Este libro consiste en una guía breve sobre educación y comportamiento canino.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o ensayo práctico y subclasificar entre aquellos del campo de la Etología.
Esta es una única edición autopublicada por el propio autor y a la venta de forma independiente en su página web https://hablaconellos.com/ en formato digital. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2019
País: España
Páginas: 127
Fecha de lectura: marzo de 2022
Puntuación: 5/5
Rafael Cal Estrela es el autor de esta guía breve de comportamiento y educación canina. Trabaja como educador canino con un enfoque emocional y relacional del comportamiento animal y también actúa como divulgador ético sobre la educación y la convivencia humano-perro en redes sociales. Además, imparte varios cursos en su página web. El origen de su vocación comenzó a partir de su propia experiencia personal con su perro «Oso», el cual tenía problemas emocionales.
Parte del tiempo en el que viví en Zaragoza (2021-2024), mi pareja se propuso realizar un curso de Educación Canina pues desde siempre le han apasionado los animales y sobre todo, los perros. El curso incluía una parte teórica y otra práctica, y durante la realización del mismo, ella llegaba a casa y me hablaba de toda clase de asuntos relacionados con el comportamiento y la educación canina. El tema de la Biología y de la Psicología siempre me habían interesado, no obstante nunca había profundizado concretamente en los perros. Ella me recomendó seguir en redes a Rafael Cal, autor de este libro y educador canino profesional. Tras ver su contenido, me dio curiosidad leer el libro que vendía en su página web, así que lo compré y me decidí a leerlo por aquel entonces.
«¿Hay algún animal salvaje del planeta al que la comida le llegue en un cuenco, ya preparada, y que no le suponga ningún esfuerzo conseguirla? No, no lo hay. Estas facilidades para conseguir la comida solo se dan en el caso de los animales domésticos. Pero si estos animales estuvieran sueltos por el monte, nadie les pondría el alimento en bandeja, lo que les generaría una motivación continua por conseguirla«.
Rafael Cal Estrela
El libro, pese a manejar conceptos de etología o comportamiento animal, no es un libro académico por la forma en que está redactado. Pretende llegar más bien a un público amplio con un lenguaje formal que da seriedad al tema tratado, pero sencillo y cercano, utilizando ejemplos prácticos para comprender mejor algunos conceptos.
«El enfado está para que el perro se AFECTE. Al igual que con las personas. Yo no pretendo meter miedo a un ser querido con el que me estoy enfadando, quiero que entienda mi enfado y que se afecte por ello. Tenemos que saber bien qué es lo que pretendemos cuando nos enfadamos. No tenemos que enfadarnos con nuestro perro con intención de meterle miedo. El miedo es una emoción negativa, que causa inseguridad y una disminución del vínculo. Nadie quiere estar con una persona por la que siente miedo, y si lo siente, tenemos un problema en la relación. Tenemos que enfadarnos con nuestro perro con la intención de que se afecte, de que entienda que eso no nos gusta y que causa un malestar social en nuestro vínculo».
Rafaael Cal Estrela
El enfoque es emocional y basado en el vínculo humano-animal. Trata diversos temas desde el propio vínculo, el afecto, los límites, la modificación de conducta, las necesidades de la especie canina desde el paseo, el desarrollo de sus sentidos, hasta el tema del enriquecimiento ambiental. También dedica un apartado a explicar comandos de entrenamiento canino.
«Dejemos de lado pensamientos como: «Lo estoy mimando mucho» o «No le des tantos mimos.» Nadie lo piensa con su pareja, se intenta dar lo máximo en la relación. Con los perros pasa lo mismo. No pienses en si lo mimas mucho o no, simplemente, quiérelo, quiérelo mucho. Si quieres jugar con él a un juego que ambos disfrutáis, hazlo el tiempo que quieras».
Rafael Cal Estrela
Lo que más me ha satisfecho del libro es que resulta muy visual, lo que facilita la lectura junto a un lenguaje sencillo de entender incluso si nunca has tocado estos temas en profundidad. Desborda respeto y cariño hacia estos animales, y eso se denota que le apasiona su trabajo, lo cual pienso que enriquece la lectura también.
En conclusión, es una guía muy recomendable tanto si te interesa simplemente este tema, como si acabas de iniciar tus estudios de educación canina, o quieres comprender mejor a tu perro, o estás pensando en cuidar de uno.
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el perro es el mejor amigo del hombre?
¿Qué cosas has aprendido más recientemente sobre su cuidado?
¿Piensas que es posible cumplir sus necesidades en un entorno urbano?
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Este libro consiste en una guía genérica de salud mental para atender a la persona en crisis.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de una guía o ensayo práctico y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición (4ª reimpresión) lanzada de forma conjunta por Primera Vocal y por Biblioteca Social Hnos. Quero. Por un lado, Primera Vocal se define como un proyecto sencillo y humilde que aspira a hacer accesibles textos que ayuden a ver conexiones entre la salud mental y las críticas al capitalismo. Por otro lado, la Biblioteca Social Hnos. Quero nace en 2003 para responder a la necesidad colectiva de un espacio en Granada que fomente la formación política y la autoorganización. Se trata de un proyecto autónomo y autogestionado. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2016
País: España
Páginas: 74
Fecha de lectura: febrero de 2023
Puntuación: 5/5
Javier Erro es el autor de esta guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis. Trabaja como psicólogo e investigador. Además, es activista vinculado a la salud mental o psiquiatría crítica.
Otros libros publicados por él son:
Pájaros en la cabeza. Activismo en salud mental desde España y Chile (2021)
El malestar es otra cosa. Sobre la necesidad de ampliar nuestra noción de sufrimiento (2025)
Dentro del listado de otros libros publicados por el autor aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
¡Haz clic en él para leerla!
Durante el verano de 2022 viajé a Asturias con mi pareja y nos alojamos en Oviedo. En uno de nuestros paseos por la ciudad encontré una librería, de cuyo nombre no me acuerdo, la cual era a su vez un club social con un catálogo de libros de temática política, filosófica, social y crítica. Mirando en sus estanterías mis ojos se posaron sobre este libro. Estaba en la sección de psiquiatría crítica y pensé que podría serme útil en mi práctica clínica con pacientes y familiares, pues por aquel entonces yo estaba haciendo las prácticas de Enfermero Interno Residente de Salud Mental en Zaragoza (EIR).
«Un aspecto que hay que tener en cuenta es que los profesionales no «curan». Dan recursos, herramientas, información y pueden acompañar a la hora de expresar emociones. Con estas estrategias el sufrimiento se mitiga e incluso puede reducirse enormemente, pero en muy contadas ocasiones desaparece completamente. Entender estas limitaciones nos puede ayudar a tener unas expectativas más realistas y a que nos involucremos de una forma más sana, tanto nosotras como la persona en crisis«.
Javier Erro
El libro está escrito en un lenguaje sencillo y directo. Es perfecto para aquellas personas menos familiarizadas con los problemas de salud mental. Puede ser leído tanto por personas con estos problemas, como profesionales, como personas del entorno de aquel aquejado de sufrimiento psíquico. Creo que el libro logra un equilibrio perfecto entre ser crítico con temas como la ayuda, los límites, la medicación y la relación terapéutica, y ser conciliador y pacífico, ofreciendo un primer acercamiento humano a estas problemáticas.
«Algo que puede ayudar a entender el papel de los psicofármacos es el considerarlos como unas muletas. Estas no nos quitan el dolor de la pierna, ni tampoco hacen que un hueso fracturado se arregle en menos tiempo. Sin embargo, nos permiten andar cuando tenemos una pierna mal, y no se les puede pedir más ni menos».
Javier Erro
Los temas tratados son varios, así como las diferentes interrogantes. Algunos de ellos son por ejemplo el suicidio, las autolesiones, los síntomas psicóticos como delirios, paranoias y alucinaciones, la depresión, la manía… Eso en una categoría más clínica, pero no se olvida de tratar cuestiones relativas a la relación de ayuda, a los ingresos hospitalarios, al entorno social de la persona, a la comunicación con esta… Me parece que para ser un librito tan corto, es bastante conciso y va al grano, tratando lo importante.
«Si alguna persona cercana expresa que está teniendo una alucinación, o consideramos que la está teniendo por lo que dice o hace, ante todo hay que mantener la calma. Lo último que necesita es ver a alguien que reacciona con miedo, agresividad, incomprensión o riéndose. Tampoco hay que ser paternalista. Debemos tratar de comprenderle, hablar con ella si quiere hacerlo, ayudarle a tranquilizarse y hacerle ver que estamos con ella. También es posible que quiera estar sola. En este caso debemos respetarla siempre y cuando no se corra ningún riesgo».
Javier Erro
La parte que más me gustó es la del entorno social de la persona con problemas de salud mental. El cómo trata el asunto de la relación de ayuda, de la comunicación, de los vínculos, del estigma… es muy humano y sensible. A este factor le da un peso y una importancia bien merecidas que muchas veces no se tiene en cuenta. Esta parte contextual de la persona es esencial y vital en la recuperación y en el abordaje de las crisis y descompensaciones.
«En cualquier caso, hay que tener en cuenta que cuanta menos información tenga el entorno, menos apoyo social habrá, y cuanto menos apoyo, más esfuerzo requerirá para las personas que sí tienen dicha información».
«Esto no es un protocolo. En salud mental no puede haber protocolos. Las situaciones pueden ser extremadamente complicadas, con múltiples factores implicados que muchas veces ni siquiera conocemos en un primer momento, y que probablemente no llegaremos a conocer. Pero a su vez, partir desde el desconocimiento es mucho mejor que actuar conforme a ideas predeterminadas, rumores, consejos de dudosas webs, o profesionales con poca amplitud de miras. Para aprender hay que comunicarse, este puede ser un buen punto de partida. Así pues, esto es un llamamiento a perder el miedo. Si nos comunicamos con la persona y le ayudamos a superar este mal trago, no estamos siendo autoritarios, sino comprensivos. Lo más habitual es que su red social se vea mermada por lo que le está sucediendo, y como consecuencia, su libertad como persona se esté reduciendo. Sin el apoyo mutuo de su entorno le quedará solamente la ayuda profesional, y a veces esto es suficiente, pero lo más habitual es que no. Más allá de la efectividad de los tratamientos e intervenciones, en este pequeño texto trataremos de encontrar una nueva forma de relacionarnos, más sana y razonable. Si a nuestro amigo le quieren abducir los extraterrestres, o piensa que esta vida no merece la pena ser vivida, tendremos que ser las primeras en estar ahí. Contra los extraterrestres y, quizás, contra esta vida».
Javier Erro
El tono de escritura es humilde, cercano y autocrítico. Es de agradecer un libro así en este campo, que ponga sobre la mesa auténticos dilemas y la coherencia de quien solo busca ayudar y acompañar.
«Todas las personas tenemos salud mental, y esta puede ir mejor, peor, o en una montaña rusa. Desde hace muchos años se ha ido reduciendo la idea que tenemos de salud mental a los problemas de salud mental. Tenerla en cuenta únicamente cuando nos da problemas, da a entender que en el resto de circunstancias es un factor que no debemos atender y que la salud mental es un tema problemático en sí mismo. Esto nos lleva a no saber cómo reaccionar cuando dichos problemas son muy complejos o nos parecen extraños, olvidando la capacidad que tenemos de apoyarnos unas a otras, y ocultándonos, también, la realidad de que el sufrimiento psíquico es mucho más común de lo que creemos (si no universal). De esta manera, lo primero que queríamos dejar claro es que no solo se tiene que reaccionar ante los problemas de una persona cuando ya ha entrado en crisis, sino que lo ideal sería aprender a cuidarnos las unas a las otras de manera cotidiana».
Javier Erro
En conclusión, es una guía muy recomendable tanto para familiares y otras personas del entorno de aquel con problemas psíquicos, así como para este mismo, como para profesionales formados o en formación. He podido prestar este libro a residentes y estudiantes y les ha resultado una lectura muy satisfactoria, tanto si es introductoria como recopilatoria y sintética. Un libro para desintegrar el estigma psiquiátrico.
Algunas reflexiones:
¿Piensas que el entorno de una persona es determinante en su recuperación? ¿Por qué?
¿Quién es tu mayor apoyo en los momentos difíciles?
¿Qué cosas te ayuda que haga la persona que está contigo para escucharte mejor?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental y situaciones complicadas que pueden tener lugar en la misma.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2014
País: España
Páginas: 450
Fecha de lectura: mayo de 2023
Puntuación: 4.5/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. El libro recoge 18 ensayos que abordan diferentes problemáticas en torno a los grupos de terapia en Salud Mental. Todos los autores pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, esta obra forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
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Este libro fue una de las lecturas que me fueron recomendadas durante mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza (2021/2023). Una de mis tutoras docentes, enfermera especialista en Salud Mental del Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me prestó esta obra para profundizar en los grupos operativos, en la teoría de Pichon-Rivière y en los problemas o fenómenos que podían suceder durante la realización de la terapia de grupo.
En los diferentes capítulos de la obra, cada uno de ellos un ensayo independiente, tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«Coincidiendo con varios autores, en lo personal, hemos caracterizado al grupo como heredero de la función yoica, aquella que se da en el protovínculo. El grupo sería entonces sostén del sujeto por su potencial capacidad para aportar continencia y desciframiento; ser espacio de procesamiento, elaboración y simbolización; por su posibilidad de generar condiciones para nombrar lo innombrable, dando lugar al pensamiento y la palabra»
«El dispositivo grupal tiene la particularidad de ser un espacio de reedición de lo cotidiano. A la vez ofrece la posibilidad de una ruptura con lo que se llamara una familiaridad acrítica respecto de nuestro ser y acontecer en el día a día»
Ana Pampliega de Quiroga
El enfoque prevalente y que atraviesa todos los capítulos de esta obra es el del psiquiatra Pichon-Rivière, creador de la teoría de grupo llamada grupo operativo. Esta teoría y su visión del sujeto, de la subjetividad y del vínculo es introducida exhaustivamente en la primera parte del libro. Se la diferencia del Psicoanálisis clásico y se la presenta como pieza clave de la Psicología Social o de un Psicoanálisis de aplicación grupal.
«Descendamos a la concreción de un ser arrojado al mundo, un ser social, que está vinculado a la comunidad del planeta y por esto inacabado y diferente, que trata de organizar su vida en torno a un proyecto que incluye su propia muerte. Un ser sin embargo que siente, que percibe que el núcleo candente de su ser no aparece en ningún lugar, sino que se está expresando mediante alusiones, indicios, (…). Este es el sujeto de la investigación, que aparece donde no se lo busca y escapa a cualquier control. Es el sujeto de la transformación continua de la realidad que nosotros llamamos el sujeto operativo»
Leonardo Montecchi
Es interesante apreciar la excelente introducción de nuestro contexto histórico y sociocultural en esta primera parte del libro. Dicha aproximación se realiza desde un punto de vista más sociológico, que no por ello deja de ser necesario, y que sirve de antesala a los siguientes 18 capítulos que abordan situaciones más concretas y cotidianas del trabajo con grupos en Salud Mental.
«Se anunció entusiastamente la llegada de una sociedad “abierta, plural, flexible, basada en la información, las necesidades humanas, y en que las instituciones se adaptarían a las motivaciones de los sujetos” (…). Esta nueva forma social se gestaría desde la ley del goce, con infinita libertad de elección en los distintos planos de la existencia, y en la que el acceso a los bienes sería absoluto. La realización personal, el ser uno mismo y desde sí mismo, se constituirían en el valor definitorio de la nueva sociedad. A la vez, la idealización de los propios anhelos, la fantasía de gratificación ilimitada, necesariamente replantearían el lugar del otro, de los otros, de los grupos en las necesidades y el proyecto de sujeto. Según este relato, en ese universo idealizado, reinaría el respeto por la diversidad. Sin embargo, desde esa mirada narcisista, ese otro perdía significatividad como fuente de gratificación, o lo que es más grave aún, podría ser un obstáculo para ella. El paraíso del individuo implicaba entonces atomización y fragmentación social. (…). Surgió entones para muchos en la relación con el poder, consigo mismos y con los otros, una desilusión, un padecimiento melancolizante, que se convirtió, y aun persiste, en una cultura de la queja, una percepción del mundo y de la propia vida desde lo que no fue ni será»
Ana Pampliega de Quiroga
«La situación grupal fue y es significada muchas veces ya no como sostén, sino como un ámbito extraño, de riesgo e inautenticidad. (…). Este posicionamiento, aunque en contradicción con otros, persiste aun hoy. Hablamos de contradicción porque también hallamos en el campo vincular-grupal el anhelo de protección, de escucha, de sentirse a salvo, de recuperar el sostén que estuvo en el origen de la propia subjetividad»
«Por último, quiero señalar otro rasgo presente hoy en la vida social, que impregna los vínculos y que nos interroga como trabajadores de la salud mental. Nos referimos a una nueva cultura: la de la inmediatez, la del todo ya, la de la intolerancia a la espera. (…). Esta cultura de la inmediatez, del consumo, de la rápida caducidad, nos remite a uno de los grandes padecimientos actuales. Hablamos de la ansiedad perturbadora que emerge cuando debemos situarnos, orientarnos, en un orden socio-histórico en crisis global. Un orden en el que dominan las condiciones ambiguas, inciertas, impredecibles. Un orden en el que está dificultada la anticipación de futuro, la necesitada elaboración de un proyecto. Esa instantaneidad, impuesta y asumida, la intensidad y vertiginosidad en la búsqueda de respuestas, instala una nueva vivencia de temporalidad y puede convertirse en una cultura del riesgo y la frustración. La ilusión de gratificación inmediata y su fracaso potenciaría-en un círculo vicioso- la sobre exigencia hacia si y hacia los otros, distintas formas de violencia en las relaciones, así como las vivencias de pérdida y amenaza»
Ana Pampliega de Quiroga
Ya refiriéndonos a los capítulos donde se reflexiona sobre diferentes problemas o dificultades que pueden surgir en torno a la realización de la terapia de grupo, cabe decir que son muy diversas las situaciones descritas. Hay ensayos que reflexionan sobre las familias y allegados del paciente y su participación en los grupos y en la comunidad. Otros reflexionan sobre situaciones muy delicadas y complicadas de manejar como el suicidio de un paciente del grupo, una situación de agresión física de un paciente hacia el equipo de salud mental o el que los pacientes no asistan al grupo.
El encuadre del grupo de pacientes descrito en cada ensayo es diferente, así pues hay una diversidad en cuanto a las edades y los diagnósticos de los mismos, así como en los objetivos y temas a tratar del propio grupo. También los dispositivos de la red de Salud Mental donde toma lugar el grupo de cada capítulo es variable.
«La disfunción familiar nos pone sobre las pistas de la trama familiar, son su emergencia, y los síntomas son las envolturas formales de los relatos que enmascaran»
«Es preciso crear el espacio (físico y simbólico) del grupo. Hay que ir conectando con la necesidad, abriéndole hueco en el imaginario. Y muchas veces hay necesidades que están invisibilizadas (…). Cuando una necesidad está invisibilizada o naturalizada, aunque existe y genera malestar a las personas, el malestar no actúa como motor de esa necesidad para pedir ayuda; pues que un malestar esté naturalizado implica que existe desconocimiento o negación de que hay cuestiones que se pueden trabajar y mejorar mediante un grupo»
Paloma de Pablos Rodríguez / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Podría seguir mencionando capítulos del libro sobre situaciones grupales complicadas y problemas que pueden tener lugar en un grupo de terapia, pero a partir de aquí me gustaría centrarme en otros capítulos que me han parecido muy necesarios e interesantes. Son aquellos dedicados a reflexionar sobre la labor del profesional de Salud Mental.
Hay dos tipos de capítulos del libro que tratan este tema, solo que desde diferentes ángulos:
Unos piensan en las dificultades que los trabajadores de Salud Mental podemos encontrar cuando estamos aprendiendo a mirar a estos pacientes, y cómo nuestra mirada ejerce un peso importante en la mejoría o rehabilitación de estas personas. Son reflexiones que apuntan a una autocrítica sana y necesaria para continuar mejorando como personas y como profesionales.
«Los profesionales nos empeñamos muchas veces en creer que los usuarios nos tienen que seguir, comportarse como nosotros necesitamos que lo hagan. Esto supone taparnos los sentidos para no ver o escuchar, con las siguientes consecuencias: se mantiene la cronicidad, así como la posición de sabiduría del profesional y los usuarios, mientras, están en su mundo, un mundo que no puede ser compartido porque tampoco parece ser escuchado»
«En ocasiones hay demasiados ruidos e interferencias (“este paciente está muy grave”, “no responde a los tratamientos”, “está en constante riesgo de suicidio”, “tiene demasiados ingresos”, “lleva años aislado”, “persiste la psicopatología psicótica”, “tiene una familia desestructurada”, “hay riesgo de cronificarse”). ¿Cómo escucha el equipo? ¿Cómo registra estas informaciones que parecen estar más cerca de lo emocional que del conocimiento?»
Inmaculada Casillas Tejeda / Elena Aguiló Pastrana y Ayelen Losada Cucco
Por otro lado, otros capítulos abordan el tema de la labor del profesional dedicado a la Salud Mental, analizando los conflictos internos que presentan como trabajadores en este ámbito. Tales reflexiones expresan el sentir y las dudas de aquellos que adoptan el rol de ayudar al otro, y ponen voz a la angustia que esto a veces comporta y por qué se hace, por tanto, tan necesario el compartirlas, el desahogarlas, el mirarlas y afrontarlas.
«El conflicto entre el deber de cuidar y el respetar la libertad del paciente se ve contaminado por las emociones que el rechazo me suscita. Cada una de estas reacciones me produce a su vez emociones encontradas, la culpa por la agresividad que la obligatoriedad conlleva, o la culpa por el abandono, el no cuidado y la claudicación de aquello que nuestra ética profesional nos impone. En otras ocasiones he podido sentir una especie de anestesia afectiva basada en el desatender, desestimar emocionalmente estas comunicaciones de fastidio y rechazo, y en otras un estado de desmoralización caracterizado por la eliminación de la posibilidad de sentir que guardo algo bueno en mí, que tengo algo bueno que ofrecer, que mi propuesta de tratamiento grupal es algo que puede resultarles útil»
«Trato de discriminar qué es lo que me daña en esta situación. No es tanto el rechazo del paciente cuanto el rechazo unido a la obligatoriedad del vínculo, casi vivido como una condena. ¿Quién me obliga? El mandato institucional. ¿Qué hay depositado en ese mandato? Un buen terapeuta es aquel que no rechaza nunca a los pacientes graves, sea cual sea su comportamiento, no renuncia nunca a curarlos, no puede experimentar odio hacia ellos y si lo experimenta deberá callarlo y hacerlo desaparecer o soportarlo»
Antonio Tarí García
Este libro me ha servido de mucho. He podido aprender más sobre la visión de Pichon-Rivière sobre los grupos y la subjetividad. Ha despertado mi interés en leer más de este autor, de abordar sus obras principales, y de continuar profundizando en el grupo operativo.
Los problemas o dificultades a aparecer durante un grupo de terapia deben ser tomados en cuenta para una adecuada resolución, adaptación o respuesta a los mismos. Considero que este libro presenta una variedad interesante de dichos fenómenos y es curioso leer sobre las experiencias de otros compañeros de Salud Mental afrontándolos.
Por último, quiero destacar que los capítulos o reflexiones que más me han gustado han sido aquellos en torno a la labor profesional, pues el preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos y pensamos lo que pensamos es la base de una buena práctica en Salud Mental, además de ponerle voz y saber compartirlo para darles expresión a nuestros conflictos internos.
En conclusión, una lectura más que recomendable para todo aquel dedicado a este campo de conocimiento y en especial, interesado en los grupos de terapia.
«Piden mediante actos, porque no han tenido acceso a pedir por el deseo. Un sordomudo y ciego (…) tose y como respuesta recibe una cucharada de jarabe»
Diego Vico Cano
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti la subjetividad?
¿Para qué crees que son necesarios los vínculos? ¿Qué es un vínculo?
¿Qué sentimientos puede tener una persona que trabaja en Salud Mental?¿A qué conflictos piensas que te enfrentarías?
¿Qué problemas o dificultades has tenido en los diferentes grupos de los que eres parte? ¿Han influido estos sucesos en tu autopercepción? ¿Influye tu autopercepción de ti mismo en tu salud? ¿De qué manera?
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Este libro es el resultado de una recopilación de trabajos o ensayos científicos sobre la terapia de grupo en diferentes ámbitos de la salud mental.
Así pues, este libro se puede clasificar dentro del género didáctico bajo la forma de un conjunto de ensayos o trabajos científicos y subclasificar entre aquellos del campo de la Psicología.
Esta es una única edición lanzada por Editorial Grupo 5, la cual es una editorial española que edita libros destinados a la formación y capacitación de los profesionales que ejercen en el marco de los servicios sociosanitarios. Este libro no se encuentra traducido al inglés.
Año de publicación: 2013
País: España
Páginas: 252
Fecha de lectura: septiembre de 2022
Puntuación: 4.25/5
La recopilación de los trabajos científicos publicados en este libro ha sido coordinada por Emilio Irazábal Martín, el cual es psicólogo clínico, psicólogo social y psicoterapeuta. No obstante, el conjunto de autores de los ensayos recopilados aquí asciende al número de 24, pues el libro recoge las ponencias presentadas en las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental realizadas en 2011 en Madrid. Todos ellos pertenecen a diferentes recursos públicos y profesiones de salud mental. Además, este libro forma parte de una serie llamada Intersecciones y fronteras de la salud mental, la cual fue dirigida por el psiquiatra y psicoterapeuta Mariano Hernández Monsalve.
Los otros libros publicados en dicha serie son:
Psicoterapia y rehabilitación de pacientes con psicosis (2011)
Dentro del listado de otros libros publicados en la misma serie aparecen resaltados aquellos de los cuales hay entrada ya en este blog.
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Empecé mis prácticas como Enfermero Interno Residente (EIR)de Salud Mental en Zaragoza en julio de 2021. De dicha experiencia puedo decir que una de las intervenciones que me ha resultado más complicada, a la par que enriquecedora ha sido el trabajo grupal. Una de mis tutoras docentes, durante mi paso por el Hospital de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS), me enseñó el funcionamiento de los grupos operativos, de los cuales aun me queda mucho por profundizar. Entre sus lecturas recomendadas, me prestó el libro que abordo en esta entrada del blog.
Como ya he mencionado anteriormente, este libro es una recopilación de trabajos presentados durante las Jornadas sobre Trabajo Grupal en Salud Mental en 2011 celebradas en Madrid. En ellas tomaron parte múltiples profesionales del ámbito sociosanitario, por lo que este libro porta también dicha diversidad de enfoques.
«El paciente y su familia llevan al dispositivo, la propia ambivalencia en relación con el cambio y su propia contradicción entre el deseo consciente de cambiar y la inconsciente determinación de defender y mantener el propio estilo patológico de vida, al cual el paciente está necesariamente ligado, habiendo constituido para él, hasta el momento, el único modo, aunque insatisfactorio de convivir con las propias angustias, conflictos y déficits»
Antonio Tarí García
Si bien es cierto que en muchos ensayos del libro predomina la orientación psicoanalítica o psicodinámica, ésta no es uniforme sino más bien heterogénea. Toman lugar kleinianos, lacanianos, partidarios de la psicología del Yo, del psicodrama, de la concepción operativa de grupo… Distintos enfoques psicológicos, filosóficos y sociológicos están presentes. Todos ellos con un objetivo común que es el grupo.
Se insiste en que el psicoanálisis grupal es «otro psicoanálisis», con otra forma de organizarse en el que conviene continuar profundizando y llevando a la práctica clínica. Se habla así del concepto de «psicología social».
«El ingreso en una unidad psiquiátrica para pacientes agudos resulta habitualmente una segunda experiencia traumatizante añadida a la que provocó la crisis. La privación de libertad (se trata de una unidad cerrada) y los hábitos psicohigiénicos, para nosotros saludables, pero para el paciente impuestos y en ocasiones muy distintos a los de su domicilio; transforman en su imaginario fácilmente la unidad en un entorno hostil. No digamos respecto a las fantasías y prejuicios que alberga el paciente acerca de lo que es una unidad psiquiátrica y el miedo a que se le asigne de por vida el rol de persona mentalmente insana»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Por otro lado, la diversidad en este conjunto de ensayos no solo se aprecia en cuanto al enfoque teórico, sino en muchos otros aspectos relativos al encuadre de los grupos: edad de los pacientes del grupo, dispositivo donde se realiza, diagnósticos de los pacientes, objetivos del grupo, grupos multifamiliares, temas tratados, dilemas que puedan surgir… Toda esta amplitud de escenarios y el excelente análisis de la situación grupal, de su encuadre y de su desarrollo en cada capítulo, me ha ayudado a tomar conciencia de la complejidad de una buena terapia grupal.
Reflexionar es esencial, no solo en cuanto el mencionado encuadre grupal, sino respecto a la propia actuación que tenemos como profesionales hacia los pacientes, hacia nuestros compañeros y hacia nosotros mismos. Ese énfasis en una buena autocrítica sobre nuestras intervenciones es algo que me ha dejado con buen sabor de boca tras leer este libro.
«Los pacientes que ingresan, gran parte en contra de su voluntad, exhiben con fuerza lo único que poseen y pueden controlar, el síntoma»
«En tal desorganización mental es frecuente que en sus primeros días oscilen defensivamente entre el ataque y la fuga […] Ambas formas de comunicación les separan y protegen del otro con la misma fuerza con que le solicitan fervientemente auxilio»
Rafael Arroyo Guillamón y Sara del Palacio Tamarit
Me gustaría destacar que uno de los capítulos que más me ha gustado es aquel en el que explica la puesta en marcha y desarrollo de un grupo conformado por pacientes de Hospital de Día, en el cual la terapeuta usa el cine como instrumento psicoterapéutico y cuenta su experiencia con los pacientes.
«Sabemos del sentido del humor que es un mecanismo de defensa de los más evolucionados con los que cuenta el ser humano. Las películas con frecuencia tienen momentos cómicos que nos ayudan a acercarnos a los problemas con una menor implicación emocional y a relativizar más nuestra anterior postura. La risa tiene una gran capacidad para modificar el estado de ánimo. Del mismo modo, el llanto es una forma de catarsis emocional, lloramos en el cine porque así podemos descargar nuestra pena sin ser censurados por hacerlo ni acusados de débiles o inadecuados, porque “sólo es una película”»
María Martín Martín-Blas
En conclusión, ha sido un libro que me ha motivado mucho a aprender sobre los grupos de terapia. No he estado de acuerdo en algunas afirmaciones o ideas de determinados capítulos, pero eso me ha incitado a la reflexión y a la toma de conciencia de la complejidad del trabajo de grupo en Salud Mental, en los cuales espero seguir aprendiendo.
Algunas reflexiones:
¿Qué significa para ti sentirte parte de un grupo?
¿Dirías que absolutamente todos los seres humanos necesitamos de la interacción social grupal? ¿Qué obtenemos de ella? ¿A qué nos exponemos en ella?
¿Qué sentimientos puede tener una persona con problemas de salud mental a la hora de relacionarse con los demás?¿Cómo actuaríais si fuerais esa persona?
¿Cuál sería vuestra mayor preocupación si ingresarais en una planta de Psiquiatría de un hospital?
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