Este libro es una novela contemporánea dentro de la literatura francesa.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género narrativo bajo la forma de una novela y subclasificar en categorías tales como la novela gótica y la ficción urbana.
Esta es una única edición lanzada por el Diario El País S.L. del grupo editorial Anaya S.A. en 2004, el cual es un grupo editorial español conformado en 1988. Publica libros para adultos (ficción y no ficción), infantiles, juveniles, obras de divulgación y clásicos. Este libro sí está publicado en inglés.


- Año de publicación: 1911
- País: Francia
- Páginas: 323
- Fecha de lectura: junio de 2020
- Puntuación: 2/5
El autor es Gaston Louis Alfred Leroux (París, Francia, 1868 – Niza, Francia, 1927). Fue un periodista, abogado y novelista francés. Nació en una familia acomodada y cursó estudios de Derecho en París, licenciándose en 1889. Durante un tiempo ejerció como abogado, aunque pronto abandonó esta profesión para dedicarse al periodismo, campo en el que destacó como reportero. Como periodista cubrió importantes hechos de su época, como la Revolución rusa de 1905 y diversos casos criminales en Francia, experiencia que influyó notablemente en su narrativa de misterio. Fue lector y admirador de autores como Edgar Allan Poe y Arthur Conan Doyle, influencia que se refleja en su personaje más famoso, el reportero-detective Joseph Rouletabille, protagonista de varias de sus novelas policíacas. Su carrera literaria se consolidó entre el periodismo y la ficción, escribiendo terror gótico y misterio. Durante sus últimos años, fundó una productora de cine para adaptar obras literarias, pero el proyecto fracasó. Murió a los 59 años de edad debido a una infección urinaria.
Otros libros del mismo autor son:
- El misterio del cuarto amarillo (1908)
- El perfume de la dama de negro (1908)

Dentro del listado de otros libros publicados por el autor aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
El fantasma de la Ópera, un clásico de la novela gótica francesa, nunca me había llamado la atención. Lo había escuchado ser mencionado en algún ámbito, pero no llegaba a recordar muy bien dónde. Llegué hasta el libro como tantos otros que he conseguido en Tuuulibrería, librería de Madrid que ofrece libros de segunda mano en la cual pagas mediando donaciones. No lo escogí para llevármelo a casa porque le tuviera muchas ganas, sino más bien por el hecho de saber que era un clásico y por ser un clásico, sentir el deber de incluirlo en mi biblioteca personal.
La época en la que me decidí a leerlo tampoco fue una buena época. Yo estaba con dos trabajos al mismo tiempo y muchos nervios porque era el primer verano que me desempeñaba como enfermero tras acabar la carrera. Digamos entonces que lo leí por leerlo, por tener una distracción o entretenimiento en el trayecto de bus o metro de un trabajo a otro.
«El amor no puede existir donde hay duda».
Raoul de Chagny


«Hay momentos en que la excesiva inocencia parece tan monstruosa que se convierte en odiosa».
Erik (El fantasma de la Ópera)
Mi imagen mental de la trama de la novela era que se trataba de un libro, que como decía el título, hablaba de un fantasma y por tanto sería un clásico de terror. Nada más lejos de mi experiencia de lectura posterior llena de dramatismo, romance y pasión. Puede que me influyese que también en aquella época yo estaba teniendo una racha de leer libros de terror, pues me había leído a Lovecraft poco antes.
La trama se ambienta en París, concretamente en su Ópera y nos cuenta la historia de la relación entre una mujer joven soprano llamada Christine y una figura conocida como «el Fantasma», quien más tarde se revela como un hombre llamado Erik. Este le enseña desde las sombras sobre música y canto, pues es un genio en la materia, pero no se deja ver por la mujer dado que es deforme y teme el rechazo. Erik resulta ser una figura de mentor para Christine pero este se enamora y obsesiona de ella. Más tarde toma lugar el personaje de Raoul de Chagny, un amigo de la infancia de Christine, los cuales están enamorados y quieren llevar una vida juntos, aunque Erik no se lo pondrá nada fácil. Desde estas relaciones se teje la trama de la novela cuyos temas abordan el amor no correspondido, la traición, la obsesión, las relaciones de poder, el estigma social, el arte…
«Se presionó el corazón con ambas manos para acallarlo. Pero el corazón no es el hocico de un perro…».
Gaston Leroux (narrador)

El estilo del autor es muy descriptivo, sumergiéndote en los espacios de la Ópera contribuyendo a una atmósfera oscura y misteriosa gracias también a su forma de narrar los hechos a la manera de un reportaje o investigación policial. Esa característica de su estilo no me ha disgustado, pero considero que otros autores que he leído lo llevan a cabo de forma que te hacen sentir más inmerso en la ambientación. Por otro lado, el dramatismo de algunos diálogos, su énfasis en los sentimientos y demandas de los personajes y el peso del romanticismo me resultaban en muchos momentos cansinos y me hacían la lectura bastante densa, con facilidad para perder mi atención en varios momentos. No se si en esto me pudo influir el momento de mi vida en que leí el libro, en el cual me sentía muy agotado mentalmente y quizás no era el tipo de libro para leer en ese tiempo. Sin embargo, es cierto que no me suelen enganchar las novelas románticas, entonces creo que ambas cosas pudieron influirme en la lectura.
Respecto a los personajes tan solo puedo decir que no llegué a conectar con ninguno y me resultaban indiferentes. Lo único que pude sentir a veces fue cierta compasión por el personaje de Erik por el tema del estigma social dada su deformidad física y sus sentimientos de vergüenza, pero a ratos también le odiaba por abusar psicológicamente de Christine y obsesionarse, aunque en el último momento de la trama se redimiera. El resto de personajes me resultaban muy planos e insulsos.

«¿Te imaginas quizá que llevo otra careta y que esto… esto… mi cara es una máscara?».
Erik (El fantasma de la Ópera)
En resumidas cuentas la novela no ha sido de mi agrado en general. Personajes planos, lenguaje grandilocuente, historia en ocasiones poco fluida, y la figura del «genio torturado» resulta ya usada en exceso si has leído más cositas del género.
Este mito del genio torturado, el simbolismo de la máscara y la dualidad del monstruo que inspira terror y compasión al mismo tiempo, puede que tenga una alta importancia en la cultura moderna pero concretamente en esta obra no he conectado con cómo se lleva a cabo, con cómo se desarrolla y ejecuta. Al menos puedo decir que he leído un clásico más y puedo rescatar alguna frase o diálogo que sí me gustaron, y eso es todo.
«Me arranqué la máscara para no perder ni una de sus lágrimas… ¡y ella no huyó! … Se quedó allí, viva, llorando sobre mí, llorando conmigo. … He probado toda la felicidad que el mundo puede ofrecer».
«Yo no soy un ángel ni un genio. Soy Erik».
«Todo lo que quería era que me quisieran por quien soy».
Erik (El fantasma de la Ópera)

Algunas reflexiones:

- ¿Crees que en el amor el fin justifica los medios? ¿Cómo has lidiado con tu amor o amores no correspondidos?
- ¿Tienes alguna máscara favorita?
- ¿Qué opinas del amor romántico expuesto en este tipo de obras literarias? Comenta cosas que te gusten y cosas que no
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