y desde sí mismo, se constituirían en el valor definitorio de la nueva sociedad. A la vez, la idealización de los propios anhelos, la fantasía de gratificación ilimitada, necesariamente replantearían el lugar del otro, de los otros, de los grupos en las necesidades y el proyecto de sujeto. Según este relato, en ese universo idealizado, reinaría el respeto por la diversidad. Sin embargo, desde esa mirada narcisista, ese otro perdía significatividad como fuente de gratificación, o lo que es más grave aún, podría ser un obstáculo para ella. El paraíso del individuo implicaba entonces atomización y fragmentación social. (…). Surgió entones para muchos en la relación con el poder, consigo mismos y con los otros, una desilusión, un padecimiento melancolizante, que se convirtió, y aun persiste, en una cultura de la queja, una percepción del mundo y de la propia vida desde lo que no fue ni será»
Ana Pampliega de Quiroga
«La situación grupal fue y es significada muchas veces ya no como sostén, sino como un ámbito extraño, de riesgo e inautenticidad. (…). Este posicionamiento, aunque en contradicción con otros, persiste aun hoy. Hablamos de contradicción porque también hallamos en el campo vincular-grupal el anhelo de protección, de escucha, de sentirse a salvo, de recuperar el sostén que estuvo en el origen de la propia subjetividad»
«Por último, quiero señalar otro rasgo presente hoy en la vida social, que impregna los vínculos y que nos interroga como trabajadores de la salud mental. Nos referimos a una nueva cultura: la de la inmediatez, la del todo ya, la de la intolerancia a la espera. (…). Esta cultura de la inmediatez, del consumo, de la rápida caducidad, nos remite a uno de los grandes padecimientos actuales. Hablamos de la ansiedad perturbadora que emerge cuando debemos situarnos, orientarnos, en un orden socio-histórico en crisis global. Un orden en el que dominan las condiciones ambiguas, inciertas, impredecibles. Un orden en el que está dificultada la anticipación de futuro, la necesitada elaboración de un proyecto. Esa instantaneidad, impuesta y asumida, la intensidad y vertiginosidad en la búsqueda de respuestas, instala una nueva vivencia de temporalidad y puede convertirse en una cultura del riesgo y la frustración. La ilusión de gratificación inmediata y su fracaso potenciaría-en un círculo vicioso- la sobre exigencia hacia si y hacia los otros, distintas formas de violencia en las relaciones, así como las vivencias de pérdida y amenaza»
Ana Pampliega de Quiroga
Ya refiriéndonos a los capítulos donde se reflexiona sobre diferentes problemas o dificultades que pueden surgir en torno a la realización de la terapia de grupo, cabe decir que son muy diversas las situaciones descritas. Hay ensayos que reflexionan sobre las familias y allegados del paciente y su participación en los grupos y en la comunidad. Otros reflexionan sobre situaciones muy delicadas y complicadas de manejar como el suicidio de un paciente del grupo, una situación de agresión física de un paciente hacia el equipo de salud mental o el que los pacientes no asistan al grupo.
El encuadre del grupo de pacientes descrito en cada ensayo es diferente, así pues hay una diversidad en cuanto a las edades y los diagnósticos de los mismos, así como en los objetivos y temas a tratar del propio grupo. También los dispositivos de la red de Salud Mental donde toma lugar el grupo de cada capítulo es variable.
«La disfunción familiar nos pone sobre las pistas de la trama familiar, son su emergencia, y los síntomas son las envolturas formales de los relatos que enmascaran»
«Es preciso crear el espacio (físico y simbólico) del grupo. Hay que ir conectando con la necesidad, abriéndole hueco en el imaginario. Y muchas veces hay necesidades que están invisibilizadas (…). Cuando una necesidad está invisibilizada o naturalizada, aunque existe y genera malestar a las personas, el malestar no actúa como motor de esa necesidad para pedir ayuda; pues que un malestar esté naturalizado implica que existe desconocimiento o negación de que hay cuestiones que se pueden trabajar y mejorar mediante un grupo»
Paloma de Pablos Rodríguez / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Podría seguir mencionando capítulos del libro sobre situaciones grupales complicadas y problemas que pueden tener lugar en un grupo de terapia, pero a partir de aquí me gustaría centrarme en otros capítulos que me han parecido muy necesarios e interesantes. Son aquellos dedicados a reflexionar sobre la labor del profesional de Salud Mental.
Hay dos tipos de capítulos del libro que tratan este tema, solo que desde diferentes ángulos:
Unos piensan en las dificultades que los trabajadores de Salud Mental podemos encontrar cuando estamos aprendiendo a mirar a estos pacientes, y cómo nuestra mirada ejerce un peso importante en la mejoría o rehabilitación de estas personas. Son reflexiones que apuntan a una autocrítica sana y necesaria para continuar mejorando como personas y como profesionales.
«Los profesionales nos empeñamos muchas veces en creer que los usuarios nos tienen que seguir, comportarse como nosotros necesitamos que lo hagan. Esto supone taparnos los sentidos para no ver o escuchar, con las siguientes consecuencias: se mantiene la cronicidad, así como la posición de sabiduría del profesional y los usuarios, mientras, están en su mundo, un mundo que no puede ser compartido porque tampoco parece ser escuchado»
«En ocasiones hay demasiados ruidos e interferencias (“este paciente está muy grave”, “no responde a los tratamientos”, “está en constante riesgo de suicidio”, “tiene demasiados ingresos”, “lleva años aislado”, “persiste la psicopatología psicótica”, “tiene una familia desestructurada”, “hay riesgo de cronificarse”). ¿Cómo escucha el equipo? ¿Cómo registra estas informaciones que parecen estar más cerca de lo emocional que del conocimiento?»
Inmaculada Casillas Tejeda / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Por otro lado, otros capítulos abordan el tema de la labor del profesional dedicado a la Salud Mental, analizando los conflictos internos que presentan como trabajadores en este ámbito. Tales reflexiones expresan el sentir y las dudas de aquellos que adoptan el rol de ayudar al otro, y ponen voz a la angustia que esto a veces comporta y por qué se hace, por tanto, tan necesario el compartirlas, el desahogarlas, el mirarlas y afrontarlas.
«El conflicto entre el deber de cuidar y el respetar la libertad del paciente se ve contaminado por las emociones que el rechazo me suscita. Cada una de estas reacciones me produce a su vez emociones encontradas, la culpa por la agresividad que la obligatoriedad conlleva, o la culpa por el abandono, el no cuidado y la claudicación de aquello que nuestra ética profesional nos impone. En otras ocasiones he podido sentir una especie de anestesia afectiva basada en el desatender, desestimar emocionalmente estas comunicaciones de fastidio y rechazo, y en otras un estado de desmoralización caracterizado por la eliminación de la posibilidad de sentir que guardo algo bueno en mí, que tengo algo bueno que ofrecer, que mi propuesta de tratamiento grupal es algo que puede resultarles útil»
«Trato de discriminar qué es lo que me daña en esta situación. No es tanto el rechazo del paciente cuanto el rechazo unido a la obligatoriedad del vínculo, casi vivido como una condena. ¿Quién me obliga? El mandato institucional. ¿Qué hay depositado en ese mandato? Un buen terapeuta es aquel que no rechaza nunca a los pacientes graves, sea cual sea su comportamiento, no renuncia nunca a curarlos, no puede experimentar odio hacia ellos y si lo experimenta deberá callarlo y hacerlo desaparecer o soportarlo»
Antonio Tarí García
Este libro me ha servido de mucho. He podido aprender más sobre la visión de Pichon-Rivière sobre los grupos y la subjetividad. Ha despertado mi interés en leer más de este autor, de abordar sus obras principales, y de continuar profundizando en el grupo operativo.
Los problemas o dificultades a aparecer durante un grupo de terapia deben ser tomados en cuenta para una adecuada resolución, adaptación o respuesta a los mismos. Considero que este libro presenta una variedad interesante de dichos fenómenos y es curioso leer sobre las experiencias de otros compañeros de Salud Mental afrontándolos.
Por último, quiero destacar que los capítulos o reflexiones que más me han gustado han sido aquellos en torno a la labor profesional, pues el preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos y pensamos lo que pensamos es la base de una buena práctica en Salud Mental, además de ponerle voz y saber compartirlo para darles expresión a nuestros conflictos internos.
En conclusión, una lectura más que recomendable para todo aquel dedicado a este campo de conocimiento y en especial, interesado en los grupos de terapia.
«Piden mediante actos, porque no han tenido acceso a pedir por el deseo. Un sordomudo y ciego (…) tose y como respuesta recibe una cucharada de jarabe»
Diego Vico Cano
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti la subjetividad?
¿Para qué crees que son necesarios los vínculos? ¿Qué es un vínculo?
¿Qué sentimientos puede tener una persona que trabaja en Salud Mental?¿A qué conflictos piensas que te enfrentarías?
¿Qué problemas o dificultades has tenido en los diferentes grupos de los que eres parte? ¿Han influido estos sucesos en tu autopercepción? ¿Influye tu autopercepción de ti mismo en tu salud? ¿De qué manera?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2013
País: España
Páginas: 252
Fecha de lectura: septiembre de 2022
Puntuación: 4.25/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. No obstante, el conjunto de autores de los ensayos recopilados aquí asciende al número de 24, pues el libro recoge las ponencias presentadas en las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental realizadas en 2011 en Madrid. Todos ellos pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, este libro forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Empecé mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza en julio de 2021. De dicha experiencia puedo decir que una de las intervenciones que me ha resultado más complicada, a la par que enriquecedora ha sido el trabajo grupal. Una de mis tutoras docentes, durante mi paso por el Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me enseñó el funcionamiento de los grupos operativos, de los cuales aun me queda mucho por profundizar. Entre sus lecturas recomendadas, me prestó el libro que abordo en esta entrada del blog.
Como ya he mencionado anteriormente, este libro es una recopilación de trabajos presentados durante las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental en 2011 celebradas en Madrid. En ellas tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«El paciente y su familia llevan al dispositivo, la propia ambivalencia en relación con el cambio y su propia contradicción entre el deseo consciente de cambiar y la inconsciente determinación de defender y mantener el propio estilo patológico de vida, al cual el paciente está necesariamente ligado, habiendo constituido para él, hasta el momento, el único modo, aunque insatisfactorio de convivir con las propias angustias, conflictos y déficits»
Antonio Tarí García
Si bien es cierto que en muchos ensayos del libro predomina la orientación psicoanalítica o psicodinámica, ésta no es uniforme sino más bien heterogénea. Toman lugar kleinianos, lacanianos, partidarios de la psicología del Yo, del psicodrama, de la concepción operativa de grupo… Distintos enfoques psicológicos, filosóficos y sociológicos están presentes. Todos ellos con un objetivo común que es el grupo.
Se insiste en que el psicoanálisis grupal es «otro psicoanálisis», con otra forma de organizarse en el que conviene continuar profundizando y llevando a la práctica clínica. Se habla así del concepto de «psicología social».
«El ingreso en una unidad psiquiátrica para pacientes agudos resulta habitualmente una segunda experiencia traumatizante añadida a la que provocó la crisis. La privación de libertad (se trata de una unidad cerrada) y los hábitos psicohigiénicos, para nosotros saludables, pero para el paciente impuestos y en ocasiones muy distintos a los de su domicilio; transforman en su imaginario fácilmente la unidad en un entorno hostil. No digamos respecto a las fantasías y prejuicios que alberga el paciente acerca de lo que es una unidad psiquiátrica y el miedo a que se le asigne de por vida el rol de persona mentalmente insana»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Por otro lado, la diversidad en este conjunto de ensayos no solo se aprecia en cuanto al enfoque teórico, sino en muchos otros aspectos relativos al encuadre de los grupos: edad de los pacientes del grupo, dispositivo donde se realiza, diagnósticos de los pacientes, objetivos del grupo, grupos multifamiliares, temas tratados, dilemas que puedan surgir… Toda esta amplitud de escenarios y el excelente análisis de la situación grupal, de su encuadre y de su desarrollo en cada capítulo, me ha ayudado a tomar conciencia de la complejidad de una buena terapia grupal.
Reflexionar es esencial, no solo en cuanto el mencionado encuadre grupal, sino respecto a la propia actuación que tenemos como profesionales hacia los pacientes, hacia nuestros compañeros y hacia nosotros mismos. Ese énfasis en una buena autocrítica sobre nuestras intervenciones es algo que me ha dejado con buen sabor de boca tras leer este libro.
«Los pacientes que ingresan, gran parte en contra de su voluntad, exhiben con fuerza lo único que poseen y pueden controlar, el síntoma»
«En tal desorganización mental es frecuente que en sus primeros días oscilen defensivamente entre el ataque y la fuga […] Ambas formas de comunicación les separan y protegen del otro con la misma fuerza con que le solicitan fervientemente auxilio»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Me gustaría destacar que uno de los capítulos que más me ha gustado es aquel en el que explica la puesta en marcha y desarrollo de un grupo conformado por pacientes de Hospital de Día, en el cual la terapeuta usa el cine como instrumento psicoterapéutico y cuenta su experiencia con los pacientes.
«Sabemos del sentido del humor que es un mecanismo de defensa de los más evolucionados con los que cuenta el ser humano. Las películas con frecuencia tienen momentos cómicos que nos ayudan a acercarnos a los problemas con una menor implicación emocional y a relativizar más nuestra anterior postura. La risa tiene una gran capacidad para modificar el estado de ánimo. Del mismo modo, el llanto es una forma de catarsis emocional, lloramos en el cine porque así podemos descargar nuestra pena sin ser censurados por hacerlo ni acusados de débiles o inadecuados, porque “sólo es una película”»
María Martín Martín-Blas
En conclusión, ha sido un libro que me ha motivado mucho a aprender sobre los grupos de terapia. No he estado de acuerdo en algunas afirmaciones o ideas de determinados capítulos, pero eso me ha incitado a la reflexión y a la toma de conciencia de la complejidad del trabajo de grupo en Salud Mental, en los cuales espero seguir aprendiendo.
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti sentirte parte de un grupo?
¿Dirías que absolutamente todos los seres humanos necesitamos de la interacción social grupal? ¿Qué obtenemos de ella? ¿A qué nos exponemos en ella?
¿Qué sentimientos puede tener una persona con problemas de salud mental a la hora de relacionarse con los demás?¿Cómo actuaríais si fuerais esa persona?
¿Cuál sería vuestra mayor preocupación si ingresarais en una planta de Psiquiatría de un hospital?
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